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Siria: mientras haya personas necesitadas, seguiremos trabajando

03-02-2012 Entrevista

Béatrice Mégevand-Roggo, jefa de actividades operacionales del CICR en Oriente Próximo, recién llegada de una visita a Siria, evalúa la situación humanitaria en ese país afectado por la violencia y describe las actividades que llevan adelante el CICR y la Media Luna Árabe Siria para ayudar a las personas afectadas.

¿Cómo ve Usted la situación actual desde el punto de vista humanitario?

He seguido de cerca la situación en Siria desde el comienzo de los disturbios civiles y he visitado el país varias veces, en particular las zonas afectadas por la violencia. Estuve en Homs por segunda vez hace unas dos semanas. Sin duda alguna, no es el mismo lugar que visité hace un par de meses. La ciudad muestra las huellas de los intensos enfrentamientos y el miedo se palpa en el ambiente. Muchos residentes necesitan ayuda con urgencia. Para efectuar nuestras evaluaciones, necesitamos información de primera mano y por ello siempre procuramos hablar con todas las personas posibles, en particular con médicos, enfermeras, nuestros colegas de la Media Luna Roja Árabe Siria, las autoridades y los ciudadanos comunes. Una de las personas con que conversé me dijo: "¡No queremos alimentos, sino que nos protejan contra lo que está sucediendo aquí!"

Durante los últimos 11 meses, resultaron heridas o muertas miles de personas, en particular miembros de las fuerzas armadas y de seguridad. Tras los recientes bombardeos en Damasco, los habitantes de esa ciudad han tomado conciencia de que la violencia los puede afectar en forma directa. La situación cambia constantemente y las personas se aferran a la esperanza de que los problemas lleguen a su fin para poder reanudar su vida normal. La violencia aún no afecta a todo el país. Sin embargo, en las zonas afectadas, la necesidad de ayuda humanitaria es cada vez mayor.

La situación económica también da lugar a preocupaciones, puesto que incide en forma directa en la vida de un enorme número de personas. En muchas zonas, los residentes afrontan condiciones económicas y psicológicas sumamente difíciles. Como ya he dicho, hay motivos muy concretos que justifican nuestras preocupaciones humanitarias.

¿Han cambiado sus prioridades?

La actual violencia ha demostrado que nuestras prioridades estaban justificadas desde el principio. Nuestra preocupación fundamental sigue siendo la falta de respeto por los servicios de salud y el personal que los presta, en particular los colaboradores de la Media Luna Roja Árabe Siria.

Seguimos conmocionados por la muerte del Dr. Abd-al-Razzaq Jbeiro, secretario general de la Sociedad Nacional y responsable de la sección de Idlib. Fue asesinado el 25 de enero, en un incidente que indica un alto nivel de ignorancia con respecto al significado del emblema de la media luna roja: el hecho de que la única finalidad de los vehículos, las instalaciones y los voluntarios que portan ese emblema es salvar la vida de las personas heridas y enfermas. Su labor ha de ser respetada y se les debe permitir el acceso sin obstáculos a las personas necesitadas.  Y en ningún caso debe usarse el emblema en forma indebida. De otro modo, la Media Luna Roja Árabe Siria no puede llevar a cabo su labor humanitaria. ¿Cómo podemos esperar que estas personas desempeñen tareas inherentemente estresantes y peligrosas sin estar plenamente convencidas de que las diferentes partes las apoyan y respetan su emblema?

Otra prioridad del CICR es visitar a todas las personas detenidas en Siria y procurar que los familiares conozcan el paradero de sus hijos, hermanos, padres o maridos. No sabemos cuántas personas se encuentran detenidas. En estos momentos, no estamos realizando visitas porque seguimos discutiendo nuestras modalidades de trabajo con las autoridades sirias. No tiene sentido hacer las visitas a menos que nos permitan obtener un panorama exacto de la situación de los detenidos. Evidentemente, esto sólo sucederá si se nos permite actuar de conformidad con nuestras modalidades habituales de trabajo, las mismas que aplicamos en los más de 80 países donde visitamos lugares de detención.

¿La violencia afecta su capacidad de trabajar en Siria?

Obviamente, los reiterados incidentes contra los voluntarios de la Media Luna Roja Árabe Siria nos han obligado a estudiar con detenimiento los aspectos relacionados con la seguridad de nuestras propias operaciones, entre ellos la oportunidad y frecuencia de las visitas del CICR a las zonas afectadas, en momentos en que la población necesita ayuda urgente. Debemos alcanzar un equilibrio entre las necesidades de las personas, que son muy reales, y los riesgos a veces excesivos que corren las personas que despliegan tareas humanitarias. En estas circunstancias, haremos todo lo que esté dentro de nuestras posibilidades.


Fotos

 

Béatrice Mégevand-Roggo
© CICR

Homs, Siria. Un hombre recorre la calle, entre edificios dañados. 

Homs, Siria. Un hombre recorre la calle, entre edificios dañados.
© Reuters / A. Jadallah