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Uganda: mejorar la vida de las mujeres embarazadas

14-04-2010 Reportaje

El Centro de Salud de Lugore, en el distrito de Gulu, es uno de los 14 centros médicos de la subregión de Acholi, en el norte de Uganda, que vienen recibiendo el apoyo del CICR. Como explica David Otto Labeja, delegado del CICR, el centro de salud mejora la vida de las mujeres embarazadas.

 
©CICR/P. Yazdi/ug-e-00285 
   
Centro de salud similar al de Lugore, distrito de Pader. La perspectiva de tener un parto seguro y el "equipo para mamás" donado por el CICR convencieron a esta mujer de dar a luz a su niño por primera vez en un centro de salud (tiene otros dos hijos). 
               
©CICR/P. Yazdi/ug-e-00278 
   
Centro de salud de Omot, distrito de Pader. Día de pesaje y vacunación en uno de los 14 establecimientos sanitarios apoyados por el CICR en el norte de Uganda. 
               
©CICR/P. Yazdi/ug-e-00275 
   
Omot, distrito de Pader. Uno de los 14 centros de salud en el norte de Uganda apoyados por el CICR. Desde que se tomó esta foto, el CICR ha agregado un bloque de maternidad de cuatro habitaciones, nuevas letrinas y un sistema de eliminación de residuos patológicos, para mejorar la operatividad del centro. Asimismo, las nuevas viviendas para el personal alojan ahora a cuetro familias. 
           

En 2005, Elizabeth Arach, de 65 años, ayudó a su nuera a dar a luz a su primer hijo, en una humilde vivienda en Karuma (distrito de Masindi, Uganda occidental). Dos años más tarde, la Sra. Arach y su familia fueron desplazadas por el Ejército de Resistencia del Señor de su hogar en la aldea de Abalokodi (subcondado de Palaro, distrito de Gulu).
 
Según la Sra. Arach, incluso si su nuera no se hubiese visto obligada a desplazarse, hubiera debido caminar 11 kilómetros hasta Awach, donde se halla el centro médico más cercano que atiende partos. " Pero ahora, tenemos el Centro de Salud de Lugore a sólo una hora de camino " , dijo, mientras esperaba el nacimiento de su segundo nieto, en la sala de maternidad del centro de salud. Con lágrimas de alegría, la Sra. Arach dijo: " Confío en este centro de salud, porque las parteras tradicionales tienen mucha experiencia y las enfermeras son verdaderas profesionales " .
 
La estructura inicial, que contaba con tres habitaciones, se construyó en 2005. En ese entonces, se utilizaba para almacenar, recetar y dispensar medicamentos, y para alojar al personal. El CICR comenzó a prestar apoyo a este centro médico en 2007, mejorando la estructura existente y construyendo una nueva sala para pacientes hospitalizados, una sala de espera, viviendas para cuatro miembros del personal con sus familias, y un sistema de eliminación de residuos. Se construyó un vallado alrededor del centro, y se perforó un pozo de agua.
 
El CICR también empezó a suministrar medicamentos y a impartir formación al personal médico con regularidad. En 2009, el CICR transfirió la responsabilidad por este centro al Ministerio de Salud. Mientras tanto, la Institución sigue prestando apoyo a otros 11 centros de salud en la región.
 
Jovana Ajok, la enfermera a cargo del Centro de Salud de Lugore, dice que el número de personas que concurren a recibir atención médica va en aumento. A veces, el centro realiza más de diez partos a la semana, más que otros centros de mayor complejidad en la zona. Aunque el Gobierno recomienda a las embarazadas dirigirse a centros médicos más avanzados para dar a luz, la Sra. Ajok dice que las mejoras que se hicieron en el centro de salud de Lugore lo hacen más atractivo.
 
" Cuando iniciamos nuestro programa de salud reproductiva en Lugore, empezó a aumentar el número de partos que se atendían en ese centro de salud " , dijo Florence Aneko Ogwang, delegada de salud principal del CICR. " Por ello, el Dr. Paul Onek, funcionario de salud del distrito, aprobó la construcción de una nueva sala para subsanar el problema de la falta de camas " .
 
La Sra. Ogwang atribuye el mayor número de partos en Lugore al profesionalismo del personal médico y a un grupo motivado de parteras profesionales, que alientan a las mujeres a dar a luz allí.
 
El CICR presta una ayuda sostenida al centro de salud proporcionando los materiales necesarios, como medicamentos, mosquiteros y " equipos para mamás " , lo que incentiva a las mujeres a visitar el centro. Cada una recibe un " equipo para mamá " , que consiste en una toalla de bebé, un paño portabebé (kanga) para la madre, toallas higiénicas, hojas de afeitar, pinzas para el cordón umbilical, guantes, jabón, una sábana de plástico para la cama de parto, algodón y ungüento para los ojos.
 
Según las estadísticas del centro de salud, se atienden allí unas 850 personas por mes, en comparación con 500 por mes en 2007. La Sra. Ajok dice que el CICR también ha ayudado a organizar y formar a personas para que lleven adelante campañas de sensibilización sobre temas de salud. Como resultado de esas campañas, muchas personas desplazadas que regresan a sus aldeas de o rigen ahora entienden la importancia de llevar a las embarazadas y a otras personas que necesitan atención médica a los centros de salud.
 
Chris Owen Okoya, el consejero de distrito del subcondado de Palaro, dice que el apoyo del CICR ha ayudado a llenar un vacío en el sector de la salud: " Ahora estamos a la par del resto del condado en lo que respecta a servicios de salud, y la comunidad está satisfecha con los resultados del programa del CICR " .