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¿Cómo debería adaptarse el derecho internacional humanitario a medida que cambian las guerras?

28-11-2011 Entrevista

El derecho internacional humanitario establece el marco necesario para proteger a las víctimas de los conflictos armados internacionales y no internacionales. Con miras a la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Sylvain Vité, jurista del CICR, explica por qué es prioritario lograr un fortalecimiento y un mayor respeto del derecho.

¿Qué desafíos conlleva la protección de las víctimas de la guerra moderna?

El mayor uso de las empresas militares y de seguridad privadas en zonas de conflicto, el desarrollo de la tecnología de nuevas armas, las ocupaciones de largo plazo, la existencia de normas poco claras en cuanto a la detención, sobre todo en los conflictos armados no internacionales y, más generalmente, el incumplimiento de las normas del derecho internacional humanitario son algunos de los desafíos que se plantean al sistema de normas jurídicas destinadas a proteger a las víctimas de los conflictos armados.

Dada la magnitud de esos desafíos, ¿el derecho internacional humanitario aún es una herramienta adecuada para abordarlos?

Al prepararse para la XXXI Conferencia Internacional de noviembre, el CICR ha estado respondiendo con un vigoroso “sí”, con algunas salvedades, y ha trabajado en forma conjunta con los Estados para construir consenso en torno a los esfuerzos por fortalecer varios aspectos clave del derecho internacional humanitario.

En un estudio realizado internamente por el CICR en 2010, se llegó a la conclusión de que el derecho internacional humanitario sigue ofreciendo, a grandes rasgos, un marco adecuado para regular la conducta de las partes en conflictos armados, así sean internacionales o no internacionales. En la mayoría de los casos, lo que se necesita es que se respeten sus normas. Pero también hallamos lagunas y debilidades en cuatro ámbitos específicos: implementación del derecho (y reparaciones para las víctimas, en caso de violación de las normas); protección del medio ambiente; protección de las personas desplazadas en el interior de un país; protección de las personas detenidas.

En nuestras consultas a los Estados, hallamos que había interés en continuar el debate sobre la protección de las personas detenidas y sobre los mecanismos para vigilar el cumplimiento del derecho internacional humanitario. Para avanzar en ese sentido, publicamos un informe titulado “El fortalecimiento de la protección jurídica de las víctimas de conflictos armados”.

¿Por qué los Estados querrían abordar la cuestión de la detención en esta época en particular?

Presentamos una serie de problemas concretos al respecto a los Estados y estuvieron de acuerdo en que se necesitan orientaciones en cuanto a lo que debe hacerse en la práctica. Un ejemplo se refiere a las transferencias de detenidos de un Estado a otro. Cuando un Estado procede a realizar una transferencia de ese tipo, quiere tener salvaguardias que garanticen que los detenidos no sufrirán abusos en el Estado de destino. Esas salvaguardias deben ser acordadas y respetadas por el Estado receptor.

Otro ejemplo se refiere al caso de los Estados que arrestan e internan a personas por razones de seguridad. Suele recurrirse al internamiento como un modo de ejercer control sobre determinados individuos sin presentar cargos en su contra. Sin embargo, en el derecho internacional humanitario aplicable a los conflictos armados sin carácter internacional, no existen salvaguardias para esos casos. No se establecen los fundamentos según los cuales una persona puede ser internada, o si ésta tiene derecho a que su caso se revise en forma periódica. Los Estados que retienen a personas en esas circunstancias tienen interés en contar con normas claras.

Otra cuestión importante son las condiciones de detención. Existen normas pormenorizadas que son aplicables en los conflictos armados internacionales, pero la mayoría de las situaciones actuales son conflictos no internacionales, es decir Estados que luchan contra grupos armados no estatales. Las normas aplicables en los conflictos armados no internacionales no son suficientes y deben ser fortalecidas. Necesitamos basar nuestras actividades no sólo en aspectos humanitarios, sino también en criterios jurídicos claros. Ello es importante cuando nos ponemos en contacto con los Estados o con grupos armados no estatales para pedirles que den un trato más humano a los detenidos.

¿El objetivo es elaborar un proyecto de nuevo tratado que contemple las cuestiones relativas a la detención?

Por el momento, no tenemos una idea acabada de cómo se llevará adelante este proceso. Hay varias opciones para fortalecer el derecho internacional humanitario. Los Estados deberán tomar la decisión, en una etapa posterior, sobre la base de los debates que habrán tenido lugar.

Una posibilidad sería negociar un nuevo tratado sobre cuestiones relativas a la detención. Pero también habrá que considerar otras posibilidades, porque algunos Estados tal vez no vean la necesidad de adoptar un nuevo tratado convencional.

Otra posibilidad sería, por ejemplo, utilizar instrumentos sin carácter vinculante, como normas exhaustivas que ofrezcan orientación sin que conlleven una obligación jurídica. O se podría definir en forma más precisa las prácticas idóneas.

Pero ¿ese tipo de instrumentos tendría fuerza suficiente?

Es cierto que los instrumentos sin carácter vinculante no tienen la misma fuerza que los tratados internacionales. Pero de todos modos no siempre se cumplen los tratados, por más vinculantes que sean. Existen algunos mecanismos de cumplimiento en los instrumentos del derecho internacional humanitario, pero sólo para los conflictos armados internacionales, y esos mecanismos no son muy eficientes. En el caso de los conflictos armados sin carácter internacional, esos mecanismos directamente no existen.

Algunos expertos creen que necesitamos un organismo nuevo e independiente que investigue las violaciones del derecho internacional humanitario a medida que se descubre que han sido cometidas. ¿Cuál es la opinión del CICR al respecto?

Creemos que se deben analizar todas las opciones. Una de ellas es la creación de un nuevo organismo de vigilancia. Pero nuestra opinión es que debemos ponernos de acuerdo en cuanto a algunos principios: en el informe que presentamos a la Conferencia Internacional, proponemos, por ejemplo, que el mecanismo debería ser imparcial e independiente, para garantizar su eficacia, que su labor no debería estar sujeta al consentimiento de las partes en conflicto armado, y que debería poder tomar decisiones vinculantes.

¿Algunos Estados no objetarían, en principio, la idea de un organismo completamente independiente que tuviera la autoridad de tomar decisiones vinculantes?

Sí, pero algunos Estados no están satisfechos con la forma en que se procede hoy en día o con lo que ven como la politización del derecho internacional humanitario. Entonces, tal vez estén interesados en contar con organismos imparciales que evalúen las situaciones y determinen, de forma independiente, si se han cometido violaciones del derecho internacional humanitario o no.

Un mecanismo que ya existe es la Comisión Internacional de Encuesta. Pero esa comisión debe contar con el consentimiento de las partes en conflicto para hacer su trabajo. Es muy difícil obtener ese consentimiento en la práctica. Siempre existe el riesgo de que una parte no desee ser investigada. Los Estados tienen la posibilidad de declarar, en cualquier momento, que reconocen que la comisión tiene el estatuto jurídico necesario para cumplir sus tareas, pero muchos Estados no han expresado ese consentimiento. Lo que deseamos analizar con los Estados es si se necesita un nuevo mecanismo o si se han de mejorar los mecanismos existentes.


Fotos

 

Sylvain Vité
© ICRC