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El legado actual del conflicto de Nagorno Karabaj

23-12-2010 Entrevista

A lo largo de este año, la labor del CICR ha resultado decisiva en tres ocasiones en la repatriación de personas internadas y restos mortales entre Armenia, Nagorno Karabaj y Azerbaiyán. Los jefes de las delegaciones del CICR en Ereván y Bakú, Nadya Kebir Raoloson y Chérine Pollini, nos relatan la historia.

     
©CICR 
   
Rapatriación de los restos mortales de un ciudadano armenio. 
               
©CICR 
   
Apertura del ataúd de un soldado de Azerbaiyán para proceder a la identificación preliminar del cadáver. 
           

  ¿Quiénes fueron repatriados?  

     

  NKE   y CP La pasada primavera se repatriaron a Azerbaiyán a un internado militar y los restos mortales de dos personas. Más adelante, el 4 de noviembre se entregó a un internado civil y los restos mortales de otro en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, y el 6 de noviembre se entregaron los restos mortales de tres personas en la línea de contacto.

En los últimos 10 años se ha efectuado la entrega de más de 70 personas bajo los auspicios del CICR, y tenemos constancia de al menos otros 10 casos en los que no participó el CICR.

Las entregas conllevan siempre negociaciones que, en ocasiones, puede ser arduas y provocar importantes retrasos. Todas las partes consideran necesario nuestro papel de intermediario neutral, como se puso de relieve a finales de septiembre, durante la reunión mantenida por los presidentes de Armenia, Azerbaiyán y Rusia en la ciudad rusa de Astracán, en la que se acordaron los procedimientos para las futuras entregas.

Estamos ante una cuestión muy emotiva, en primer lugar para las familias, pero también para el conjunto de la población y las autoridades de ambos bandos. Ello suele dificultar nuestro papel de intermediario neutral, ya que todo el mundo espera que el CICR actúe con rapidez. Sin embargo, dependemos de la voluntad de las autoridades, por lo que, para nosotros, también resulta frustrante ver cómo las negociaciones se estancan. Hablamos con los internados y sus familiares, conocemos sus historias y nos emocionamos con ellas. A veces tenemos que comunicar muy malas noticias. Cuando finalmente se produce la entrega, se trata de un momento muy especial para nuestro personal, que ve cómo su trabajo y sus esfuerzos han merecido la pena.

  ¿Pide el CICR su consentimiento a los internados antes de llevar a cabo la entrega?  

     
©CICR 
   
Nadya Kebir Raoloson 
         

  NKE Sí, es un procedimiento estándar que el CICR sigue en todo el mundo. Nuestros delegados siempre comprueban que los prisioneros de guerra o los internados civiles quieran ser entregados a las autoridades de sus respectivos países. Esto se realiza el día antes de la entrega y nuevamente en el punto de encuentro entre ambos bandos. Si una persona se niega a ser entregada, se intenta encontrar un tercer país en el que se la pueda reasentar. No obstante, dado que esto implica la concesión del estatuto de refugiado, no es el CICR quien se hace cargo, sino las autoridades nacionales, con el apoyo del ACNUR.

 
 

  ¿En qué consiste la entrega en la práctica?  

     
©CICR 
   
Cherine Pollini 
         

  CP Participé personalmente en una entrega el 6 de noviembre de 2010. El CICR y las autoridades nacionales de ambos bandos acudieron en coche a un punto de encuentro situado en tierra de nadie y acordado de antemano. Un pequeño grupo continuó a pie, acompañado de las respectivas delegaciones del CICR, que estaban en contacto por radio. Utilizando los auriculares del CICR, ambos bandos ofrecieron garantías, en ruso, de que nadie dispararía ni portaría armas durante la entrega. A continuación, ambos bandos enviaron a la zona a una representación con banderas blancas para limpiarla de minas antes de que se entregaran los restos mortales a los delegados del CICR que, a su vez, los entregaron a las autoridades de los respectivos bandos. Finalmente, el CICR y las partes implicadas firmaron los certificados de entrega y a continuación regresaron a sus vehículos. No hubo ningún contratiempo.

  NKE La presencia del CICR confiere a la operación un halo de neutralidad. Quisiera destacar también las visitas que efectuamos periódicamente a los internados civiles y los prisioneros de guerra para comprobar sus condiciones de reclusión. De conformidad con lo dispuesto en los Convenios de Ginebra, se debe notificar al CICR la presencia de internados y prisioneros, y permitírsele el acceso a los mismos. Cuando se producen retrasos injustificados, recordamos a las autoridades sus obligaciones a este respecto. Ofrecemos a los reclusos la oportunidad de intercambiar mensajes de Cruz Roja con sus familiares y, cuando regresan a sus países de origen, comprobamos la situación en la que se encuentran.

