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Prevenir el empleo de las ciencias de la vida con fines hostiles: de la ética y el derecho a las mejores prácticas

11-11-2004

Los "Principios de buenas prácticas" que se definen a continuación se refieren a algunos puntos clave del debate sobre ética en las ciencias de la vida. Incumben a todas las partes implicadas en esta área. La finalidad del documento es trazar un puente entre la ética, las normas pertinentes para la prevención del envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades, y las mejores prácticas en la comunidad científica.

Introducción

¿Trabaja usted en el campo de las ciencias de la vida o en alguno conexo? ¿Sabe que su actividad puede estar sujeta a antiguos tabúes y a normas nacionales e internacionales modernas que prohíben el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infecciosas?

Los avances en las ciencias de la vida son muy esperanzadores para la humanidad, aunque el peligro de que se utilicen con fines hostiles es alto. La historia demuestra que los progresos científicos se han empleado a menudo en el desarrollo de armas.

Desde antiguo las armas biológicas y químicas se consideran aborrecibles; son varios los tratados internacionales destinados a prevenir el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infecciosas. Se trata del Protocolo de Ginebra de 1925 (por el que se prohíbe el uso de gases asfixiantes, venenosos y similares así como los medios de guerra bacteriológicos); la Convención de 1972 sobre armas biológicas; y la Convención de 1993 sobre armas químicas. En la mayoría de los países se reflejan estos tratados en la legislación nacional. No obstante, la responsabilidad de que se cumplan las normas jurídicas y éticas no se circunscribe a los gobiernos. Ningún actor de las ciencias de la vida puede pretender estar sacando el máximo provecho a su trabajo en pro de la humanidad si no contribuye a la defensa de las leyes pertinentes ni toma medidas para reducir al mínimo el riesgo de mal uso de su labor.

Para que las medidas de prevención sean eficaces debe imperar una cultura de responsabilidad entre los miembros de la comunidad científica. Y ello con independencia de que los científicos desempeñen su cometido en la industria, la universidad, el campo de l a salud, de la defensa o en ámbitos conexos como la ingeniería y la tecnología de la información. Esta cultura de responsabilidad también se requiere en las instituciones que emplean a los científicos y financian la investigación en las ciencias de la vida.

Los Principios de buenas prácticas que se definen a continuación se refieren a algunos puntos clave del debate sobre ética en las ciencias de la vida. Incumben a todas las partes implicadas en esta área. La finalidad del documento es trazar un puente entre la ética, las normas pertinentes para la prevención del envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades, y las mejores prácticas en la comunidad científica. Estos Principios de buenas prácticas , caso de obtener amplio respaldo, formarían parte de un marco de prevención multidisciplinar. Su reconocimiento debería maximizar el provecho de la investigación en las ciencias de la vida y de sus aplicaciones para la humanidad, al tiempo que se reduciría al mínimo el riesgo de uso con fines hostiles de los avances en la materia. Las diferentes acciones propuestas tratan de trasladar estos principios a medidas de carácter práctico.

Los Principios de buenas prácticas han sido elaborados mediante un proceso de consulta con expertos en ciencias y en asuntos políticos. No se pretende con ello imponer mayor carga reguladora a la actividad científica lícita, sino de proponer un marco para debatir y tomar decisiones respecto de cuestiones como la investigación, propuestas de investigación, financiación, publicación, contratos de empleo para científicos, procedimientos de seguridad e higiene, práctica profesional, procesos de revisión por homólogos y programas educativos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) desearía recibir comentarios a estos Principios de buenas prácticas , que podrían seguir desarrollándose en el futuro. Se ruega remitirlos a: bwh.gva@icrc.org .
  En www.scienceforhumanity.org se dispone de más información acerca de la labor del CICR sobre este tema.

Principios y acciones

  Principio general  

     

  Las ciencias de la vida han reportado, y deben seguir cosechando, grandes beneficios para la humanidad. No obstante sus ventajas, en cada desarrollo particular se debería siempre calibrar el peligro de que se haga de él un uso torcido como es facilitar el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infecciosas.   

     

  Principios y acciones  

  Para reducir al mínimo el riesgo de envenenamiento y de propagación deliberada de enfermedades infecciosas como consecuencia de los avances en las ciencias de la vida, las personas que trabajan en este campo deberían reconocer su responsabilidad individual y colectiva, teniendo presente una serie de principios clave y tomando las medidas oportunas.  

     

  CONFLICTO DE INTERESES  

1. Se debe anteponer a intereses personales, comerciales y de seguridad, impedir que los progresos en las ciencias de la vida se empleen en actos de envenenamiento y propagación deliberada de enfermedades infecciosas.

     

  Acciones:  

  •   Fomentar que en la enseñanza de los científicos se incluyan desde los primeros cursos de la carrera cuestiones pertinentes de carácter ético.  

  •   Desarrollar y promover la ética profesional y la adhesión a códigos de conducta establecidos que pueden ser de índole voluntaria, profesional o de obligado cumplimiento.  

     

  RESPONSABILIDAD LEGAL  

2. La investigación y sus aplicaciones han de ser siempre compatibles con el respeto y la defensa de las leyes nacionales e internacionales.
 

