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Sri Lanka: el CICR desplegará sus actividades exclusivamente desde Colombo

25-03-2011 Entrevista

En noviembre de 2010, el gobierno de Sri Lanka pidió al CICR que cerrara sus oficinas en Jaffna y Vavuniya y que realizara sus operaciones exclusivamente desde Colombo. El jefe de delegación del CICR, Yves Giovannoni, y dos colaboradores cingaleses de las oficinas de Jaffna y Vavuniya reflexionan sobre las operaciones pasadas y futuras del CICR en Sri Lanka.

     
 
   
Yves Giovannoni 
               
©CICR/N. Ng/v-p-lk-e-00188 
   
Trincomalee. Personas evacuadas de Jaffna desembarcan de un transbordador fletado por el CICR. 
               
©CICR/C. McGoldrick/v-p-lk-e-00335 
   
Jaffna. Centro Jaipur para la invalidez y la rehabilitación física. Estas dos víctimas de minas antipersonal siguen un programa de rehabilitación y disponen de un microcrédito, gracias al apoyo del CICR. 
               
©CICR/C. McGoldrick/v-p-lk-e-00340 
   
Península de Jaffna, isla de Velanai. Proyecto de formación sobre albañilería: el CICR apoya la realización de varios proyectos de formación profesional en beneficio de personas afectadas por la guerra. 
               
©CICR/D. Sansoni/v-p-lk-e-00073 
   
Vavuniya. Medawachchiya. Sesión de difusión para mujeres soldado en un campamento de las fuerzas de seguridad de Sri Lanka. 
           

 ¿Qué actividades ha realizado el CICR en Sri Lanka, particularmente en Jaffna y Vavuniya?  

 El CICR tiene presencia en Sri Lanka desde hace más de veinte años. Sus actividades empezaron cuando se inició la rebelión del Janatha Vimukthi Peramuna (Frente Popular de Liberación) a finales de la década de 1980 y continuaron a lo largo de la insurgencia de los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE, por sus siglas en inglés). Nuestras actividades humanitarias se han centrado en proteger y asistir a las personas civiles, detenidos, heridos y enfermos de todos los bandos. En muchos casos, hemos colaborado con la Cruz Roja de Sri Lanka. El restablecimiento del contacto entre familiares separados es un buen ejemplo de una actividad en la que el CICR desempeñó un papel fundamental. Siempre hemos trabajado con la aprobación del Gobierno y en muchos casos hemos podido prestar nuestros servicios como intermediario neutral entre partes opositoras.

¿Qué papel puede desempeñar el CICR en Sri Lanka actualmente? ¿El país sigue afectado por necesidades de índole humanitaria?  

Sin duda alguna, hay necesidades humanitarias en Sri Lanka. Algunas necesidades se plantean de manera repentina y exigen una respuesta de emergencia, como las inundaciones que tuvieron lugar a principios de año. Otras son de más largo plazo y necesitan respuestas sostenibles.

El CICR sigue respondiendo a la s necesidades humanitarias derivadas del conflicto armado, como lo hace en muchos otros países tras el cese de las hostilidades activas.

Las personas que han sufrido amputaciones obviamente necesitarán prótesis por el resto de sus vidas. El CICR seguirá prestando apoyo al Centro de Rehabilitación Física Jaffna Jaipur hasta 2014. El Centro atiende a unas 2.000 personas, principalmente en la península de Jaffna.

Muchos hogares siguen siendo vulnerables, algunos porque el principal sostén de familia ha muerto o desaparecido, o está detenido, y otros porque deben asistir a un familiar que ha quedado discapacitado a raíz de la explosión de una mina. La Cruz Roja de Sri Lanka y el CICR esperan poder proporcionar a estos hogares vulnerables microcréditos, cursos de formación vocacional o donaciones.

El CICR seguirá evaluando las condiciones de detención y el bienestar de las personas detenidas en la mayoría de los lugares de detención del país. Seguiremos presentando nuestras observaciones a las autoridades mediante informes confidenciales. Este diálogo confidencial entre el CICR y las autoridades penitenciarias se desarrolla en el marco de nuestra modalidad habitual de trabajo, y nos permite mantener la confianza de las autoridades como asimismo seguir visitando a las personas afectadas por el conflicto. Además, el CICR y la Cruz Roja de Sri Lanka subvencionan en forma conjunta los gastos de viaje de las personas que visitan a sus familiares detenidos en cárceles o en campamentos de rehabilitación.

Durante las recientes inundaciones, el CICR prestó apoyo a las actividades de la Cruz Roja de Sri Lanka y de otros socios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para ayudar a las personas y las comunidades afectadas. Normalmente, el CICR no participa en la respuesta a desastres naturales, puesto que las entidades que asumen el liderazgo en estas situaciones son las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja pero, lógicamente, no podíamos desentendernos de la magnitud de esta emergencia humanitaria y prestamos asistencia donde pudimos hacerlo.

¿Cómo responderá el CICR a las necesidades humanitarias en Jaffna y Vavuniya sin estar presente en la zona?  

En noviembre de 2010, el Gobierno nos solicitó que cerráramos nuestras oficinas en la zona norte y que desplegáramos nuestras actividades únicamente desde Colombo. Hemos trabajado en estrecho contacto con la Cruz Roja de Sri Lanka a fin de elaborar procedimientos que nos permitan seguir adelante con nuestros programas humanitarios aun cuando nuestra presencia sobre el terreno se haya reducido.

