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Protección de los niños en conflictos armados

10-12-2007

El derecho internacional humanitario establece claramente que se han de respetar los derechos de los niños en los conflictos armados. Sin embargo, esta norma no siempre impide que los niños sufran, de diferentes formas, los efectos de la violencia. En esta entrevista, Kristin Barstad, asesora del CICR sobre protección de menores, describe la forma en que la Institución aborda este tema.

     
    ©ICRC/C. Von Toggenburg /cf-e-00078      
   
    República Centroafricana      
               
    ©ICRC/L. Merlo/af-e-0033      
   
    Afganistán. Centro de ortopedia de Kabul      
               
    ©ICRC/      
   
Yemen. Prisión central de Hodeida      
               
    ©ICRC/ D. Bregnard/af-d-00030-0      
   
Afganistán. Niños soldados      
               
    ©ICRC/ W. Lembryk/cd-e-00366      
   
    República Democrática del Congo. Centro de niños soldados desmovilizados      
                 
    ©ICRC/B. Heger / lr-e-00113      
   
    Liberia. El CICR procura reunir a los niños con sus familiares      
               
    ©ICRC/A. Meier / il-e-00226      
   
    Israel y TO/TA. EL CICR traslada en autobús a familiares palestinos para que visiten a sus seres queridos detenidos en Israel      
               
    ©ICRC/V. Nagiyev / az-e-00167      
   
    Azerbaiyán. Un niño lee un folleto sobre prevención contra las minas en un parque infantil seguro      
               
    ©ICRC/B. Heger / am-e-00200      
   
    Armenia. Concurso de dibujo sobre el tema de la guerra      
           
     
     
   
    Kristin Barstad, asesora del CICR sobre protección de menores.      
         

  ¿Cómo actúa el CICR en favor de los niños afectados por conflictos armados?   

Como para las demás personas civiles, el CICR promueve el respeto de los derechos y la dignidad de los niños y les presta asistencia para mitigar los efectos de los conflictos armados. Aunque el CICR actúa de forma imparcial para ayudar a todas las víctimas de conflictos, los niños tienen necesidades especiales que el CICR se esfuerza por satisfacer. Algunas de esas necesidades son las siguientes:

  •   Niños separados de sus familiares a raíz de un conflicto:  

     

Uno de los cometidos del CICR consiste en la búsqueda transfronteriza de familiares. Cuando encuentra un niño separado de sus familiares a causa de un conflicto, el CICR, a pedido del niño o de su tutor, registra los datos del niño y procura encontrar a sus familiares a fin de restablecer el contacto. Si la búsqueda culmina con éxito, el primer paso es facilitar la comunicación entre el niño y los familiares, por ejemplo mediante llamadas telefónicas o mensajes de Cruz Roja. Si las condiciones de seguridad lo permiten y el niño y los familiares están de acuerdo, el CICR organiza el reencuentro familiar. Nuestra labor termina tras efectuar un seguimiento después de la reunificación y comprobar que el niño se encuentre bien.

Entre 2003 y 2006, el CICR ayudó a 6.237 menores no acompañados y separados a restablecer el contacto con sus familiares. 

En 2006, 775 niños se reencontraron con sus padres.
 
 

  •   Niños relacionados con fuerzas armadas o grupos armados  

     

El CICR está muy preocupado por la cuestión del reclutamiento de niños. Para nosotros, la primera prioridad es prevenir el reclutamiento. La prevención se realiza por dos vías: mediante la promoción de normas dentro de marcos jurídicos claros, y a través de nuestras actividades en el terreno.

Además de su activa participación en la elaboración de las leyes aplicables durante los conflictos armado s, el CICR organiza cursos de formación para las fuerzas armadas, las fuerzas policiales y los portadores de armas, a fin de promover el conocimiento del derecho humanitario y de otras normas fundamentales.

En el terreno, el CICR mantiene contactos permanentes con los grupos armados y las autoridades y fuerzas gubernamentales, a fin de recordarles tanto sus obligaciones como la prohibición de reclutar niños. De este modo, hemos podido desmovilizar a muchos niños, sobre todo en Asia y África. El CICR realiza los máximos esfuerzos por encontrar a los familiares de los niños desmovilizados y facilitar la reunificación familiar, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan y que el reencuentro con sus allegados beneficie al niño.

Entre 2003 y 2006, el CICR ayudó a 1.740 niños desmovilizados a reunirse con sus familiares. En 2006, los niños soldados que se reencontraron con sus seres queridos fueron 306.
 

  •   Niños privados de libertad  

El CICR visita a personas privadas de libertad, con inclusión de detenidos menores de edad, en las siguientes situaciones: conflictos armados internacionales, conflictos armados no internacionales y disturbios internos. De las 41.918 personas visitadas en 2006, 1.682 eran niños.

Los centros de detención no son lugares adecuados para los niños. Por esta razón, el CICR hace todos los esfuerzos posibles por que las autoridades detenedoras tengan en cuenta las necesidades particulares y los derechos de los niños privados de libertad.

Por ejemplo, si la edad de un niño está por debajo de la edad de imputabilidad penal establecida en un determinado país, el CICR solicita su liberación. Del mismo modo, el CICR interviene si un niño es condenado a muerte o si ha estado en detención preventiva ilegal por un plazo prolong ado. También solicitamos la liberación por motivos humanitarios, por ejemplo en caso que medien razones de salud.

