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Somalia: restablecer los medios de subsistencia, un compromiso constante

29-06-2012 Entrevista

Un año después de que la crisis en Somalia alcanzara su etapa más aguda, Mohamed Sheikh, coordinador de los programas de seguridad económica del CICR en el país, describe la situación nutricional y sus causas profundas, y explica la forma en que el CICR ha respondido tanto a las necesidades urgentes como de largo plazo.

¿Cómo describiría usted la actual situación nutricional, un año después de la etapa más aguda de la crisis?

Afortunadamente, la situación nutricional en Somalia ha mejorado tras la etapa más aguda de la crisis, que tuvo lugar en julio del año pasado. Sin embargo, pese a todos los esfuerzos de la comunidad humanitaria, muchas personas siguen afrontando graves dificultades. El CICR presta apoyo a 27 centros de alimentación terapéutica y a 12 clínicas móviles dirigidas por la Media Luna Roja de Somalia en el centro y el sur del país, donde, desde enero de 2011, han recibido tratamiento 210.000 niños con desnutrición de moderada a grave y más de 33.000 madres lactantes.

Aunque en los últimos meses el número de pacientes admitidos en los centros de alimentación se ha reducido en comparación con la cifra registrada al principio de la crisis, la elevada incidencia de recaídas (pacientes curados que regresan a los centros) indica que la situación sigue siendo crítica. La situación es más preocupante en las partes meridionales del país, donde la inseguridad se ha reflejado en la reducción de los tratamientos  y en un menor acceso a las clínicas.

¿Qué hace el CICR  para ayudar a las personas necesitadas en Somalia?

Las personas más necesitadas son las afectadas por el conflicto en curso o por los desastres naturales, principalmente las personas desplazadas, los agricultores, los pastores y los miembros de comunidades marginadas. La ayuda que el CICR presta a estas personas adopta distintas formas, cada una de las cuales responde a necesidades específicas. Durante crisis agudas, proporcionamos socorros a la vez que nos preparamos para ayudar a las personas a restablecer sus medios de subsistencia mediante programas de distribución de herramientas y semillas y  mejora de la infraestructura agrícola, y diversas iniciativas microeconómicas.

¿Qué desafíos afronta el cicr en sus esfuerzos por prestar asistencia a la población?

El mayor desafío es el acceso. Ha sido muy difícil llegar hasta algunas zonas donde hay gente que necesita nuestra ayuda, no sólo por cuestiones relacionadas con la seguridad sino también por problemas logísticos. Debido a las abundantes lluvias registradas en Mudug y Galgadud, por ejemplo, ciertas carreteras están en muy malas condiciones, lo que obstaculizó en buena medida el paso de los camiones. A menudo, este tipo de problemas causa demoras en nuestro trabajo.

Por otro lado, nos beneficiamos de un fuerte apoyo por parte de las comunidades. Las comunidades locales no vacilan en ayudarnos a distribuir socorros que necesitan con urgencia.
Los constantes cambios en la situación en Somalia dificulta la planificación, pero en nuestros planes siempre introducimos un margen para la flexibilidad y podemos adaptar nuestras actividades sin inconvenientes.

¿Cuáles son las perspectivas para los próximos meses?

Debido al conflicto y a su combinación con las adversas condiciones climáticas y la inexistencia de servicios básicos, los niveles de producción agrícola han sido muy inferiores a los que podrían esperarse del país. Debido al conflicto y a la falta de acceso a los principales mercados, se ha reducido mucho el valor de la escasa producción de los agricultores. Aunque las lluvias registradas en el norte y centro de Somalia fueron superiores a la media, la estación de las lluvias gu, que se extiende de marzo a junio, parece no haber alcanzado los niveles esperados en la mayoría de las zonas del sur del país, donde se produce la mayor parte de los productos alimenticios. Por ende, es probable que la inseguridad alimentaria en estas regiones afectadas por el conflicto y la sequía se mantenga al nivel de crisis.

¿Prevén ustedes afrontar otros problemas?

Los enfrentamientos han causado el bloqueo de carreteras entre las zonas rurales de producción de alimentos y los principales mercados, han incrementado el número de personas desplazadas y han obligado a los agricultores a abandonar sus tierras. Además, el conflicto ha restringido el movimiento de los pastores, privándolos del acceso a las pasturas para sus animales. Estos acontecimientos han socavado la capacidad de adaptación de todas estas personas, que ya venían atravesando severas penurias. Ésta es la principal preocupación del CICR con respecto a las semanas y meses venideros.


Fotos

Mohamed Sheikh 

Mohamed Sheikh.
© CICR