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El CICR y la CPI: dos enfoques distintos, pero complementarios, para velar por el respeto del derecho internacional humanitario

03-03-2009 Entrevista

Como guardián del derecho internacional humanitario (DIH), el CICR apoya las actividades orientadas a poner fin a la impunidad por los crímenes de índole internacional y está sumamente interesado en el establecimiento y la jurisprudencia de los tribunales penales internacionales. Sin embargo, los colaboradores del CICR no testifican ante esos órganos.

     

 
   
Anne-Marie La Rosa, asesora jurídica del CICR 
         

Anne-Marie La Rosa, asesora jurídica y encargada de coordinación del CICR para las cuestiones relativas a la justicia penal internacional, habla acerca de la relación entre el CICR y la Corte Penal Internacional (CPI), y las funciones distintas, pero complementarias, que dichas organizaciones desempeñan para fortalecer el respeto del DIH.

  ¿Participa el CICR en la labor de los tribunales penales internacionales?  

     

El CICR aplica una modalidad claramente establecida desde hace tiempo, que consiste en no intervenir en procesos judiciales y no divulgar lo que descubre en el marco de sus actividades. Esta práctica se basa en su amplia experiencia sobre el terreno y en su profundo respeto de la confidencial idad. El CICR interviene para recordar a las partes en un conflicto armado, se trate de gobiernos o grupos armados no estatales, las obligaciones que les incumben conforme al DIH. Pero, como institución neutral e independiente, creemos firmemente que sólo podremos llevar a cabo esta tarea mediante el mantenimiento de un diálogo permanente y confidencial con todas las partes en el conflicto. La confidencialidad no significa silencio ni consentimiento. Significa que sólo compartimos nuestra información y nuestras conclusiones acerca de presuntas infracciones del DIH con la parte responsable. La información que reunimos no es ni será compartida con otras partes, incluida la CPI. 

  ¿Por qué el CICR no participa en las actividades de la CPI?  

     

Tanto CPI como el CICR procuran prevenir las infracciones del DIH, pero aplican enfoques diferentes, que nosotros consideramos complementarios. Si bien sus objetivos básicos son similares, las herramientas que utilizan son muy diferentes. La CPI procesa y sanciona, mientras que el CICR promueve el respeto del DIH mediante el diálogo y la persuasión confidenciales.

El CICR protege y asiste a las personas que no participan o que han dejado de participar directamente en conflictos armados u otras situaciones de violencia. Sólo puede acceder a las personas que necesitan asistencia si todas las partes en un conflicto aceptan su intervención. El enfoque que el CICR normalmente aplica ante posibles infracciones del DIH consiste en entablar un diálogo crítico y confidencial con las personas que tienen poder para mejorar la situación. Nuestra misión es exclusivamente humanitaria: proteger la vida y la dignidad de las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de violencia, y prestar asistencia a esas personas. El hecho de participar en las investigacione s o en los procedimientos de la CPI podría comprometer nuestra capacidad de ejercer el mandato que se nos ha conferido.

  ¿Apoyó el CICR el establecimiento de la CPI?  

     

El CICR siempre ha apoyado la creación de un tribunal internacional que tuviese competencia para juzgar los crímenes internacionales más graves. Para el CICR, un tribunal internacional puede actuar como catalizador e incentivar a las jurisdicciones nacionales a que cumplan su obligación de procesar a quienes han cometido crímenes de guerra. Por lo tanto, acogió con agrado la creación de la CPI, en julio de 1998. La CPI funciona conforme al principio de la complementariedad, lo cual significa que sólo interviene en un caso si los tribunales nacionales no quieren o no pueden hacerlo. El CICR participó activamente en los trabajos preparatorios del Estatuto de Roma (Estatuto de la CPI) y tomó parte en la redacción de los " Elementos de los Crímenes " que los Estados Partes adoptaron en septiembre de 2000, un texto en el que se definen detalladamente el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra contenidos en el Estatuto de la CPI.

