Siria: el CICR y la Media Luna Roja Árabe Siria refuerzan la asistencia, a medida que aumentan las necesidades
18-11-2011 Entrevista
Béatrice Mégevand-Roggo, jefa de Actividades Operacionales para Oriente Próximo y Oriente Medio, efectúa un análisis de la situación en Siria y describe los esfuerzos conjuntos del CICR y la Media Luna Roja Árabe Siria a fin de asistir a las personas afectadas por la violencia.
¿Cómo ve la situación actual en Siria?
Dado que la violencia continúa, la situación en Siria, sobre todo en Homs, en los últimos días, es motivo de considerable preocupación para el CICR. Nuestra visión de la situación siempre está directamente asociada a los efectos que tenga en la población; en este caso, no caben dudas de que la población siria está sufriendo las consecuencias de una violencia continua. Se ha informado que el número de muertos ha aumentado, al igual que el de heridos y detenidos.
Sin embargo, las enormes diferencias que se registran en la situación de las diversas partes de Siria impiden generalizar sobre la situación de todo el país. Cuando estuve en Damasco, hace algunas semanas, me pareció que la vida cotidiana era normal y que la población podía realizar sus actividades diarias como siempre, aunque, desde el punto de vista económico, la crisis ya estaba haciéndose sentir también en la capital. Sin embargo, también fui a Homs y Hama, donde pude percibir tensión y preocupación. Tras los estallidos de violencia de las últimas semanas en Homs, la situación se ha vuelto mucho más difícil para la población; algunas partes de la ciudad están prácticamente apartadas del mundo externo.
Con cada día de violencia que pasa, la población se acerca más a una situación humanitaria peligrosa, que tendrá repercusiones de largo plazo. Obviamente, lo más preocupante es el número de víctimas, pero no debemos olvidar que la economía, la educación y los servicios esenciales en varias zonas han resultado muy afectados desde el inicio de los disturbios.
¿Por qué el CICR, a diferencia de otros organismos, no ha hecho declaraciones públicas sobre Siria? ¿Ello significa que no considera que la situación sea tan grave?
La prioridad del CICR siempre es pensar ante todo en las víctimas. Ello significa que nos concentramos en evaluar la situación para prestar la asistencia que corresponda y de la manera más rápida posible. El hecho de que el CICR no siempre exprese sus opiniones públicamente sobre una situación humanitaria de ninguna manera significa que las condiciones imperantes no le preocupen. Estamos convencidos de que el diálogo bilateral y confidencial es la mejor manera de ayudar a las personas, por ello continuaremos trabajando de esa manera. En definitiva, lo más importante es que la ayuda llegue a las personas que más la necesitan y que sus condiciones mejoren.
¿El CICR puede realizar sus actividades a pesar de las dificultades?
Desde las primeras semanas de violencia, junto con la Media Luna Roja Árabe Siria, hemos podido prestar asistencia a la población de zonas afectadas, como Idlib, Homs, Dera'a, Deir-Ez-Zor, Al-Bukamal, la gobernación de Damasco Rural, Hama y Latakia. Incluso hemos podido llegar varias veces a algunas localidades, como Homs e Idlib. Sin embargo, esas visitas no nos han alcanzado para hacer todo lo que quisiéramos, cuando nuestros servicios más se necesitan.
Los servicios de atención médica de urgencia y, sobre todo, los primeros auxilios y las evacuaciones que realiza la Media Luna Roja Árabe Siria se necesitan con urgencia y han salvado muchas vidas. Sin embargo, los voluntarios de la Media Luna Roja corren riesgos considerables al cumplir sus tareas humanitarias. Se ha informado de que se ha impedido en forma deliberada que varios médicos y otros miembros del personal sanitario cumplieran sus tareas de evacuación de heridos y prestación de primeros auxilios y otro tipo de atención médica a los necesitados. Esto no es aceptable; es un requisito humanitario básico poder prestar asistencia médica a los heridos y los enfermos, sean quienes sean.
Dado que la situación está empeorando en lugares como Homs, Idlib, las gobernaciones de Damasco, Hama y Dera'a, tememos que aumenten significativamente las necesidades, incluso la necesidad de bienes tan esenciales como los alimentos y el agua potable, así como la de acceso urgente a las instalaciones médicas. En ese caso, si la atención médica y la ayuda provistas no alcanzan, los efectos en la población serán cada vez más graves.
¿Cuáles son las prioridades del CICR para el próximo período?
Seguiremos trabajando con la Media Luna Roja Árabe Siria para responder a las necesidades más acuciantes. Además del apoyo que ya estamos dando a las instalaciones de atención médica, tanto públicas como privadas, y a las filiales de la Media Luna Roja Árabe Siria, es preciso que los servicios lleguen a las personas en el momento y el lugar donde los necesiten, sin demoras indebidas. Obviamente, somos conscientes de los riesgos de seguridad que conlleva nuestra labor, pero deseamos ampliar nuestras actividades si las condiciones son, por lo menos, mínimamente aceptables.
Las visitas a los detenidos es otra prioridad. En septiembre, por primera vez en sus 44 años de labor en el país, el CICR obtuvo autorización para ingresar en un lugar de detención, la cárcel central de Damasco. Esperamos que esa visita sea sólo un primer paso. El CICR realiza sus visitas siguiendo procedimientos estrictos que le permiten hacerse un panorama claro de la situación dentro de los lugares de detención. Por ejemplo, debe poder tener acceso a todos los detenidos y entrevistarse con ellos en privado, y se le debe permitir recorrer todas las instalaciones. Actualmente estamos analizando esas condiciones con las autoridades pertinentes; les explicamos su finalidad y su valor. Esperamos que ese diálogo nos abra la posibilidad de visitar otros lugares de detención en Siria en un futuro cercano. No se necesita visitar todos los lugares con la misma urgencia. Hemos comenzado con las cárceles centrales, pero nuestra intención es obtener acceso a todas las personas detenidas en Siria.
Dado que los objetivos del CICR son estrictamente humanitarios, las visitas de la Institución a las personas detenidas no confieren ningún estatuto especial a los detenidos visitados. Las visitas no son una interferencia en los asuntos internos de los Estados, ya que resultan de un acuerdo con las autoridades competentes. El CICR comunica las conclusiones de sus visitas a las autoridades en forma estrictamente bilateral y confidencial, a fin de que mejoren las condiciones, de ser necesario.
La Media Luna Roja Árabe Siria y el CICR han centrado sus esfuerzos en proporcionar alimentos y atención médica a quienes más los necesitan.
Han distribuido más de 8.000 paquetes de alimentos del CICR y más de 800 paquetes con artículos de higiene del CICR, suficientes para satisfacer las necesidades de unas 48.000 personas durante un mes, en las gobernaciones de Idlib, Hama, Homs, Deir Ezzor, Damasco Rural, Lattakia y Dara'a. Además, el CICR ha donado, entre otros artículos, material para vendajes y otro equipamiento médico a hospitales privados y públicos y a las filiales de la Media Luna Roja Árabe Siria y a clínicas de esos lugares. Por otro lado, el CICR y la Media Luna Roja Árabe Siria han comenzado a distribuir 30.000 paquetes con artículos escolares para niños de pocos recursos, afectados por los disturbios en diversas partes del país.


