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Irak: el CICR explica su posición acerca del informe sobre detención y trato de prisioneros

07-05-2004 Conferencia de prensa

Declaración introductoria por el director de actividades operacionales del CICR, Pierre Krahënbühl, en una conferencia de prensa realizada en la sede de la Institución, el 7 de mayo de 2004, tras la publicación de fragmentos de un informe del CICR en el periódico Wall Street Journal

Buenas tardes.

Gracias por asistir a esta conferencia de prensa convocada por el CICR a raíz de que hoy se publicaron, en el periódico Wall Street Journal, artículos donde se citan extensos fragmentos de un informe confidencial sobre detención en Irak, de fecha enero de 2004, remitido por el CICR a las fuerzas de la coalición en febrero de 2004.

 

   
        ©CICR/T. Gassmann/ 
 

Quisiera decir, en primer lugar, que el presidente del CICR, señor Jakob Kellenberger, se encuentra hoy en Bruselas. Si estuviera en Ginebra, estaría ahora hablando personalmente con ustedes. Como saben, el presidente Kellenberger últimamente ha tratado en forma directa y regular cuestiones relativas a la detención de personas por Estados Unidos. El miércoles pasado, tomó la iniciativa de discutir telefónicamente con el secretario de Estado de ese país, señor Colin Powell, acerca de las observaciones y las preocupaciones del CICR sobre la cárcel de Abu Ghraib. Seguramente habrán visto en los medios algunas informaciones al respecto, así como sobre el hecho de que el secretario Powell dijo que las observac iones del CICR eran tomadas muy en serio.

Dado que no se encuentra en Ginebra, el presidente Kellenberger me ha solicitado compartir con ustedes la siguiente declaración del CICR:

" Para comenzar, deseo señalar que el informe (fragmentos del informe) fue difundido públicamente sin el consentimiento del CICR. La preparación y la remisión de esos informes forman parte de los procedimientos habituales del CICR en lo que respecta a las visitas a los detenidos en todo el mundo.

Cabe recordar que el CICR visitó, en 2003, a 469.648 detenidos en 1.923 lugares de detención, en unos 80 países.

En esos informes, se consigna de manera específica que son estrictamente confidenciales y que están dirigidos sólo a las autoridades a quienes son presentados. Se añade que los informes no pueden ser publicados, sea parcial o totalmente, sin el consentimiento del CICR.

Como he señalado, el informe en cuestión se publicó sin nuestro consentimiento. Dado que la noción de confidencialidad es un elemento fundamental para obtener acceso a los prisioneros en todo el mundo y que ese acceso es, a su vez, fundamental para que podamos realizar un trabajo eficaz en favor de las personas detenidas, el CICR deplora que ese informe se haya publicado.

En segundo lugar, deseo subrayar que ese informe incluye observaciones y recomendaciones relativas a visitas que se efectuaron entre marzo y noviembre de 2003. El informe se entregó a las fuerzas de la coalición en febrero de 2004.

Tal vez debería explicar brevemente cómo se efectúan esas visitas:

Usualmente, los delegados del CICR negocian el acceso a todas las personas privadas de libertad en situaciones de conflicto armado o de violencia interna. Cuando obtienen ese acceso, visitan una cárcel o a una estación de policía en particular, o cualquier otro tip o de lugar de detención. La finalidad de las visitas es cerciorarse de que esos lugares funcionen debidamente y de que los prisioneros reciban un trato adecuado.

Los delegados se reúnen individualmente con los detenidos para mantener una entrevista sin testigos. Eso les permite verificar el trato que reciben y las condiciones de detención en que se hallan. Además, los prisioneros pueden escribir un mensaje a sus seres queridos.

Al término de las visitas, los delegados se entrevistan formalmente con la autoridad detenedora para transmitirle las observaciones y las preocupaciones del CICR, y para recomendarle mejoras.

Es importante conocer el procedimiento de las visitas para comprender que lo que figura en el informe de febrero de 2004 son observaciones consecuentes con las que se habían formulado previamente, en repetidas ocasiones, oralmente y por escrito, a lo largo de 2003. El CICR manifestó sus preocupaciones reiteradas veces a las fuerzas de la coalición y les solicitó que tomaran medidas correctivas antes de la remisión de ese informe en particular.

En las intervenciones del CICR, tanto orales como escritas, relativas a Abu Ghraib y a otros lugares de detención, se recordaron específicamente las leyes y las normas que los Estados se comprometieron a respetar al adherirse a los Convenios de Ginebra.

Ustedes bien conocen la insistencia con que el CICR ha subrayado, tanto en forma bilateral como pública, desde hace meses ya, la importancia que reviste el pleno respeto del derecho internacional humanitario (que abarca los Convenios de Ginebra), conjunto de normas fundamental y pertinente destinado a preservar la vida, la dignidad, y el trato humano de los prisioneros.

 

      Véase también el comunicado de prensa