Evidentemente, el Estatuto de la CPI es un gran avance en la aplicación del DIH, y debería contribuir a fortalecer el respeto de esta rama del derecho. El CICR participa en la conferencia anual de los Estados Partes en el Estatuto de Roma y sigue de cerca los debates relacionados con la conferencia de 2010 sobre la revisión del Estatuto.

  ¿Cuáles son los vínculos entre el CPI, su Estatuto y el CICR?  

     

Además de haber apoyado la creación de la Corte, el CICR promueve la ratificación y aplicación del Estatuto de la CPI a través de su Servicio de Asesoramiento. Concretamente, el CICR se basa en el Estatuto de la CPI cuando presta asistencia a los Estados en sus esfuerzos por adoptar y aplicar medidas nacionales que les permitan enjuiciar los crímenes de guerra. Un elemento muy positivo del Estatuto de la CPI es que contiene una amplia lista de crímenes de guerra, que abarca tanto los crímenes cometidos durante los conflictos armados internacionales como no internacionales. Es la primera vez que una lista de esta índole figura en un instrumento internacional.

También cabe mencionar que, desde abril de 2006, el CICR es la institución autorizada a visitar a todas las personas detenidas bajo la jurisdicción de la CPI. Ya hemos realizado numerosas visitas a La Haya en este carácter.

  ¿Es posible obligar a los colaboradores del CICR a que testifiquen ante la CPI u otros tribunales internacionales?  

     

El CICR goza de inmunidad testimonial ante los tribunales penales, por lo cual no se lo puede obligar a declarar como testigo. Esta exención fue confirmada en 1999 en una decisión del Tribunal Penal Internacional para ex Yugoslavia (TPIY), en el caso Simic . Más adelante, esa decisión fue citada con aprobación por otros tribunales penales internacionales, como el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y el Tribunal Especial para Sierra Leona. La CPI ha dado un paso más, al reconocer expresamente en sus Reglas de Procedimiento y Prueba (regla 73) que la información en manos del CICR no está sujeta a divulgación, ni siquiera a través del testimonio.

Por otra parte, la gran mayoría de los Acuerdos de Sede firmados entre el CICR y los Estados donde actualmente desarrolla actividades contiene una disposición qu e concede dicha inmunidad a los miembros del personal del CICR (expatriados y nacionales, incluidos los ex empleados) ante los tribunales de los países en cuestión.

  ¿Es posible promover las normas del DIH durante un conflicto?  

     

Sin duda. El DIH es un conjunto de normas destinadas a limitar los efectos de los conflictos armados por razones humanitarias. Protege a las personas que no participan directamente o que han dejado de participar en un conflicto, y limita los medios y métodos de guerra. El cometido del CICR es promover el DIH en todo momento y recordar sistemáticamente a las partes en un conflicto su obligación de respetar el derecho de la guerra.

Además, trabajamos constantemente para difundir las normas del DIH a través de nuestras actividades de difusión, que realizamos en todo el mundo. No hay límites a la promoción del DIH. Siempre es el momento oportuno, dado que en situaciones de conflicto armado, los que llevan la peor parte son las personas civiles, en especial las mujeres y los niños. 

  ¿Alcanza con sólo recordar a las partes en un conflicto las obligaciones que les incumben?  

     

No. También procuramos integrar el DIH en las legislaciones nacionales de todos los países, a fin de que el poder judicial tenga a su disposición leyes que les permitan enjuiciar las infracciones del DIH y procesar a los responsables en sus propios tribunales. También colaboramos con las fuerzas armadas para que incorporen el DIH en sus programas de formación, doctrinas y operaciones, a fin de prevenir o limitar los abusos en tiempo de guerra. Todas las partes en un conflicto deben tener presente su compromis o de " respetar y hacer respetar " el DIH en todo momento, y deben estar convencidas de que cumplir este compromiso es una responsabilidad que les incumbe.