  Acciones:  

  •   Fomentar que en la enseñanza de los científicos se incluyan desde los primeros cursos de la carrera cuestiones pertinentes de derecho nacional e internacional.  

  •   Colaborar con los agentes gubernamentales para prevenir el desarrollo, producción, transferencia y uso de armas biológicas y químicas , e instar a los gobiernos a que cumplan plenamente, apliquen y refuercen las normas pertinentes en vigor.  

  VIGILANCIA  

3. Que las investigaciones sean bien intencionadas no justifica que se descuide el uso potencial de sus resultados con fines hostiles.

     

  Acciones:  

  •   Estar vigilante para evitar que la investigación lícita llevada a cabo en la universidad, la industria o en el ámbito de la defensa se emplee con fines hostiles, como el desarrollo de armas químicas y biológicas.  

  •   Atraer la atención de los responsables políticos y de las instituciones sobre el hecho de que la legislación existente puede no ser adecuada para salvaguardar la investigación lícita.  

     

  GOBERNANZA DE LA INVESTIGACIÓN Y PUBLICACIÓN DE RESULTADOS  

4. Los conocimientos generados por la investigación deben, a la larga, difundirse de forma universal en aras del progreso de la ciencia; no obstante, el potencial uso con fines hostiles de algunos adelantos en las ciencias de la vida y la biotecnología puede plantear un dilema fundamental acerca de cómo y cuándo se ha de permitir a otros actores acceder a dichos conocimientos.

     

  Acciones:      

  •   Mantener un diálogo abierto en torno a la noción de investigación "peligrosa" y, si fuera posible, definirla.  

  •   Establecer un régimen de gobernanza respecto de las investigaciones potencialmente peligrosas y de la publicación de sus resultados.  

     

  UNA CULTURA DE TRANSPARENCIA  

5. La transparencia y la cultura de diálogo son los elementos más importantes para minimizar el riesgo de desvío de los avances en las ciencias de la vida hacia fines hostiles.

     

  Acción:  

  •   Crear y promover, entre colegas, una cultura eficaz de diálogo y transparencia acerca de la naturaleza de las investigaciones emprendidas.  

     

  RITMO CRECIENTE DE LOS ADELANTOS  

6. La creciente fuerza y variedad de los adelantos en las ciencias de la vida deben ir de la mano con una evaluación objetiva y proporcionada del peligro que conllevan, así como de una más estrecha vigilancia.

     

  Acciones:  

  •   Estar atento a los avances científicos que pudieran facilitar el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infecciosas .

  •   Debatir mecanismos que podrían garantizar que se limita en lo posible el desfase entre los avances en las ciencias de la vida y el progreso de su gobernanza y de la legislación en la materia.  

  UNA "RED DE PREVENCIÓN"  

7. Minimizar el riesgo de envenenamiento y de propagación deliberada de l as enfermedades infecciosas exige una serie de medidas sinergéticas; se trata, por consiguiente, de un esfuerzo multidisciplinar.

     

  Acciones:  

  •   Fomentar el diálogo y las iniciativas multidisciplinares encaminados a prevenir el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infeccionas, y participar en ellos.  

  •   Hacer que los actores de los diversos ámbitos implicados comprendan la naturaleza de los riesgos de envenenamiento y propagación deliberada de enfermedades infeccionas, y estudiar las modalidades de cooperación para reducir dichos riesgos .

  •   Tener en mente los principios y acciones, contenidos en el presente documento, en las relaciones con los medios de comunicación.  

     

  EXPRESAR SU PREPOCUPACIÓN  

8. Las personas que trabajan en el campo de las ciencias de la vida, que expresan su preocupación y actúan con responsabilidad, requieren y merecen apoyo y protección en el plano político y profesional.

     

  Acciones:  

  •   Animar a las personas que trabajan en el campo de las ciencias de la vida a que expresen su preocupación respecto de asuntos relacionados con el envenenamiento y la propagación deliberada de enfermedades infecciosas.  

  •   Asegurarse de que estas personas disponen de mecanismos adecuados para expresar su preocupación sin temor a represalias.  

     

  CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LAS ARMAS BIOLÓGICAS  

9. Por sus particulares características, la prevención del desarrollo, proliferación y uso de armas biológicas requiere un enfoque muy diferente al de la prevención del desarrollo, proliferación y uso de armas químicas.

     

  Acción:  

  •   Diseñar y promover iniciativas de sensibilización acerca de los riesgos específicos de desarrollo, proliferación y uso de las armas biológicas, y fomentar estrategias de prevención.  

     

  "DOBLE USO"  

  • 10. Hay productos y tecnologías que se prestan más que otros a ser empleados para causar envenenamiento y propagar de forma deliberada enfermedades infecciosas.

     

  Acción:  

  •   Permanecer atento al fenómeno de "doble uso" y mantener un diálogo al respecto.  

  TRANSFERENCIA DE PRODUCTOS Y TECNOLOGÍAS  

  • 11. Los productos y las tecnologías relacionados con las ciencias de la vida pueden transferirse con rapidez.

     

  Acción:  

  •   Velar por que los productos y tecnologías se transfieran de manera que se reduzca al mínimo el peligro de su uso con fines de envenenamiento y propagación deliberada de enfermedades infecciosas, y se aproveche todo su potencial en beneficio de la humanidad.