  ¿Se van a realizar nuevas entregas?  

  CP Las negociaciones siguen en marcha y nosotros, desde luego, estamos listos para prestar ayuda, a sabiendas de la importancia que reviste para los internados y las familias. Además, organizar rápidamente la entrega de una persona capturada o que ha fallecido en relación con el conflicto de Nagorno Karabaj ayuda a rebajar la tensión en la región. Todavía se siguen registrando enfrentamientos, en ocasiones con heridos, por lo que las tensiones se pueden agudizar rápidamente. 

  La fase activa del conflicto terminó en 1994. ¿Cuál es el legado humanitario al que ha de hacer frente el CICR?  

  NKE  Sobre todo tratamos casos de personas desaparecidas y las consecuencias para sus familiares. En Armenia desaparecieron en total 406 personas, en Nagorno Karabaj 454 y en Azerbaiyán unas 3.700. A principios de 2010, un estudio económico llevado a cabo por el CICR sobre la sit uación de los familiares de estas personas reveló que la mayoría vivían por debajo del umbral de la pobreza, y que sus penurias no disminuían con el paso del tiempo. Los familiares de los desaparecidos no pueden pasar página y afrontan cada día con una mezcla de esperanza, pena y angustia. Muchos perdieron a la persona que les proporcionaba el sustento, o a un hijo que los cuidara en la vejez. Esto nos llevó a buscar vías alternativas para atender sus diversas necesidades.

     
Éxito de la lucha contra la tuberculosis en los centros de detención 
   
Al margen del conflicto, el CICR también ha tenido que luchar contra la tuberculosis en las cárceles armenias y azerbaiyanas. En Armenia, ya ha logrado concluir con éxito su programa de lucha contra la tuberculosis. En Azerbaiyán, donde colabora estrechamente con el Ministerio de Justicia en la lucha contra esta enfermedad, el número de casos de tuberculosis ha descendido tan drásticamente que el programa se ha convertido en un modelo estudiado por las delegaciones de Georgia y Kirguistán. El CICR tiene previsto transferir este programa al Ministerio de Justicia de Azerbaiyán para abril de 2011. 
         

Por ejemplo, para cubrir sus necesidades sociales estamos trabajando con la Cruz Roja de Armenia y colaborando con un grupo de trabajo, presidido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, encargado de redactar una ley sobre las personas desaparecidas. Asimismo, estamos poniendo a las familias en contacto con instituciones microfinancieras y ayudándoles a recibir formación profesional o fondos para que reparen sus viviendas. También estamos haciendo todo lo posible por ayudar a que estas familias estén en contacto y evitar así su doloroso aislamiento. La idea es ayudarles para que, a su vez, se puedan ayudar entre sí y reciban la asistencia a la que tienen derecho de los sistemas de apoyo locales .

  CP Los desplazados y las personas que viven en zonas inseguras, especialmente en zonas remotas de Azerbaiyán, también suelen hallarse en una situació n muy difícil. A raíz de los resultados revelados por un estudio económico efectuado este año, en particular entre las familias de los desaparecidos, decidimos poner en marcha una serie de iniciativas microenonómicas en colaboración con la Media Luna Roja de Azerbaiyán y la Cruz Roja Británica, manteniendo las actividades de agua y saneamiento que llevamos desempeñando desde hace años.

  ¿Qué otras actividades se llevan a cabo en favor de las personas desaparecidas?  

  NKE En los últimos tres años el CICR, bien en colaboración con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de Armenia y Azerbaiyán, bien por iniciativa propia, ha recabado datos ante mortem de las familias de las personas que desaparecieron. En ocasiones nos resultó violento contactar de nuevo con las familias, ya que no queríamos agravar su pena. Sin embargo, la mayoría se mostraron agradecidas por no haber olvidado a sus seres queridos y no cejar en nuestro empeño de averiguar qué fue de ellos.

  CP En Azerbaiyán, donde existe un gran número de casos de personas desaparecidas, casi hemos terminado de recabar los datos ante mortem. El siguiente paso será traducir al ruso la información recopilada. Cuando finalice todo el proceso, esperamos que para 2012, transferiremos nuestra base de datos centralizada a las autoridades de los tres bandos. Con ello esperamos facilitar la identificación de los restos humanos que sean exhumados. No nos cansamos de insistir en que esclarecer la suerte que han corrido las personas desaparecidas es una necesidad humanitaria y, por tanto, no debería estar supeditada a posibles tensiones políticas. Las familias tienen derecho a saber qué ha sido de sus seres queridos y a llorar su muerte.