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Municiones de uranio empobrecido

30-06-2001 Artículo, Revista Internacional de la Cruz Roja

  Comentarios del Comité Internacional de la Cruz Roja, Ginebra, 26 de marzo de 2001  

 
Desde hace algún tiempo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) sigue atentamente el debate sobre las municiones de uranio empobrecido, prestando especial atención a cuestiones como los eventuales efectos del uranio empobrecido en la salud, las precauciones que han de tomar el personal del CICR y la población local a ese respecto y la aplicación de las normas básicas del derecho internacional humanitario a las municiones de uranio empobrecido.

  Eventuales efectos de las municiones de uranio empobrecido en la salud  

 
El CICR ha examinado muchos estudios científicos sancionados por expertos en los que se analizan varias hipótesis de exposición y los eventuales efectos del uranio empobrecido en la salud de combatientes y civiles. El CICR también ha tomado nota de los resultados de la misión de evaluación posconflicto de los efectos del uranio empobrecido en el medio ambiente, realizada en Kosovo por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
 

En mayo de 2000, el CICR propuso al personal que trabajaba para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Kosovo occidental que proporcionara muestras de orina, las cuales se analizaron para determinar la concentración de uranio. Como el uranio se encuentra naturalmente en el medio ambiente, es previsible encontrar una pequeña cantidad del mismo en la orina. Los exámenes de las 32 personas que aceptaron proporcionar esas muestras, dieron como resultado niveles normales de uranio y, por lo tanto, no hay indicios de que ese grupo haya sufrido una mayor exposición a este elemento.
 

La información científica disponible actualmente muestra que el aumento del nivel de uranio es mínimo en zonas donde se han utilizado municiones de uranio empobrecido, excepto en los puntos de impacto de los proyectiles perforantes de uranio empobrecido. Sin embargo, el CICR acoge favorablemente los estudios adicionales que están realizando varias organizaciones internacionales, especialmente los estudios sobre el terreno, en Kosovo y en otras regiones, donde se han empleado municiones de uranio empobrecido. Es de esperar que esos estudios no se concentren sólo en el personal internacional sino también en la población local, especialmente en los niños.

  Asesoramiento para el personal del CICR y para la población local  

 
Dada la índole de las actividades que despliega en las zonas en conflicto, el CICR se toma la seguridad y la salud de su personal muy en serio. Las unidades de seguridad y de salud de la sede de la Institución en Ginebra procuran garantizar las mejores condiciones de seguridad y salud posibles para el personal que trabaja sobre el terreno, por ejemplo, proporcionando información oral y escrita sobre el uranio empobrecido al personal que trabaja en lugares donde se pueden haber empleado municiones de uranio empobrecido. En un documento de información se recomienda al personal que evite los lugares donde se pueden haber empleado municiones de uranio empobrecido y que no recoja desechos de guerra. Asimismo, se le insta a que comparta esta información con otras personas, incluidos los residentes locales. Además de los controles médicos obligatorios para todos los empleados del CICR, antes y después de una misión, se pone a disposición, en todo momento, asesoramiento médico y apoyo para el personal exp atriado y local.
 

Como parte del programa de sensibilización al peligro de las municiones sin estallar y de las minas terrestres sembradas en Kosovo, los instructores del CICR también han recibido información sobre cómo responder a las preguntas acerca del uranio empobrecido en las sesiones de información al público.
 

Según un informe recientemente publicado por el PNUMA, los puntos de mayor concentración de contaminación de uranio empobrecido están localizados y son limitados. El CICR acoge favorablemente las recomendaciones presentadas en ese informe y confía en que las autoridades competentes las apliquen lo antes posible. Con ello no sólo se protegería de forma óptima a la población civil de una eventual exposición al mencionado elemento, sino que se le permitiría regresar a las tierras de cultivo y a las viviendas antes contaminadas. Por último, el CICR señala que en ese informe se estimula la continuación del trabajo científico para reducir la incertidumbre sobre las repercusiones del uranio empobrecido en el medio ambiente.

  Licitud de las municiones de uranio empobrecido de conformidad con el derecho internacional humanitario  

 
De conformidad con el derecho internacional humanitario - en concreto las disposiciones del artículo 36 del Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra, que es vinculante para 157 Estados- los Estados tienen la obligación de determinar si el empleo de cualquier arma nueva, o nuevos medios o métodos de guerra serían contrarios a las normas vigentes del derecho internacional. Mediante estas normas se prohíben las armas, medios o métodos de guerra de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios o efectos indiscriminados o de los que quepa prever que causen daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural. El CICR insta encarecidamente a todos los Estados que consid eran, desarrollan, adquieren o adoptan el uso de municiones que contienen uranio empobrecido, a que examinen su licitud, si aún no lo han hecho. El CICR acogería favorablemente un intercambio de opiniones y de información sobre los resultados de tales exámenes.
 
En las alianzas o grupos de Estados es especialmente importante que se establezcan mecanismos de examen de la licitud de armas, medios o métodos de guerra que esas alianzas o grupos de Estados son susceptibles de emplear, o que se intercambie información sobre exámenes nacionales de licitud.

Ref. LG 2001-019-SPA




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