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Líbano: la afluencia de refugiados sirios plantea una grave crisis humanitaria

22-08-2013 Entrevista

Al finalizar su misión como jefe de actividades operacionales del CICR en Líbano, Jürg Montani describe la grave crisis humanitaria planteada por la afluencia de cientos de miles de refugiados procedentes de Siria, que no da muestras de disminuir.

¿Cuántos refugiados de Siria hay hoy en Líbano, y qué asistencia les presta el CICR?

Hoy, hay en Líbano por lo menos 700.000 refugiados sirios según el ACNUR y más de un millón según el gobierno, para no mencionar a los más de 60.000 refugiados palestinos que también han huido de la violencia que afecta a Siria. Las cifras han aumentado enormemente en comparación con la primavera de 2011, cuando llegué a Líbano. El conflicto en Siria había comenzado unos meses atrás y los refugiados no pasaban de unos pocos miles. Oriente Próximo estaba en plena crisis, pero el Líbano básicamente no se había visto afectado.  

Para el CICR, una de las prioridades ha sido asegurar que las víctimas de la guerra en Siria reciban tratamiento en los hospitales de la zona de Bekaa. Realizamos nuestras actividades en estrecha coordinación con la Cruz Roja Libanesa, que se ocupa con gran eficiencia del traslado de los pacientes a los hospitales. El número de pacientes heridos cuyo tratamiento ha sido solventado por el CICR aumentó significativamente en 2013, lo que refleja la escalada de la violencia en Siria. Ahora, esa cifra se sitúa en 700 casos, mientras que en 2012 ascendía a 600 y en 2011 a unos 120 casos.

La responsabilidad principal de asistir a los refugiados incumbe a las autoridades libanesas, el ACNUR, la UNRWA y otras entidades. Sin embargo, en vista de la magnitud de la crisis, hemos intervenido cuando se observaban lagunas en la respuesta primaria. Por ejemplo, hemos proporcionado alimentos y otros socorros a los refugiados, que a menudo llegan exhaustos y casi sin pertenencias. Además, nuestros ingenieros hidráulicos colaboran con los municipios para fortalecer la disponibilidad de agua, a fin de satisfacer la creciente demanda.

Según algunos informes, la crisis siria es una de las más trágicas de la historia moderna. ¿Puede describir la situación de los refugiados sirios en Líbano?

Los primeros en llegar fueron acogidos por amigos y familiares, y muchos de los que llegan ahora también encuentran esa ayuda. Pero, como el número de recién llegados aumenta y su desplazamiento dura más tiempo, sus condiciones de vida son cada vez más difíciles. Algunas comunidades ya no tienen edificios públicos ni otros espacios para brindar unas condiciones de vida dignas a los refugiados. Los asentamientos de carpas se multiplican en todo el país. En las ciudades, se ven familias de refugiados que duermen a la intemperie, debajo de los puentes. La situación es muy difícil y lo será todavía más en el invierno. Además, las oportunidades de los refugiados de obtener un ingreso son muy limitadas. A menudo, los refugiados compiten en el mercado de trabajo directamente con ciudadanos libaneses igualmente necesitados. Esto a su vez crea tensiones. La asistencia humanitaria responde a las necesidades básicas, pero es mucho lo que queda por hacer en términos de educación y atención de salud.

Tampoco hay que olvidar las presiones sociales y económicas que afectan a las comunidades de acogida ni el hecho de que muchos libaneses necesitan o sienten que necesitan tanta ayuda como algunos de los refugiados.

¿Se prevé la llegada de nuevos refugiados a Líbano? ¿El país podrá afrontar esa afluencia adicional?

Creo que ésta es una situación muy problemática para el país y para las organizaciones humanitarias. Yo prefiero ser optimista. Quiero creer que Líbano podrá mantenerse al margen de la crisis siria, aunque algunos acontecimientos recientes indican que la presión sobre Líbano será cada vez mayor. Es difícil imaginar cómo el país podría hacer frente a la llegada de más refugiados. Con todo, hace un año era casi imposible imaginar que Líbano pudiese acoger incluso a un número mucho menor de refugiados que el que se registra hoy. Pero lo hizo, y nos sigue sorprendiendo. Sin embargo, creo que para que poder seguir adelante, Líbano tendrá que encontrar nuevas formas para afrontar el impacto de la afluencia de refugiados y necesitará solidaridad y apoyo, no sólo financiero sino también político. La delegación del CICR en Beirut seguirá prestando apoyo, pero la responsabilidad de estos problemas incumbe principalmente al gobierno y a los organismos de las Naciones Unidas.

¿Qué otras actividades han realizado en Líbano, fuera de la asistencia a los refugiados?

Dedicamos buena parte de nuestro tiempo a ayudar a los familiares de los miles de personas que desaparecieron en Líbano desde el comienzo de la guerra civil en 1975. En los últimos dos años, el CICR ha logrado evaluar en detalle las necesidades específicas de estas familias y colaboraremos con las autoridades y la sociedad civil para encararlas. Además, hemos comenzado a recopilar información detallada sobre cada una de las personas desaparecidas y pronto empezaremos a tomar muestras de ADN de sus familiares. La finalidad de todas estas actividades es preparar la respuesta que las familias más esperan: la respuesta a la pregunta de dónde están sus seres queridos. Queremos estar preparados para el día en que las autoridades libanesas estén listas para dar ese paso.   

Asimismo, visitamos todos los lugares de detención en Líbano bajo la autoridad del Ministerio del Interior o el Ministerio de Defensa. Evaluamos las condiciones de detención y el trato que reciben los detenidos, y proponemos y examinamos formas muy pragmáticas de introducir las mejoras necesarias. Por ejemplo, gracias a una de las iniciativas del CICR relacionada con el problema del acceso a la asistencia de salud en los lugares de detención, ahora las autoridades competentes se reúnen periódicamente para analizar posibles soluciones, con buenos resultados. El CICR recibe, en general, un apoyo satisfactorio de las autoridades libanesas para todas sus actividades.  

En lo que respecta al apoyo que brindamos a la Cruz Roja Libanesa, además de la operación conjunta que llevamos adelante en relación con el traslado y la atención médica de ciudadanos sirios heridos que llegan a Líbano, mantenemos nuestro apoyo financiero y técnico para el fortalecimiento de los servicios de emergencia de la Sociedad Nacional.


Fotos

 

Jürg Montani, jefe de actividades operacionales del CICR en Líbano.