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Senegal: mejorar el acceso a la atención médica en Casamance

26-04-2009 Entrevista

En 2008, el Dr. Joël Lagoutte llevó a cabo dos misiones de evaluación para el CICR en la región de Casamance, en el sur de Senegal. Habla sobre los efectos negativos de la inseguridad en la salud de la población local y la acción del CICR para mejorar el acceso a la atención médica y luchar contra la malaria y el VIH/SIDA.

     

© CICR/B. Heger/V-P-SD-E-01253 
   
Dr Joël Lagoutte 
         

  ¿Cómo describiría usted la situación del sector de la salud en Casamance?  

     

En Casamance, el sistema de salud está bien desarrollado. Casi todas las regiones de Casamance cuentan con centros médicos y puestos de salud. Pero, el sistema todavía no está funcionando al 100% en todos lados. La inseguridad obstaculiza la labor del personal sanitario, como las enfermeras y las personas que dirigen los programas de prevención del SIDA, en ciertas zonas de la región de Fogny.

A menudo, las enfermeras se encuentran en sus centros de salud sin suministros médicos, sin acceso a los registros necesarios y sin la posibilidad de consultar con sus co legas. A veces, la situación incluso impide que los pacientes lleguen hasta los centros de salud.

Por todas estas razones, hay numerosos niños que no han sido adecuadamente vacunados y mujeres embarazadas que no reciben la atención correcta; además, es difícil luchar contra la malaria. El problema principal es que las personas y los bienes no pueden moverse con libertad en esta zona.

     
     
   
    La situación en la región de Fogny    
  • Fogny es una región situada al norte de Casamance; se trata de una zona de Senegal asolada por la violencia armada desde la década de 1980.
  • La malaria, el VIH/SIDA y las infecciones respiratorias son las principales enfermedades que afectan a la población (entre 50.000 y 80.000 personas).
  • El CICR trabaja en la región desde 2004, cuando se introdujo el primer programa de prevención de la malaria. Tras la muerte accidental de un delegado, causada por la explosión de una mina en septiembre de 2006, la Institución suspendió la presencia de sus colaboradores en el lugar, pero mantuvo un apoyo a distancia para los programas de salud que, gracias a esta medida, no sufrieron interrupciones. Los equipos del CICR regresaron al terreno en marzo de 2008.
     
         
 

  ¿Qué hace el CICR para resolver estos problemas?  

     

El CICR desea garantizar que la población tenga acceso a servicios médicos, tanto preventivos como curativos, de la misma calidad que en el resto del país. Nuestro objetivo es lograr que el sistema de salud funcione adecuadamente o, digamos, mejor. Desempeñamos el papel de intermediario neutral y facilitador. Nuestros buenos contactos con todos a nivel local, incluso con el ejército y con los grupos armados, nos permiten desplazarnos por la región.

Por lo tanto, podemos llevar a las enfermeras a las aldeas o a la farmacia más cercana, y ayudamos a mantener la cadena de frío para los medicamentos proporcionando refrigeradores a algunos centros de salud.

Por otra parte, en cooperación con las autoridades sanitarias, el CICR lleva adelante tres programas de promoción de la salud: el primero tiene por objeto prevenir la malaria mediante la distribución de mosquiteros; el segundo procura combatir las enfermedades diarreicas, y está destinado particularmente a los niños, enseñándoles a aplicar las normas de la higiene y a beber agua apta para el consumo humano; y el tercero es un programa de sensibilización acerca de los peligros del VIH/SIDA.

  ¿Qué tiene de particular la acción del CICR?  

     

En Casamance, el CICR no necesita distribuir suministros médicos como lo hace en la región de Darfur, Sudán, o en Somalia. Los suministros médicos ya están allí. El CICR meramente facilita el traslado de bienes y personas. Es una actividad que se ajusta exactamente a nuestro cometido. Lo que suministramos no es tan importante como el hecho de ayudar a mejorar el funcionamiento del sistema.

Conocí a varias mujeres que se proponían hacer un costoso viaje a Gambia para poder vacunar a sus hijos. Ahora, gracias a la ayuda del CICR, las vacunaciones pueden realizarse en las aldeas donde viven los niños.