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Darfur: la situación se deteriora

10-02-2005 Conferencia de prensa

La población civil de Darfur aún vive atemorizada y la situación sigue deteriorándose. Las personas que viven en las zonas rurales son las que corren más riesgos. Esto fue lo que transmitió el delegado general del CICR para África, Christoph Harnisch, al regresar de su reciente misión en Sudán.

En una conferencia de prensa realizada en Ginebra, el señor Harnisch se refirió al grave deterioro de la situación en Darfur, en un contexto donde prevalecen la desconfianza, el miedo y la ilegalidad.

" Se puede ver el miedo en los rostros de las personas, y se han denunciado numerosos casos de violencia. El cuadro es preocupante, y no queda lugar para el optimismo. "

       

  Un ambiente de miedo y odio  

La última operación iniciada por el Gobierno sudanés y sus milicias aliadas contra los grupos de oposición armados ha creado un clima donde las poblaciones vecinas se enfrentan unas con otras. Y son los civiles, más que los militares, las milicias o los grupos rebeldes, los que están sufriendo las graves consecuencias de la crisis. 

" Actualmente, el nivel de confrontación directa entre las tropas gubernamentales y las fuerzas rebeldes es relativamente bajo, pero el sufrimiento de la población civil es alto " , explicó Harnisch.

El delegado añadió que las personas más vulnerables son las que viven en zonas rurales, donde no existe ninguna otra protección más que la proporcionada por el CICR y unas pocas ONG que actúan entre esas comunidades aisladas. Dijo que, gracias a la presencia del CICR y de otras organizaciones, se ha logrado disminuir la vulnerabilidad de numerosas comunidades alejadas, y que deben hacerse acuerdos localmente para permitir la distribución de ayuda humanitaria.

El CICR también continúa documentando las graves violaciones del derecho internacional humanitario que han caracterizado el conflicto y procura entablar el diálogo con los grupos armados para promover un mayor respeto del DIH.

  Prioridad a las zonas rurales  

A pesar de que ahora es posible efectuar en buenas condiciones la distribución de artículos esenciales alimentarios y no alimentarios en favor de cientos de miles de personas albergadas en campamentos para desplazados cercanos a las ciudades, quienes viven en zonas rurales aún están expuestos a riesgos considerables. Así pues, el CICR decidió dar prioridad a la población rural durante 2004, en lugar de las personas desplazadas.

" El desplazamiento de tantas personas afectó la situación microeconómica " , explicó Harnisch. " La cosecha de este año será entre un 25 y un 50% más baja que en años normales, y la mayor parte de la población rural sufrirá escasez de alimentos. "

El pillaje de ganado y las magras reservas alimentarias existentes no contribuyen a mejorar la situación. El CICR coincide con las previsiones del Programa Alimentario Nacional, según las cuales entre 2,5 y 3 millones de personas necesitarán asistencia alimentaria en Darfur.

       

  Sur de Sudán  

En el sur del país, el CICR afronta una situación bastante diferente.

La firma, en enero, de un acuerdo de paz entre Jartum y el Ejército/Movimiento de Liberación de Sudán trajo alguna esperanza de estabilidad, aunque todavía es un poco temprano para afirmarlo.

" Existe cierto entusiasmo y optimismo en el ámbito político, que aún no se refleja en la población… la nueva dinámica tiene que traducirse en la realidad " , dijo Harnisch.

A pesar de que el nivel de violencia ha disminuido manifiestamente en el sur de Sudán, pues las hostilidades entre las tropas gubernamentales y los rebeldes han terminado oficialmente, persisten algunos enfrentamientos entre grupos locales que luchan por el acceso a los escasos recursos.

Queda mucho por hacer en Sudán meridional, la región más pobre del país, que aún no cuenta con la infraestructura para acoger a las personas que han huido de los enfrentamientos y se han refugiado en Kenya o en Uganda. La tarea de la comunidad internacional será gigantesca, pues debe empezarse a construir todo desde cero.

Sin embargo, las raíces para la paz están plantadas en Sudán meridional, perspectiva que aún parece muy lejana para Darfur.