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Crisis alimentaria: no alcanza con distribuir alimentos

20-10-2008 Entrevista

La crisis alimentaria mundial se agrava. Para Alain Mourey, autor del manual de nutrición del CICR, es necesario analizar las causas profundas, que pueden variar según la región. En esta entrevista, explica por qué no alcanza con distribuir alimentos a las personas necesitadas.

     
 
   
     
           
       
© ICRC / P. Yazdi / V-P-SD-E-00376 
   
Dunay, Somalia. Familias nómades reciben alimentos del CICR. 
           
   

       
© ICRC / C. De Keyzer / V-P-SD-E-00764 
   
Provincia de Kivu Sur, República Democrática del Congo. Mujeres trabajando en el campo, a través de un programa de seguridad económica apoyado por el CICR. 
           
   

       
© ICRC / B. Heger /V-P-SD-E-01658 
   
Región de Kutum, Sudán. Personal del CICR vacunando cabras. 
           

  ¿Su manual de nutrición propone una solución a la crisis alimentaria actual?  

     

La crisis alimentaria se debe al aumento de los precios de los productos agrícolas primarios, al aumento sin precedentes del precio del petróleo y a muchos otros factores. Los conflictos armados y las sequías agravan el problema, por supuesto. De modo que la crisis alimentaria no sólo afecta a los más pobres entre los pobres sino, simplemente, a todos los pobres. Para resolverla, es necesario hacer cambios estructurales en la economía mundial, como imponer límites a la especulación y al acaparamiento, y pasar de la cosecha de efectivo a la cosecha de productos agrícolas que permitan alimentar a la población.

El CICR no tiene una solución ya lista para proponer a los responsables de tomar decisiones a nivel mundial. Sin embargo, nuestro manual de nutrición explica cómo analizar y comprender las causas profundas de la desnutrición en una comunidad dada. Hemos llegado a estas conclusiones a lo largo de más de veinte años de ayuda a las víctimas de conflictos armados y de otras formas de violencia. Cuando los habitantes de aldeas enteras deben abandonar sus hogares, por lo general pierden sus medios de subsistencia de un día para el otro y dependen de la ayuda para sobrevivir. Es sumamente importante que los trabajadores humanitarios comprendan las necesidades particulares de las personas a las que están tratando de ayudar y que su ayuda les permita más que la mera superviven cia.

  ¿De qué manera el manual puede ayudar a los especialistas y a los responsables de tomar decisiones en la lucha contra la desnutrición?  

     

En este manual, los especialistas podrán encontrar un análisis amplio de las diversas causas de la desnutrición, en función de cada contexto. Naturalmente, como es un manual de nutrición, está limitado a ese ámbito, pero resalta el hecho de que la desnutrición debe verse como un síntoma. Tratar los síntomas es tan importante como abordar las causas del problema.

Las maneras clásicas de abordar el tema de la nutrición no alcanzan por sí mismas. Es muy importante tomar todas las medidas posibles para que las personas recuperen sus medios de subsistencia, tengan acceso a la atención médica, al agua potable y a una vivienda digna. Un manual de nutrición no puede abarcar todos estos aspectos, pero se sabe que los diferentes tipos de ayuda humanitaria cumplen papeles complementarios. Habiendo reconocido la necesidad de adoptar un enfoque multidisciplinario que persiga múltiples objetivos a la vez, el CICR decidió integrar la cuestión de la nutrición en la Unidad de Seguridad Económica.

  ¿Cuáles son sus principales observaciones en cuanto a la ayuda que se necesita?  

     

La observación más importante es que, en general, no alcanza   con distribuir alimentos, aun cuando a veces sea necesario hacerlo como medida de emergencia a corto plazo. En las regiones centro y sur de Somalia, los meses recientes han sido muy duros para la población: a los continuos enfrentamientos armados se han sumado la sequía, la inflación y el aumento de los precios de las materias primas a nivel mundial. En junio, el CICR decidió fortalecer su acción humanitaria en ese país. Entregamos alimentos secos suficientes para unos cuatro meses a casi medio millón de personas y también hemos estado distribuyendo más de dos millones de litros de agua potable por día. Por otro lado, hemos entregado material para construir refugios y artículos domésticos esenciales a más de 200.000 personas desplazadas y hemos reforzado nuestro apoyo a las clínicas de salud que dirige la Media Luna Roja Somalí. Sin embargo, a largo plazo, habrá que encontrar el modo de ayudar a las comunidades afectadas a recuperar la capacidad de autoabastecerse.

  ¿Qué está haciendo el CICR para ayudar a las comunidades a recuperar sus medios de subsistencia?  

     

Las actividades son tan diversas como las necesidades; todo depende de las circunstancias de cada caso. En República Democrática del Congo, las actividades agrícolas en el departamento de Pool se interrumpieron a causa de los sucesivos conflictos que fueron produciéndose después de la primera guerra civil en 1997. Una vez recuperada la calma, los refugiados que regresaban a sus hogares encontraron sus bienes saqueados y sus plantaciones de mandioca devastadas. Y, para empeorar aun más las cosas, la mayoría de las plantaciones que quedaban en pie estaban afectadas por una enfermedad llamada mosaico.

Nuestra respuesta consistió en proporcionar a los campesinos herramientas y semillas de mandioca más resistentes a la enfermedad. Además de las distribuciones, ofrecimos capacitación y asesoramiento sobre la mejor manera de plantar las semillas. En otras partes, nuestro personal ha entregado material a varias comunidades que subsisten gracias a la pesca, y hemos procedido a vacunaciones de camellos y cabras para ayudar a mantener las tropillas. En otros casos, hemos hecho préstamos o donaciones.

  ¿De qué modo las actividades de asistencia ayudan a proteger a las personas afectadas por conflictos armados?  

     

Nuestro cometido es proteger a las personas afectadas por conflictos armados o por la violencia interna. Por lo tanto, nuestros programas de seguridad económica están conectados no sólo con los programas de salud o con los programas destinados a brindar acceso al agua potable y a un saneamiento adecuado, sino también, en la medida de lo posible, con las tareas de protección. Por ejemplo, cuando entregamos combustible para los calentadores que usan las familias desplazadas para cocinar, ayudamos a reducir la necesidad de que las mujeres salgan a buscar leña y pongan en peligro su seguridad física.