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Sudáfrica: amenazas reales a la atención de salud

25-06-2012 Entrevista

Al regresar del Simposio sobre Asistencia de salud en peligro, celebrado en Londres el 23 de abril, Peter Fuhri, del Departamento de Salud de Sudáfrica, dialogó con el CICR acerca del Simposio y las amenazas a la atención de salud en el contexto sudafricano.

¿Cómo se percibe el problema de las amenazas a la atención de salud en el contexto sudafricano?

Como país, las sufrimos. Se han producido ataques contra agentes de salud que no constituían el objetivo inicial de los ataques, pero que quedaron atrapados en conflictos entre individuos o grupos. Una vez, en Ciudad del Cabo, un colega de los Servicios médicos de urgencia casi fue víctima de una bomba de gasolina. En otro caso, un paciente fue apuñalado a través de la ventana de una ambulancia. Y ayer, mientras visitaba la provincia Septentrional del Cabo, el personal se refirió a esta cuestión con gran vehemencia, puesto que su personal de urgencias ha tenido problemas al responder a necesidades de salud en situaciones de protesta, sobre todo en las zonas rurales.  

Por consiguiente, no podemos encarar exclusivamente las amenazas a la atención de salud en los conflictos armados, sino que es necesario examinar otros factores y otros contextos potencialmente violentos, como las protestas en las comunidades, las tensiones entre partidos políticos opuestos, el accionar de las pandillas o las acciones sindicales durante las huelgas.  

¿Cuáles son los factores que influyen en estos tipos de amenazas a la atención de salud en Sudáfrica?

En mi opinión, los ataques no se dirigen concretamente a las instalaciones sanitarias ni a los agentes de salud, pero la situación los afecta. En este país, se han adoptado enérgicas medidas para mejorar el acceso a la salud de toda la población. Lo lamentable es que el ámbito de la atención médica no siempre es visto como un entorno protegido. Por ejemplo, cuando una ambulancia entra en una zona determinada, no siempre se la percibe como una ambulancia, es decir, como un objeto que nadie atacará. Además, los agentes de salud que están en la ambulancia tal vez se dispongan a evacuar a una persona que la comunidad, o un grupo particular, no desea ver atendida.

¿Cuáles son las soluciones que permitirían mitigar esos riesgos?

Estamos estudiando la posibilidad de lanzar una campaña a través de los medios públicos de comunicación para explicar realmente qué son los servicios médicos de urgencia, con miras a garantizar que se nos perciba como un medio para ayudar a las comunidades, independientemente de cuáles sean. Además, hemos mejorado las comunicaciones entre las ambulancias y los servicios de radio en casi todas las provincias. Gracias al fortalecimiento de las comunicaciones, ya se observan mejoras en la seguridad. En las zonas rurales, seguimos trabajando para mejorar las comunicaciones radiales.  Por último, estamos examinando la posibilidad de prestar servicios de atención psicológica a los miembros del personal que hayan experimentado incidentes traumáticos, con el fin de asegurar que estos colaboradores reciban una asistencia eficaz.

Con respecto al Simposio sobre Asistencia de salud en peligro celebrado en Londres, ¿qué le llamó la atención en las imágenes y cuestiones de otros contextos?

Creo que lo que más me llamó la atención fue, en algunos casos, la falta de respeto intencional por los Convenios de Ginebra. Recuerdo el breve vídeo sobre el tanque que persigue a la oposición cuando de pronto aparece en su mira un trabajador de la salud. Los hechos de este tipo pueden presentarse inadvertidamente, pero también hay casos de médicos acusados de infringir las leyes contra el terrorismo por haber atendido a miembros de la oposición. Esa situación me pareció un problema muy grave, porque los Convenios de Ginebra establecen con toda claridad que los médicos deben atender a todos los heridos y, sin embargo, en muchos casos, esa disposición no se respeta.

¿Qué piensa usted que puede hacerse a nivel internacional para encarar estas cuestiones?

