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Bahrein: el CICR inicia las visitas a personas detenidas

07-02-2012 Entrevista

A raíz de la violencia que estalló en Bahrein hace un año y que ocasionó numerosas detenciones, el CICR ha comenzado a visitar a las personas detenidas en el país. Gerard Peytrignet, jefe de la delegación regional del CICR en Kuwait, explica la situación.

¿Cuál es la finalidad de las visitas a detenidos que el CICR realiza en Bahrein?

El principal objetivo de nuestras visitas a personas detenidas, en Bahrein o en otros lugares del mundo, es evaluar las condiciones de detención y el trato que reciben, e introducir mejoras cuando es necesario. Es importante recordar que las personas arrestadas y detenidas deben recibir, en todo momento, un trato humano y que deben gozar de unas condiciones de detención dignas. Comprobamos si se satisfacen sus necesidades básicas, como la alimentación, el saneamiento, la atención médica y el contacto con los familiares.

Otro aspecto importante de nuestras visitas es evaluar el trato que reciben los detenidos desde el momento de su arresto y durante todo el período de detención, con inclusión del período de interrogación y la detención a la espera de juicio.

Se ofrece a los detenidos que no hayan podido comunicarse con sus familiares la oportunidad de enviarles mensajes. Esto se hace, obviamente, en condiciones de plena transparencia: las autoridades detenedoras controlan los mensajes, que sólo pueden contener noticias de índole familiar.  

¿Por qué empezaron las visitas sólo ahora, casi un año después de los disturbios civiles?

El CICR entabló con las autoridades en Bahrein un diálogo que se extendió por varios meses y cuyo resultado fue la firma de un memorando de entendimiento con el Ministerio del Interior, en diciembre de 2011.  Sobre esta base, comenzamos a visitar a personas detenidas en la segunda mitad de enero. El CICR ya había visitado lugares de detención en Bahrein entre 1996 y 2001.

¿Cuáles son los lugares de detención a los que puede acceder el CICR? ¿A cuáles detenidos tiene acceso?

Actualmente, estamos visitando la cárcel de Jaw, en Manama, que es el principal centro de detención del país. Efectúa las visitas un equipo formado por cinco delegados del CICR, uno de los cuales es médico. En virtud del acuerdo firmado con las autoridades de Bahrein, tenemos acceso a todas las personas detenidas en relación con los actuales disturbios.

¿Los detenidos confiarán en el CICR? ¿Hablarán con los delegados libremente?

Las visitas a detenidos representan un desafío en cualquier lugar del mundo. Nuestro objetivo general es garantizar que las personas detenidas reciban un trato humano y que sus condiciones de detención sean satisfactorias. Las visitas a las personas detenidas se realizan conforme a una modalidad estándar. A fin de obtener un panorama independiente y exacto de la situación, necesitamos recorrer las instalaciones, repetir las visitas cuantas veces sea necesario, dialogar con las autoridades detenedoras y hablar libremente y en privado con los detenidos que seleccionemos.  

Las conversaciones privadas con los detenidos son fundamentales para evaluar las condiciones de detención y el trato. Pero son, además, una forma de llevar un poco de humanidad a lugares donde los reclusos están apartados de sus familiares y amigos. La relación personal que se entabla con los prisioneros es sumamente importante, porque lo que uno aporta como ser humano puede traer cierto alivio. Las visitas se repiten con frecuencia, a fin de poder seguir de cerca determinados casos individuales. Esto también ayuda a fortalecer la confianza con los detenidos que visitamos.  

Quisiera subrayar que las conversaciones privadas con los detenidos son estrictamente confidenciales. Nunca utilizamos los nombres de los detenidos en nuestro diálogo con las autoridades, a menos que el detenido nos haya solicitado específicamente que lo hagamos; incluso en tal caso, sólo lo hacemos si consideramos que ello realmente favorecerá a la persona en cuestión.

¿Por qué el CICR no habla públicamente sobre las condiciones de detención en Bahrein o en otros lugares?

El hecho de que el CICR no exprese sus preocupaciones públicamente no significa que no las tenga. Planteamos nuestras conclusiones y recomendaciones directamente a las autoridades en el marco de un diálogo confidencial. Estamos convencidos de que sólo podremos alcanzar nuestros objetivos sobre la base de una relación de confianza sólida y duradera;  por esta razón, nuestro diálogo con las autoridades acerca de estas cuestiones siempre es bilateral y confidencial.

Desde que comenzó la violencia en Bahrein, el CICR viene recordando a las autoridades su obligación de respetar las normas que rigen el uso de la fuerza y el trato de las personas detenidas, así como la obligación de respetar las instalaciones, el personal y los vehículos sanitarios.

Ahora, nuestra prioridad será evaluar las condiciones de detención y el trato que reciben las personas arrestadas en relación con la violencia, pero también nos ocuparemos de cuestiones relacionadas con las estructuras de las cárceles y otros aspectos que afectan a todos los que se encuentran en los lugares de detención.  


Fotos

 

Gérard Peytrignet