Además, los niños no deben estar detenidos en compañía de adultos, a menos que, en circunstancias excepcionales, tal situación los beneficie. También deben tener acceso adecuado a los alimentos, al agua, a la atención sanitaria y a la educación. Cuando las condiciones de detención no son adecuadas para los niños, el CICR presenta observaciones a las autoridades. Podemos proporcionar parte de la ayuda necesaria si las autoridades no pueden hacerlo. El CICR también facilita las visitas familiares para los menores detenidos. En 2006, el CICR facilitó 71 visitas de familiares a menores detenidos.

  ¿Los niños afectados por conflictos armados gozan de protección jurídica especial?  

     

Así es. Los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977 ofrecen protección específica a los niños durante los conflictos armados. En efecto, conforme al derecho internacional humanitario, los niños se benefician de dos niveles de protección: la protección general que se les confiere como personas civiles o personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades, y la protección específica de la que gozan en su calidad de niños. Más de 25 artículos de los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales se refieren específicamente a los niños y comprenden normas sobre la pena de muerte, el acceso a los alimentos y a la atención sanitaria, la educación en zonas de conflicto, la detención, la separación de los familiares y la participación de los niños en las hostilidades. Los derechos garantizados por la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por práctic amente todos los países del mundo, son aplicables durante los conflictos armados. 

Además de las preocupaciones relacionadas con la separación de la familia, el reclutamiento y la detención, ya mencionadas, el CICR siempre promueve el respeto de los derechos del niño en general, por ejemplo en relación con el acceso a la educación.

  Muchos niños quedan separados de sus familiares durante los conflictos armados. ¿Es posible adoptarlos?  

     

No, o al menos, raras veces. Los menores no acompañados y separados no deben ser adoptados con precipitación en medio de una emergencia. La experiencia ha demostrado que la mayoría de los menores no acompañados tienen padres u otros familiares deseosos y capaces de cuidarlos y que, mediante una búsqueda eficaz, es posible encontrarlos.

Por lo tanto, si existe esperanza razonable de localizar a los familiares, y si la reunión con la familia responde al interés superior del niño, la posibilidad de la adopción no debe considerarse.

Toda adopción exige la previa determinación de que responde al interés superior del menor y debe ajustarse a las leyes nacionales, internacionales y consuetudinarias aplicables. Siempre debe darse prioridad a la adopción por parte de familiares, independientemente de dónde residan. Si ello no fuera posible, se dará preferencia a la adopción dentro de la comunidad de origen del niño o al menos dentro de su propia cultura.

El Convenio de La Haya sobre la Protección de los Niños y la Cooperación en materia de Adopción Internacional y la Recomendación de 1994 relativa a la aplicación de Convenio a niños refugiados y a otros niños internacionalmente desplazados constituyen el marco que reglamenta las ad opciones internacionales.

  ¿El CICR ofrece ayuda específica a los menores afectados por conflictos armados?  

     

El cometido del CICR es prestar asistencia a todas las víctimas de la guerra a fin de proteger su vida y aliviar su sufrimiento. La ayuda responde a las necesidades evaluadas. Las necesidades básicas de los niños son casi las mismas que las de los adultos, como los alimentos, agua, alojamiento, atención sanitaria, etc. Debido a su edad, también tienen otras necesidades más específicas, que el CICR se esfuerza por satisfacer, proporcionando, por ejemplo, surtidos para bebés, atención sanitaria maternoinfantil, material educativo y otros artículos.

  ¿El derecho a la educación puede suspenderse durante los conflictos armados u otras situaciones de emergencia?  

     

No, el derecho al acceso a la educación no cesa a causa de los conflictos. La educación tiene un papel fundamental en la satisfacción de las necesidades y el respeto de los derechos de los niños en situaciones de conflicto y en el período posterior a un conflicto, tanto en lo que se refiere a la prevención como a la rehabilitación. En lo que respecta a la salud psicosocial de los menores, la educación ofrece no sólo el marco de una actividad habitual, sino también la posibilidad de expresarse y la oportunidad de interactuar con los pares. La condición de estudiante es valiosa, porque puede proteger al niño del reclutamiento forzado, aunque, en realidad, la situación de riesgo sigue existiendo, porque en algunos casos, se han reclutado niños mientras se encontraban en la escuela. Las escuelas pueden proporcionar aptitudes de vida que son de gran importancia en situaci ones de conflicto. Y, por último, pero no menos importante, lo que los niños aprenden en la escuela es una de las pocas cosas que no pueden quitarles, vayan adonde vayan. 

  ¿Cuál es la coordinación que el CICR establece con otras organizaciones humanitarias a fin de garantizar que los niños reciban la asistencia apropiada en situaciones de emergencia?  

     

La complementariedad y la cooperación entre todas las organizaciones interesadas, incluidas las autoridades, son fundamentales para el cuidado y la protección de todas las personas afectadas por conflictos armados. En el caso de los menores no acompañados y separados de sus familiares, es necesario establecer funciones directivas en ámbitos clave. Por ejemplo, el CICR estaría a cargo de las búsquedas, mientras otra organización (o las autoridades) se encargaría del cuidado temporal de los niños. La tarea de cada organismo depende de su cometido y de los conocimientos y la capacidad con que cuente para encarar una situación determinada. Toda organización que desee trabajar en favor de los niños separados de sus familiares debe coordinar sus actividades con los otros socios. Sin duda alguna, el CICR se adhiere a este principio.