Seguiremos prestando apoyo a las familias cuyo sostén de familia ya no esté presente debido al conflicto, que cuentan con un miembro discapacitado a raíz del conflicto, o cuyos miembros estén separados o desaparecidos. Las autoridades nos han permitido seguir prestando apoyo técnico y económico al Centro de Rehabilitación Física Jaffna Jaipur hasta 2014, y proseguiremos nuestras visitas humanitarias a personas detenidas en esta zona, desde Colombo.

 ¿Cuál es el futuro del CICR en Sri Lanka?  

Estamos convencidos de que el volumen de trabajo sigue justificando la existencia de una delegación del CICR en Sri Lanka, en el futuro previsible. Al mismo tiempo, estamos colaborando con la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otros socios en el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en la reestructuración de la Cruz Roja de Sri Lanka, que traerá consigo el fortalecimiento d e sus capacidades.

En el largo plazo, mucho dependerá de si las restantes consecuencias del conflicto armado van resolviendo con prontitud o no. A su vez, esto depende de la calidad del diálogo sobre cuestiones humanitarias con las instituciones y los asociados de Sri Lanka.

Seguiremos trabajando con el Gobierno de Sri Lanka, con miembros de los círculos académicos y con otras entidades en la promoción de las normas humanitarias y su incorporación en las normas y reglamentos de las fuerzas armadas y policiales. Este aspecto de nuestra labor es especialmente pertinente, habida cuenta del importante papel que desempeña Sri Lanka en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, en las que se aplican estas normas internacionales.

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  Anton Selvakumar Dilan, colaborador sobre el terreno, subdelegación de Jaffna  

 ¿Cuál será el recuerdo más duradero de su colaboración con el CICR?  

 El día que ayudé a evacuar a los heridos y enfermos de la zona del conflicto, a principios de 2009, en el momento álgido de la guerra. Presencié el sufrimiento y el desamparo de muchas personas que huían para salvar la vida. Colaborar con el CICR en ese momento fue una experiencia muy importante, puesto que era la única organización humanitaria que tenía acceso a estas personas.

¿Cómo quisiera que lo recuerden las personas a las que asistió en esta zona?     

El CICR ha estado presente en la península de Jaffna por 21 años. Desempeñó un papel importante porque alivió el sufrimiento humano y ayudó a miles de personas afectadas por el conflicto armado. Quisiera que la gente de Jaffna recuerde al CICR no como proveedor de alimentos y socorros, sino como una institución que salva vidas.

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  V. Ashokalingam, chofer, subdelegación de Vavuniya  

 ¿Cuál será el recuerdo más duradero de su colaboración con el CICR?  

 Jamás olvidaré las sonrisas de las miles de personas cuyas vidas el CICR pudo mejorar durante estos años: personas que recibieron socorros de emergencia, alimentos o refugios temporales; personas evacuadas por cuestiones de salud o personas que el CICR visitó en lugares de detención. Y, sobre todo, las sonrisas de los niños y los padres que habían quedado separados por el conflicto y que se reencontraron gracias a los esfuerzos del CICR.

 ¿Cómo quisiera que lo recuerden las personas a las que asistió en esta zona?  

 Me gustaría que recuerden al CICR como una organización que se mantuvo firme junto a la población de esta zona durante las etapas más difíciles del conflicto.

 

   

 
   

Principales operaciones del CICR realizadas desde Jaffna y Vavuniya:

  • Desde 1990 hasta 1995, el CICR ayudó a establecer y mantener una zona de seguridad alrededor del Hospital Escuela de Jaffna, a fin de garantizar que todas las víctimas tuvieran acceso a la atención de urgencia.   
  • Desde 1995 hasta 2002, el CICR fletó embarcaciones que permitieron a miles de personas viajar a Colombo para recibir tratamiento médico y que transportaron insumos médicos destinados a los hospitales de Jaffna.  
  • Mientras la carretera A9 estuvo cerrada al público, el CICR ayudó a mantener el transporte público en la península de Jaffna e incluso transportó el correo y los exámenes escolares a Colombo.  
  • Entre 2000 y 2002, el CICR a menudo escoltó los convoyes de transporte de alimentos del gobierno. Después de 1996, la Institución actuó a título de intermediario neutral para facilitar la entrega de restos humanos entre las fuerzas armadas de Sri Lanka y el LTTE. 
  • Durante el alto el fuego, entre 2002 y 2006, el CICR actuó como intermediario neutral en los puntos de cruce de Muhamalai y Omanthai.  
  • El tsunami de 2004 devastó Sri Lanka cuando el conflicto alcanzaba su máxima intensidad. Durante este período, el CICR colaboró con la Cruz Roja de Sri Lanka para construir centros de atención de la salud y restablecer el contacto entre familiares. 
  • Cuando se reanudaron las hostilidades, el CICR fletó aviones para facilitar el transporte de pacientes e insumos médicos entre Colombo y Jaffna. 
  • Durante la última etapa del conflicto, el CICR evacuó en barco a 13.800 víctimas y a los familiares que los acompañaban, de la zona de guerra a Trincomalee.

 

           
   
Sri Lanka: el CICR cierra sus oficinas en el norte del país, comunicado de prensa