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Asistencia de salud en peligro: los niños son los que más sufren

01-06-2012 Entrevista

En varios países, el 1 de junio se celebra el Día del Niño. El Dr. Robin Coupland, asesor médico del CICR, explica en esta entrevista cómo los conflictos armados y otras situaciones de emergencia afectan particularmente la salud de los niños y pueden impedir que se preste atención médica en forma segura.

¿De qué modo los conflictos armados afectan la salud de los niños?

El impacto de los conflictos armados y de la falta de seguridad en la salud de los niños es desproporcionado. Ello se debe a que, en toda población, los niños son los más vulnerables a diversas enfermedades. Esa vulnerabilidad se ve acentuada en los conflictos armados, porque los ataques contra el personal y las instalaciones de salud interrumpen la prestación de programas de salud básicos. Además, los padres a veces no pueden llevar a sus hijos a una clínica, por ejemplo, cuando los enfrentamientos son muy intensos. Los programas de salud como las campañas de vacunación realizados por las autoridades sanitarias locales o por las organizaciones internacionales suelen interrumpirse cuando se deterioran las condiciones de seguridad.

La triste verdad es que los programas de salud infantil se vuelven más necesarios justo cuando es más difícil implementarlos. Para prestar atención de salud infantil en zonas en conflicto, la comunidad internacional debe hallar soluciones que posibiliten la prestación de atención médica en condiciones de seguridad.

¿Qué enfermedades infecciosas pueden contraer los niños en zonas afectadas por conflictos armados?

Los niños que viven en zonas de conflicto armado pueden contraer varias enfermedades infecciosas graves. La relación entre los conflictos y los brotes de cólera es clara. El sarampión constituye una amenaza para la salud de los niños cuando ellos y sus familiares se ven obligados a instalarse en campamentos de refugiados. Datos recientes demuestran que la erradicación de la poliomielitis aún no se ha logrado en varios países donde centenares de miles de niños no reciben vacunación porque los equipos  médicos no pueden llegar hasta ellos, a causa de la falta de seguridad. Es una tragedia que hoy en día contemos con tecnologías médicas de bajo costo para salvar vidas y no podamos aplicarlas en beneficio de la salud de los niños a causa de la falta de seguridad que conllevan los conflictos.

¿Qué puede hacerse para mejorar la situación?

La responsabilidad por la falta de seguridad de los programas de atención médica que afecta particularmente la salud de los niños en zonas de conflicto armado no recae en la comunidad que presta asistencia de salud. Recae en quienes están en condiciones de garantizar la seguridad y la inviolabilidad de la misión médica. Esta cuestión es primordial; significa que los Estados, las fuerzas armadas y otros portadores de armas deben garantizar que la población pueda acceder en forma segura a los programas de salud, incluso en tiempo de conflicto armado.

En el caso de los programas de salud pública, tal vez deban negociar acuerdos de cese de las hostilidades para permitir que los equipos de vacunación cumplan su labor. Por lo que respecta a la cantidad de personas afectadas, esta cuestión humanitaria es una de las que más preocupa al CICR en los conflictos armados actuales.

El Dr. Robin Coupland trabajó para el CICR como cirujano sobre el terreno. Es autor de un estudio realizado en 16 países sobre la asistencia de salud en peligro


Fotos

Robin Coupland 

Robin Coupland
© CICR

Afganistán. Unidad pediátrica del Hospital Mirwais en Kandahar. Una madre sentada junto a su hijo de ocho años, quien está en coma tras contraer meningitis por una infección no tratada. Debido al conflicto armado, la mayoría de los niños en las provincias de Helmand y Kandahar se ven imposibilitados de recibir simples vacunas, lo cual los hace vulnerables a enfermedades evitables. 

Afganistán. Unidad pediátrica del Hospital Mirwais en Kandahar. Una madre sentada junto a su hijo de ocho años, quien está en coma tras contraer meningitis por una infección no tratada. Debido al conflicto armado, la mayoría de los niños en las provincias de Helmand y Kandahar se ven imposibilitados de recibir simples vacunas, lo cual los hace vulnerables a enfermedades evitables.
© CICR / Kate Holt / af-e-01651

Colombia. Región de Bajo Caguán, departamento de Caquetá. Un miembro de una unidad móvil de salud del CICR atiende a un niño en un pueblo aislado. La población que vive a lo largo del río Caguán padece el conflicto armado y el abandono desde hace años. Sólo tienen acceso a la atención de salud mayormente gracias a las unidades móviles del CICR. 

Colombia. Región de Bajo Caguán, departamento de Caquetá. Un miembro de una unidad móvil de salud del CICR atiende a un niño en un pueblo aislado. La población que vive a lo largo del río Caguán padece el conflicto armado y el abandono desde hace años. Sólo tienen acceso a la atención de salud mayormente gracias a las unidades móviles del CICR.
© Revista Semana/s.n. / co-e-02212

Côte d’Ivoire. Region de Moyen Cavally. Un niño recibe la vacuna contra la polio como parte de un programa de vacunación del CICR. 

Côte d’Ivoire. Region de Moyen Cavally. Un niño recibe la vacuna contra la polio como parte de un programa de vacunación del CICR.
© CICR / ci-e-00102