República Centroafricana: miles de familias siguen en peligro
26-01-2011 Entrevista
La población del este de la República Centroafricana está sufriendo ataques, saqueos, secuestros y escasez de alimentos a causa del conflicto armado. Mientras el CICR se prepara para difundir imágenes sobre la lucha de la población por sobrevivir, Benoit Chavaz, coordinador de las actividades que el CICR realiza en materia de protección y detención en la República Centroafricana, explica cómo la Institución está ayudando a las comunidades.
¿Cómo reflejan estas imágenes los problemas humanitarios que han visto en el terreno?
Las imágenes muestran algo que sigue impactándome mucho: la manera en que el conflicto ha deteriorado profundamente el tejido comunitario. Por ejemplo, hemos estado con un campesino que ha perdido a su esposa y sus medios de vida, sin haber participado en ninguno de los hechos violentos. Sus hijos han quedado huérfanos de madre, lo que los condena a un cruel futuro que no se merecían.
Las historias de este tipo son moneda corriente en la República Centroafricana. En el nordeste del país, por ejemplo, los habitantes de poblados enteros han sido testigos de cómo les destrozaban o saqueaban sus bienes durante los ataques. Muchos se sienten más seguros ocultándose en la selva que en su casa, pero de ese modo se reduce su acceso a la educación, la atención médica y el agua potable. Estas imágenes destacan la gran capacidad de salir adelante que tiene la población frente a tantas dificultades y a tanta inseguridad.
¿Qué actividades está realizando el CICR?
Trabajamos en forma conjunta con las comunidades afectadas para asegurarnos de que comprendemos sus necesidades. En función de cada situación, distribuimos alimentos y semillas, por ejemplo, o facilitamos el acceso al agua. También ayudamos a los familiares separados por la violencia a mantener el contacto.
Nuestros equipos en el terreno documentan casos de violencia y l os analizan con los presuntos responsables, con la intención de evitar que esas infracciones se repitan.
Existen normas que garantizan la protección de los civiles y de sus bienes durante los conflictos armados. Una prioridad es promover esas normas entre los portadores de armas a través de sesiones de difusión y concientización.
¿Qué efectos tiene el conflicto en los niños?
Muchos niños, de tan sólo diez años de edad, se han visto despojados de su infancia por haber sido reclutados en grupos armados, especialmente en el este de la República Centroafricana. El CICR está sumamente preocupado por esta cuestión, que planteamos cada vez que es posible en nuestro diálogo con los portadores de armas.
Gracias a su red de voluntarios en todo el país, la Cruz Roja Centroafricana recientemente pudo tomar a su cargo a varios niños de Sudán y la República Democrática del Congo. Después de haber pasado por experiencias atroces, que en algunos casos se prolongaron durante años, esos niños pudieron escapar de sus captores para encontrarse perdidos en un país extranjero. El CICR en Bangui buscó a los familiares a través de sus delegaciones en los países vecinos y, en algunos casos, logró reunir a los niños perdidos con sus parientes. Lamentablemente, no todos han tenido la misma suerte.
¿Qué actividades están realizando para mejorar las condiciones de los detenidos?
Desde 1992, el CICR ayuda a las autoridades a mejorar las condiciones de detención en la República Centroafricana. El año pasado, seguimos los casos de más de 1.300 detenidos en 27 cárceles.
La finalidad es garantizar que las condiciones de detención sean humanas; por ello, al terminar cada visita, formulamos recomendaciones a las aut oridades para que eventualmente efectúen las mejoras necesarias. También prestamos asistencia humanitaria directa, cuando las necesidades son acuciantes, como por ejemplo en materia de agua y atención médica.
Vea tambiénla nueva película del CICR :República Centroafricana: en búsqueda de seguridad

