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Armas químicas: prohibición absoluta en virtud del derecho internacional humanitario

18-07-2013 Entrevista

El derecho internacional humanitario prohíbe terminantemente las armas químicas y biológicas. El supuesto uso de armas químicas en Siria aún desata debates y despierta interrogantes. El jefe de Actividades Operacionales del CICR en Oriente Próximo y Oriente Medio, señor Robert Mardini, explica la posición del CICR.

¿Qué opina el CICR sobre las afirmaciones según las cuales se han empleado armas químicas en Siria?

Las afirmaciones relativas al uso de armas químicas en algunas zonas de Siria son motivo de gran preocupación para el CICR. Hacemos nuevamente un llamamiento a todas las partes en conflicto para que observen el derecho internacional y se abstengan de utilizar armas prohibidas, incluidas las químicas.

Hasta la fecha y según la información de la que disponemos, no hemos podido determinar si se han utilizado armas químicas en Siria y, de ser así, quién ha hecho uso de las mismas. Ello se debe esencialmente a que no hemos tenido conocimiento de resultados de investigación alguna de la cual podamos extraer conclusiones fiables.

¿Participa el CICR en la investigación de las denuncias relativas al uso de armas químicas?

El CICR no participa actualmente y jamás ha participado en una investigación formal acerca del presunto uso de armas químicas en Siria. Tampoco dispone de conocimientos especializados en ese ámbito, ni de los recursos necesarios para hacerlo. No obstante, saluda toda iniciativa o actividad, incluidas las investigaciones objetivas y sistemáticas del supuesto uso de armas químicas, que ayude a esclarecer acontecimientos que puedan entrañar una violación del derecho internacional humanitario.

Si el CICR deseara formular observaciones o manifestar preocupación a este respecto, se comunicaría en primer lugar, como es oportuno, con la parte concernida, de forma estrictamente bilateral y confidencial. Sin embargo, la confidencialidad del CICR no es incondicional y no debe confundirse con la complacencia. El hecho de que no nos expresemos públicamente sobre determinadas cuestiones no significa que las aprobemos o que no adoptemos ninguna medida. Podemos ser muy tenaces y concienzudos cuando examinamos las presuntas violaciones del derecho internacional y, en caso necesario, estamos dispuestos a hacer llegar nuestras preocupaciones hasta los jefes de Estado o de Gobierno. Nos reservamos el derecho de expresarnos. En casos excepcionales, incluso hemos tomado la difícil decisión de poner fin a nuestras actividades.

¿Por qué se prohíben las armas químicas y biológicas?

La utilización de armas que tienen efectos tóxicos o que propagan enfermedades se  considera inaceptable desde hace siglos, como se observa en los antiguos códigos de guerra. Sin embargo, el repudio de la guerra química por parte de la opinión pública, durante la Primera Guerra Mundial, fue lo que dio lugar, en 1925, a una prohibición internacional específica del uso de las armas químicas y biológicas. Los Estados reforzaron esa prohibición por medio de la Convención sobre las Armas Biológicas en 1972, y de la Convención sobre las Armas Químicas en 1993. Hemos de velar con denuedo por que se eliminen integralmente las armas químicas y biológicas, por que no se vuelvan a utilizar, ni a adquirir nunca. La prohibición del uso de este tipo de armas ya forma parte del derecho internacional humanitario consuetudinario, lo cual significa que ésta es aplicable a todas las partes en todos los conflictos armados, incluso si no se han adherido a los tratados.

¿Qué medidas se pueden adoptar en caso de uso de armas químicas?

La capacidad para prestar asistencia a las víctimas de armas químicas depende de las circunstancias y también de la envergadura del ataque y de los tipos de armas empleadas. Habida cuenta de que, actualmente, parece no haber una capacidad humanitaria internacional eficaz para hacer frente a un uso de armas químicas a gran escala, toda actividad de asistencia plantearía considerables desafíos. El CICR ha elaborado planes de contingencia que le permitirían mantener determinadas actividades limitadas, en caso de uso de armas químicas a pequeña escala, sin poner en peligro la salud y la seguridad de su personal.

No cabe duda de que, para evitar esta situación, lo más eficaz sería que todas las partes respetaran el derecho internacional humanitario, el cual prohíbe terminantemente el uso de armas químicas. En el constante diálogo que el CICR mantiene con las partes en conflicto y a fin de prevenir violaciones del derecho, la Institución sigue evocando, entre otras cuestiones, la amenaza que suponen las armas químicas.

No obstante, se debe tener en cuenta que el supuesto uso de armas químicas –a pesar de a la manifiesta gravedad de la cuestión– no es, actualmente, el principal problema en Siria. Cada día, el número de personas civiles muertas o heridas a causa de las armas convencionales es considerablemente superior incluso al número de las que presuntamente son víctimas de cualquier uso de armas químicas. Sigue habiendo violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por todas las partes en conflicto y las necesidades humanitarias aumentan cada día. Esta situación es motivo de gran preocupación para el CICR.


Fotos

Robert Mardini, jefe de Operaciones del CICR para Oriente Próximo y Oriente Medio.  

Robert Mardini, jefe de Operaciones del CICR para Oriente Próximo y Oriente Medio.
© CICR