Cuando hablamos de la atención de salud en peligro, siempre recurrimos a anécdotas. Lo que falta es una recopilación de datos eficaz, que permita dejar constancia fiel de los incidentes y comprender la magnitud del problema. Incluso en un entorno comercial, si no se dispone de la información adecuada, es imposible solucionar la situación. Por esta razón, creo hay que encarar esta cuestión de manera activa.

Otros aspectos importantes que habría que abordar son las cuestiones éticas, la dignidad de los pacientes y el derecho a recibir la mejor atención posible. En una situación de conflicto, no es posible simplemente desentenderse de la dignidad de un paciente. Ésta es una cuestión esencial, porque todos tienen derecho a la dignidad.

Si uno intenta atender a un paciente en un hospital que está siendo atacado, o si está en el terreno procurando evacuar a un paciente, es probable que la ética sea lo último en que se piense; todo lo que uno desea es sobrevivir y ayudar a que el paciente sobreviva. A veces, no es posible tratar al paciente o encarar la situación como si se tratara de un accidente de tránsito aquí, en la carretera, porque la sensación de urgencia y las circunstancias son muy diferentes. Cuando la propia vida está en peligro, no tiene sentido hacerse matar, porque de esa manera deja de ser útil.

La ética es una de las cuestiones que es preciso analizar en mayor profundidad en una conferencia internacional porque, incluso en situaciones de desastre, los problemas pueden ser muy similares. En tales casos, no está presente la violencia de los conflictos armados, pero sí se plantean los peligros característicos de las situaciones posteriores a los desastres. Aunque Sudáfrica se halla en una situación relativamente pacífica, se reciben a menudo pedidos de tropas de mantenimiento de la paz o solicitudes de asistencia internacional. Por lo tanto, creo que es un tema pertinente.  

Para concluir, ¿desea usted compartir alguna otra observación?

Si bien en Sudáfrica no tenemos situaciones de conflicto armado, sí hay zonas peligrosas para la atención de salud. Por este motivo, pienso que sería útil para nosotros participar en una conferencia regional sobre la atención de salud en peligro.

Una de las cosas que nos gustaría hacer es intentar obtener más información sobre el tipo de amenazas a la atención de salud que se presentan en nuestro país. Sin embargo, en todas las partes del mundo es difícil recopilar este tipo de información, porque ésta no debe consistir en anécdotas sino en datos concretos.  Espero que la conferencia regional que propongo nos ayude, como país, a considerar las amenazas a la atención de salud de una manera distinta, no sólo reconociendo el problema sino planteando una estrategia para abordarlo.


Fotos

Peter Fuhri, Director de Medicina de Desastres, del Departamento de Salud de Sudáfrica. 

Peter Fuhri, Director de Medicina de Desastres, del Departamento de Salud de Sudáfrica.
© CICR

Después de sufrir un atentado, Mohammed Yusuf, director del hospital Medina, en Mogadiscio, Somalia, tiene custodia permanente. 

Después de sufrir un atentado, Mohammed Yusuf, director del hospital Medina, en Mogadiscio, Somalia, tiene custodia permanente.
© CICR / André Liohn
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Bentiu, Estado Unidad, Sudán del Sur. Un equipo de cirujanos del CICR, dirigido por el experimentado cirujano Dr Tesfayie Feleke, mientras practica operaciones de emergencia a combatientes heridos, en el hospital Bentiu. 

Bentiu, Estado Unidad, Sudán del Sur. Un equipo de cirujanos del CICR, dirigido por el experimentado cirujano Dr Tesfayie Feleke, mientras practica operaciones de emergencia a combatientes heridos, en el hospital Bentiu.
© T. Stoddart / Getty Images / CICR

Malakal, Sudán del Sur. En la unidad de pediatría del Hospital Escuela de Malakal, el doctor Giorgio Monti realiza su recorrida matutina. 

Malakal, Sudán del Sur. En la unidad de pediatría del Hospital Escuela de Malakal, el doctor Giorgio Monti realiza su recorrida matutina.
© T. Stoddart / Getty Images / CICR