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Somalia: la lucha diaria por sobrevivir

05-02-2009 Entrevista

La sequía, las inundaciones y los efectos de dieciocho años de violencia armada y anarquía han llevado a la población somalí a la indigencia. Mathias Frese ha trabajado durante muchos años en Somalia como coordinador de actividades de socorro y apoyo.

     

 
   
    Mathias Frese, coordinador de actividades de socorro y apoyo a los medios de subsistencia del CICR en Somalia      
         

  ¿Cómo describiría la situación humanitaria en Somalia hoy?  

     

La situación humanitaria no ha cambiado mucho en los últimos meses y sigue siendo muy frágil. Es difícil imaginar las circunstancias en las que la población de Somalia tiene que sobrevivir: muchos están viviendo en condiciones horrorosas. La sit uación de la seguridad alimentaria es crítica y los medios de subsistencia están en peligro. La población prácticamente ha agotado todos sus mecanismos de supervivencia. Lo único que puede seguir haciendo es recoger leña y venderla, o mendigar. Muchas personas deben saltearse comidas; no comen tres veces por día simplemente porque no tienen qué comer.

Tras muchos desplazamientos provocados por los enfrentamientos y las catástrofes naturales, hay cientos de miles de hogares que necesitan apoyo externo ahora. El CICR está ayudando a muchas comunidades, entregándoles alimentos. El año pasado, la crisis alimentaria global también afectó a Somalia. Los precios de los alimentos estaban en aumento, y los somalíes no podían comprarlos. Muchas veces la gente ha tenido que desplazarse para buscar refugio con sus familiares o con su clan. En el sistema tradicional somalí, la familia de acogida tiene que apoyar a la familia desplazada, pero podrá imaginarse la carga que eso significa para la familia de acogida.

  El CICR realiza todos los años proyectos de abastecimiento de agua y saneamiento, médicos, de búsqueda de personas, de apoyo a los medios de subsistencia. ¿Cómo hace para responder de manera oportuna y eficiente a las necesidades de emergencia, a pesar de las frágiles condiciones de seguridad en Somalia?  

     

El CICR realiza numerosas intervenciones de emergencia, que son prioritarias a las actividades a largo plazo, en particular intervenciones relativas a los medios de subsistencia y a la producción. Analizamos lo que es posible y factible lograr, con los mismos recursos humanos y logísticos utilizados en momentos menos apremiantes, pero con la gran ayuda de nuestros socios de la Media Luna Roja Somalí.

Hemos estado entregando alimentos a casi medio millón de perso nas a lo largo de los últimos cinco meses. Podrá imaginarse los considerables desafíos logísticos que ello implica en un entorno tan volátil. Nuestros pilares de fuerza en estas operaciones son nuestros colegas somalíes y la Media Luna Roja Somalí, son ellos los que están en el terreno. En la situación actual, es difícil mantener el apoyo a la producción agrícola o las acciones veterinarias, que cumplen un importante papel. Pero si no tenemos la posibilidad de trabajar en forma segura en Somalia, tendremos que reducir esos proyectos de apoyo a los medios de subsistencia.

  Mencionó a la Media Luna Roja Somalí, ¿cómo colaboran con la Sociedad Nacional?  

     

En la mayoría de las regiones donde el CICR está trabajando, el sur y el centro del país, pero también en el noreste de Somalia, la Media Luna Roja Somalí está presente con sus voluntarios. La cooperación con la Sociedad Nacional en todos los niveles y, sobre todo, en nuestras operaciones de ayuda a gran escala, es esencial. Los expertos y los voluntarios de la Media Luna Roja Somalí nos asisten en la etapa inicial de evaluación de las necesidades, cumplen un papel clave en las distribuciones, llegan hasta las comunidades y son el pilar de la labor del CICR en Somalia.

  Ha estado trabajando con el CICR por más de diez años. Vivió y trabajó en varios países antes de venir a Somalia. ¿Por qué Somalia es tan especial para usted?  

     

Es cierto, he pasado varios años de mi carrera humanitaria en Somalia. Realmente ha aprendido a valorar y respetar al pueblo somalí y su cultura. Los somalíes pueden parecer un poco duros al principio. Pero lo cierto es que son muy abiertos, amigables y sin ceros, y tienen bastante humor. Los somalíes tienen una gran cultura nómade y mucha capacidad para vivir en entornos muy duros, en circunstancias difíciles. Lamentablemente, todos estos años de conflicto armado y violencia han opacado su muy rica cultura y destruido muchos valores éticos y humanos. Espero que el pueblo somalí recupere la paz y las raíces de su cultura.