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Día Mundial de la Alimentación: es necesario valorizar el papel de los pequeños productores en la seguridad alimentaria

16-10-2012 Entrevista

En ocasión del Día Mundial de la Alimentación, el CICR desea recordar la importancia de los pequeños productores agrícolas para garantizar la supervivencia de las poblaciones afectadas por conflictos armados. En esta entrevista, Fabien Pouille, jefe de agrónomos del CICR, explica cómo la Institución presta apoyo a los pequeños productores en todo el mundo.

¿Por qué el CICR se interesa en los pequeños productores en tiempo de conflicto armado?

Desde hace algunas décadas, los expertos y los políticos se han interesado, sobre todo, en los grandes productores, pero la capacidad que éstos tienen de incrementar la calidad y la cantidad de su producción es limitada. En cambio, a nivel mundial, existen 500 millones de pequeños productores, que tienen un margen amplio para aumentar la producción. El CICR, cuyo cometido es prestar asistencia a las víctimas de conflictos armados, ha adquirido valiosas competencias sobre la base de la colaboración con esos pequeños productores o campesinos de diferentes comunidades.

¿Por qué son importantes los pequeños productores?

Hemos comprobado que, en período de conflicto armado, la cuestión de la alimentación suele ser crucial para las víctimas, porque en los mercados hay faltantes de alimentos, o porque éstos se vuelven inaccesibles. Por ello, las familias deben recurrir a los agricultores locales o cultivar ellas mismas en el pedacito de tierra que encuentren disponible. En las ciudades, los espacios verdes, los balcones o los techos se transforman en huertas; en el campo, se aprovecha hasta la menor parcela cultivable. Los pequeños productores cumplen un papel preponderante, no sólo para garantizar su propia supervivencia, sino también para el abastecimiento de su comunidad. Es interesante observar que la existencia de esas pequeñas explotaciones pasó a ocupar un lugar central para los Estados a partir de la crisis alimentaria de 2007-2008.

¿Qué enfoque adopta el CICR en sus actividades con los pequeños productores?

Analizamos de manera sistemática la economía de los hogares tal como era antes de que estallara el conflicto armado. Nuestra intención es devolver a esas familias el nivel que tenían antes del conflicto y, si es posible, mejorar su situación. Pero no seguimos un modelo de intervención preestablecido. Para cada contexto adoptamos un enfoque en particular. Por ejemplo, en Sudán y en República Centroafricana, ayudamos a diversas agrupaciones a producir semillas de calidad para ponerlas a disposición de otras familias. En República Democrática del Congo, promovemos la producción de variedades de mandioca tolerantes a un nuevo virus. En Filipinas, entregamos búfalos a los pobladores para acelerar la preparación de los arrozales cuando las poblaciones desplazadas regresan a su lugar de origen; en Colombia, trabajamos en la promoción de nuevas producciones agrícolas, como el cacao.

Vea también: Colombia: campesinos del Putumayo construyen un mejor futuro sembrando cacao

¿El CICR presta apoyo a las cooperativas agrícolas?

A veces, si los productores han decidido organizarse como cooperativas. Pero para nosotros no es una palabra mágica. Dejamos que las poblaciones y las comunidades elijan su manera de trabajar. El CICR puede informar sobre las diferentes modalidades de organización, pero no recomienda un tipo más que otro.

Los conflictos armados tienden a prolongarse y las crisis alimentarias se vuelven crónicas. ¿Esas tendencias influyen en las modalidades de trabajo del CICR por lo que respecta al apoyo a los pequeños productores?

Hace diez años que me ocupo de estas cuestiones en el CICR. He comprobado que las crisis se vuelven crónicas y que los contextos son cada vez menos homogéneos. A menudo, en un mismo país, hay regiones donde se vive una calma relativa, mientras que en otras se libran intensas hostilidades. En un mismo contexto, conducimos diversos programas, cada vez más variados, lo que nos obliga a ser más precisos en el análisis, más rápidos en la realización y más eficaces en el seguimiento. Más que imponer direcciones, nuestros ingenieros tratan de integrarse en las estrategias adoptadas por las poblaciones a las que prestamos apoyo. Por otro lado, frente a crisis crónicas, es fundamental que el CICR pueda tener una presencia a largo plazo en un mismo contexto, si quiere estar en condiciones de combinar intervenciones de urgencia con el restablecimiento de los medios de sustento.


Fotos

Fabien Pouille 

Fabien Pouille
© CICR