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Trabajar en el CICR: diversidad de competencias y de misiones

31-08-2009

Política del CICR en materia de recursos humanos, y toda la información necesaria para los futuros colaboradores de la Institución.

Al servicio de la acción humanitaria

Al servicio de la acción humanitaria

 


Ref. CD-E-00064 

 

Disponer de un personal capacitado es fundamental para que el CICR pueda llevar adelante la misión humanitaria que le ha confiado la comunidad internacional. El CICR apoya su acción en más de 12.000 colaboradores, que trabajan sobre el terreno en una de sus 80 delegaciones y misiones en el mundo.

Este imponente dispositivo de recursos humanos hace que el CICR sea hoy una de las más importantes organizaciones humanitarias de emergencia, activa en las zonas de conflictos armados y de situaciones de violencia.

Los colaboradores del CICR asumen muy variadas responsabilidades y tareas, según su función y el contexto de su acción. Se esfuerzan por prestar protección y asistencia a las víctimas de los conflictos: heridos, prisioneros, familias de personas desaparecidas, desplazados, poblaciones civiles en peligro, etc.

El personal del CICR en 2009 

12.184 colaboradores en más de 80 países

Expatriados: 1.453 personas

Hombres: 56% ; Mujeres: 44%

Más de 100 nacionalidades diferentes: 9.908 personas

823 colaboradores en la sede, en Ginebra

Un trabajo exigente

Un trabajo exigente

El trabajo de los colaboradores del CICR es difícil y exigente. Deben actuar con eficiencia y profesionalidad en contextos marcados por la violencia y el sufrimiento, se trate de países afectados por la guerra y sus devastadoras consecuencias, o de situaciones posteriores a conflictos en las cuales la sociedad se esfuerza por sanar las heridas causadas por los enfrentamientos.

Los miembros del personal del CICR trabajan en situaciones delicadas, tensas y a veces peligrosas, en una amplia gama de contextos, desde oficinas gubernamentales hasta las rudimentarias instalaciones de los campamentos para personas desplazadas.  Se mueven, sin pausa, entre distribuciones de raciones alimentarias y negociaciones de alto nivel con las autoridades militares. Mantienen contactos permanentes con personas de todo tipo: los débiles y los poderosos, las víctimas y sus agresores, diplomáticos y voluntarios humanitarios.

El trabajo exige cualidades humanas que, a primera vista, parecen contradictorias: los colaboradores del CICR deben ser tenaces pero flexibles, creativos pero metódicos, curiosos al tiempo que discretos, sensibles pero capaces de controlar sus emociones. El trabajo les permite asumir profundos compromisos personales. Representa una experiencia humana única, en la que el personal puede hacer una contribución directa a la acción humanitaria, ejerciendo una profesión que se basa en sus conocimientos y experiencias y que recibe la constante influencia de los acontecimientos.

En el terreno

En el terreno, los colaboradores trabajan desde una delegación, que es la oficina del CICR y que actúa como su órgano operativo en el país. La importancia de la delegación y su tamaño varían de un contexto a otro, según la envergadura del conflicto y las actividades que desarrolla.

Cada delegación está encabezada por un jefe de delegación, que coordina todas las actividades y los contactos en el país. El jefe de delegación está en comunicación permanente con la sede del CICR y con las otras oficinas de la Institución en el país (las subdelegaciones). Las actividades cotidianas y los problemas que se plantean se examinan y encaran en la delegación, en estrecho contacto con Ginebra.

En la sede

La función de la sede es prestar apoyo a las actividades sobre el terreno y proporcionar conocimientos técnicos en diversos ámbitos. La sede obtiene de los actores internacionales el apoyo político que necesita el CICR para desplegar sus actividades.

En la sede trabajan varios centenares de personas. Con escasas excepciones, son colaboradores experimentados, familiarizados con las situaciones de conflicto y con las actividades del CICR. Han desempeñado, como mínimo, entre tres y cinco misiones y ya se han hecho cargo de importantes responsabilidades o cuentan con aptitudes específicas.