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Zimbabue: la creciente vulnerabilidad de los más pobres exige medidas inmediatas

09-06-2009 Entrevista

El CICR tiene presencia en Zimbabue desde hace casi treinta años pero, a principios de 2009, ha reorientado sus actividades hacia las operaciones de emergencia. Thomas Merkelbach, jefe de la delegación regional del CICR en Harare, explica las prioridades de la Institución.

     

     
   
    Thomas Merkelbach, jefe de la delegación regional del CICR en Harare      
         

  El CICR ha reordenado sus prioridades en Zimbabue. Ahora ayuda a las autoridades a afrontar el brote de cólera y procura aliviar la escasez de alimentos en las prisiones. ¿Por qué?  

     

Los años de penurias económicas han afectado el acceso de muchos habitantes de Zimbabue a la atención médi ca, a los alimentos y al agua. En los últimos meses, ha aumentado el volumen de la ayuda regional e internacional, pero se necesitarán inversiones de largo plazo para reconstruir los servicios públicos del país. Las necesidades son enormes, mucha gente vive en condiciones de extrema pobreza y es improbable que la producción de alimentos crezca en el futuro cercano.

A finales de 2008, el CICR y sus socios en el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja comenzaron a prestar apoyo a las autoridades para afrontar el brote de cólera en el país, la peor epidemia en afectar a Zimbabue en los últimos 14 años.

El CICR presta apoyo a ocho clínicas en los suburbios densamente poblados de Harare desde mediados de 2008. Asimismo, apoya la labor de 13 centros de atención médica en zonas rurales desde hace varios años.

Desde abril de 2009, el CICR también proporciona alimentos para 6.300 detenidos. En colaboración con las autoridades penitenciarias, el CICR ha establecido programas terapéuticos de alimentación y ha empezado a renovar las cocinas y los sistemas de abastecimiento de agua en las cárceles. Cuando se haya estabilizado la situación alimentaria, el CICR seguirá evaluando las condiciones de detención, refaccionará las instalaciones de cocina y de saneamiento y mejorará los sistemas de abastecimiento de agua. Además, tomaremos medidas destinadas a prevenir la transmisión de enfermedades infecciosas y garantizaremos que los detenidos reciban el tratamiento necesario en caso de brotes de enfermedades como el cólera. El CICR ha distribuido mantas y jabón a 5.000 detenidos y seguirá distribuyendo no sólo estos artículos sino también ropa y utensilios de cocina. Colaboraremos con las autoridades a fin de asegurar que se mantengan las mejoras logradas en la situación alimentaria de las prisiones.

  ¿En qué consisten las visitas a personas detenidas?  

     

El CICR visita a personas privadas de libertad en todo el mundo, a fin de evaluar si reciben un trato conforme con las normas del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos. Las visitas periódicas de los delegados permiten al CICR seguir el caso de cada detenido y recomendar a las autoridades las mejoras que se consideren necesarias.

En Zimbabue, el CICR ayuda a las autoridades a responder a las necesidades básicas de los detenidos proporcionando alimentos suplementarios y mejorando el suministro de agua y los servicios de atención de la salud.

  ¿Qué más hace el CICR en los países comprendidos en la delegación?  

     

El CICR asiste a otras comunidades vulnerables en Zimbabue, incluidas las que fueron afectadas por la violencia en 2008. En las provincias de Mashonaland Central y Mashonaland Oriental, 63.500 personas que viven en una situación de extrema pobreza, incluidas las que regresan a sus hogares tras el desplazamiento, recibirán materiales para la agricultura y la formación que les permita recuperar sus medios de sustento. 

     

Se necesitan más recursos para los centros de salud, en particular para solventar los gastos de traslado del personal médico y para comenzar a prestar apoyo a cuatro policlínicos más en Harare. El CICR está mejorando el acceso al agua y al saneamiento en algunas comunidades rurales. Por otra parte, la Institución está considerando la posibilidad de ayudar a las autoridades encargadas del abastecimiento de agua en Harare a renovar la planta de tratamiento de agua de Morton Jaffray. Nuestro ap oyo consistiría en proporcionar ayuda técnica y donar equipos destinados a mejorar la calidad y cantidad del agua que la planta suministra a Harare y a sus suburbios, en coordinación con otras organizaciones humanitarias.

La delegación regional en Harare también supervisa las actividades del CICR en Botswana, Namibia, Malawi y Zambia. En cada uno de esos países, así como en Zimbabwe, el CICR apoya a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y difunde el derecho internacional humanitario y el derecho de los derechos humanos entre las autoridades gubernamentales, las fuerzas armadas (en especial, la brigada de la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC, por sus siglas en inglés), cuyos miembros son cada vez más numerosos, la policía, las universidades, la sociedad civil, los jóvenes y los niños.

Coordinamos todas nuestras actividades con nuestros socios en el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y con otras organizaciones humanitarias.