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Protocolos adicionales I y II de los Convenios de Ginebra

01-01-2009

Adoptados el 8 de junio de 1977, los Protocolos adicionales I y II son tratados internacionales que complementan los Convenios de Ginebra de 1949. Mejoran significativamente la protección jurídica conferida a los civiles y los heridos y, por primera vez, establecen normas humanitarias aplicables en guerras civiles.

¿Por qué fueron necesarios los Protocolos? 

 

Fueron adoptados por los Estados para que el derecho internacional humanitario fuera más completo y universal, y se adaptara mejor a los conflictos modernos.

Los Convenios de Ginebra de 1949 mejoraron considerablemente la protección jurídica conferida a las víctimas de conflictos. Sin embargo, se aplican esencialmente a los conflictos internacionales, es decir guerras entre Estados. Sólo el artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra se refiere a los conflictos internos. Su adopción fue un importante logro, pero las normas que contienen son de índole general.

Por otra parte, la mayoría de los países que se independizaron después de 1945 " heredaron " los Convenios de Ginebra de las potencias coloniales; por ello, la adopción de los Protocolos también fue una ocasión para que esos países contribuyeran al desarrollo del derecho.
 

¿Por qué dos Protocolos?  

    El Protocolo I se refiere a los conflictos armados internacionales; el Protocolo II, a los conflictos armados no internacionales, es decir que cubre las guerras civiles.

Era necesario distinguir entre ambas situaciones, ya que los Estados no estaban preparados para conferir el mismo grado de protección jurídica en ambos casos.

  El tercer Protocolo  

En 2005, se adoptó un tercer Protocolo adicional.Este tratado establece un emblema adicional, el cristal rojo, que tiene el mismo estatuto que los emblemas existentes, la cruz roja y la media luna roja.
   

¿Qué son los Protocolos adicionales? 


    En las guerras actuales, los que más sufren son los civiles.  

Comprendiendo esta situación, los Gobiernos de muchos países adoptaron, en 1977, nuevas normas de derecho internacional a fin de mejorar la protección que los civiles tienen derecho a recibir en tiempo de guerra. Conocidas como Protocolos adicionales I y II a los Convenios de Ginebra, esas normas establecen límites a los modos en que pueden librarse las guerras. Se elaboraron especialmente para responder a la naturaleza cambiante de los conflictos armados y a los avances en la tecnología de armas.

La obligación de distinguir entre combatientes y civiles en una de las normas más importantes de los Protocolos adicionales. Según esa norma, todas la s partes en un conflicto armado deben hacer esa distinción y no atacar a los civiles. Las partes beligerantes también deben distinguir entre bienes de carácter civil, como las viviendas y los lugares de culto, y los objetivos militares.

 

¿Por qué son importantes? 


    En tiempo de guerra, los que más sufren son los civiles  

Las familias deben separarse. Las viviendas son destruidas. Los alimentos y el agua escasean. Las escuelas cierran. Las personas sufren la muerte o heridas. Muchas vidas quedan destrozadas.

Los Protocolos adicionales I y II dicen que los civiles deben ser protegidos contra los peores efectos de los conflictos. Esta norma es un hito en la larga historia de los esfuerzos realizados por el CICR y la comunidad internacional para conferir mayor protección.

El Protocolo adicional I establece normas sobre cómo deben librarse las guerras. Los combatientes deben tomar todas las precauciones posibles cuando eligen las armas y los métodos de guerra para evitar causar incidentalmente la muerte o heridas a personas civiles, o dañar bienes de carácter civil.

El Protocolo adicional II fue el primer tratado internacional dedicado exclusivamente a proteger a las personas afectadas por conflictos armados no internacionales, o guerras civiles.

Los Protocolos adicionales también:

  • confieren protección al personal médicos, a las unidades y medios de transporte, para que los civiles puedan recibir atención médica durante la guerra;

  • obligan a las partes beligerantes a buscar a las personas desaparecidas de la parte adversaria;

  • refuerzan la obligación de proporcionar a los civiles alimentos, agua y otros bienes esenciales.

 
¿Cómo protegen a las personas?  

Los Protocolos adicionales contienen normas especialmente elaboradas para proteger a los civiles y a los combatientes. Esas normas prohíben:
  • que los combatientes simulen ser civiles; 

  • los ataques indiscriminados;

  • los actos o las amenazas de violencia a fin de aterrorizar a la población civil;

  • la destrucción de bienes que son indispensables para la supervivencia de la población civil.

 
¿Quién está protegido por los Protocolos?  

 

Las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades deben ser protegidas, respetadas y tratadas con humanidad. Los Protocolos adicionales establecen que:

  • los heridos y los enfermos, sean civiles o militares, deben ser recogidos y atendidos, sin discriminación; 

  • las mujeres y los niños deben ser respetados y protegidos contra toda forma de atentado al pudor;

  • Los niños y los adolescentes deben ser protegidos contra los efectos de la guerra. No deben ser autorizados a participar en las hostilidades;

  • los miembros de familias separadas por un conflicto tienen derecho a ser reunidos y a intercambiar mensajes personales. También tienen derecho a saber lo que ha sucedido a sus parientes desaparecidos.

 
¿Los combatientes también están protegidos? 


    Los combatientes también tienen derecho a recibir protección.  

Los Protocolos adicionales dicen que:

  • las heridas y los sufrimientos infligidos a un adversario no deben ser excesivos con respecto a los objetivos militares legítimamente perseguidos;

  • los combatientes que dejan de participar en las operaciones militares no pueden ser objeto de ataques;

  • en conflictos internacionales, los combatientes capturados deben ser considerados prisioneros de guerra y, por lo tanto, deben recibir la protección que les confieren los Convenios de Ginebra;

  • los prisioneros de guerra a los que no se pueda atender, deberán ser liberados.

 
¿Cuándo se aplican?  

    Los Protocolos adicionales se aplican en todos los conflictos armados actuales.  
  • El Protocolo adicional I se aplica en conflictos armados internacionales, es decir en los que participan por lo menos dos países. Establece el principio de proporcionalidad, según el cual se debe mantener un equilibrio entre la necesidad militar y las exigencias de humanidad.

  • El Protocolo adicional II es el primer tratado internacional que se aplica exclusivamente a los conflictos armados internos y establece restricciones al empleo de la fuerza en esos conflictos.

En 2005, se adoptó un tercer Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra, que establece un nuevo emblema, el cristal rojo, que tiene el mismo estatuto que la cruz roja y la media luna roja.

 

¿Dónde se aplican? 

 

Los Convenios de Ginebra han sido ratificados por todos los Estados, por lo que son tratados universales.

Es importante que los Protocolos logren la universalidad que han conseguido los Convenios de Ginebra.

 

¿Qué países se han adherido a los Protocolos adicionales I y II?

    Estados partes en el Protocolo I

    Estados partes en el Protocolo II    
   

El Protocolo III adicional a los Convenios de Ginebra  

 

Un tercer Protocolo adicional fue adoptado en 2005. Este tratado establece un emblema adicional, el cristal rojo, que tiene el mismo estatuto que los emblemas existentes, la cruz roja y la media luna roja.

¿Qué países han adherido al Protocolo adicional III?