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Convención sobre Municiones en Racimo - preguntas frecuentes

13-01-2009 PMF

Las características especiales de las municiones en racimo las hacen extremadamente peligrosas para las personas civiles. Dispersan grandes cantidades de submuniciones explosivas sobre superficies muy amplias; a menudo, no estallan al caer y se convierten en un legado de contaminación por restos explosivos de guerra que amenaza a la población durante largo tiempo. Los Estados han adoptado un nuevo tratado en el que se prohíbe el uso de las municiones en racimo y se prescriben medidas concretas destinadas a responder al impacto humanitario de estas armas.

     

     
   
Para ayudar a promover la Convención sobre Municiones en Racimo y guiar a los Estados en el examen de este instrumento, el CICR ha preparado los siguientes documentos:    
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  • a carpeta para la ratificación (disponible en los seis idiomas de las Naciones Unidas);
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  • una ley modelo (en inglés), en la que se dispone la aplicación de la Convención y el enjuiciamiento y la sanción de quienes violen sus disposiciones;
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  • un cuadernillo que contiene el texto de la Convención;
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  • una película y un folleto en los que se describe el problema de las municiones en racimo y las obligaciones establecidas en el nuevo tratado.    

    El texto de la Convención sobre las Municiones en Racimo está disponible en los seis idiomas de las Naciones Unidas y también puede descargarse desde el sitio Web de la conferencia de firma de la Convención. Lea el texto en español.    
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Las características especiales de las municiones en racimo las hacen extremadamente peligrosas para hombres, mujeres y niños. Por lo general, estas armas se lanzan desde aviones o se disparan desde piezas de artillería, y dispersan grandes cantidades de submuniciones explosivas sobre superficies muy amplias; si se usan en lugares poblados, pueden causar numerosas víctimas civiles. Además, muchas submuniciones no estallan al caer y se convierten en un peligroso legado de contaminación por restos explosivos de guerra que amenaza a la población durante largo tiempo. En efecto, miles de personas civiles mueren trágicamente o sufren graves heridas al entrar en contacto con submuniciones sin estallar.

En respuesta a esas consecuencias humanitarias, los Estados han adoptado un nuevo tratado de derecho internacional humanitario en el que se prohíbe el uso de las municiones en racimo y se prescriben medidas concretas destinadas a responder a las consecuencias de estas armas. La adopción de la Convención sobre Municiones en Racimo es una clara indicación de que los sufrimientos causados a la población civil por las municiones en racimo superan el valor militar de estas armas. A continuación, se presentan las respuestas a algunas preguntas frecuentas acerca de la Convención sobre Municiones en Racimo.

     
   
    1. ¿Cuándo se adoptó la Convención y cuántos Estados la han firmado hasta ahora?  

No dia 30 de maio de 2008, 107 Estados adotaram a Convenção sobre Munições Cluster (CCM) em uma Conferência Diplomática realizada em Dublin, Irlanda. A Convenção foi El 30 de mayo de 2008, 107 Estados adoptaron la Convención sobre Municiones en Racimo en una conferencia diplomática celebrada en Dublín, Irlanda.

La Convención se abrió para la firma el 3 de diciembre de 2008, en la ceremonia de firma del tratado, celebrada en Oslo, Noruega. Durante la ceremonia, 94 Estados firmaron la Convención y cuatro depositaron sus instrumentos de ratificación. Varios gobiernos que no firmaron la Convención señalaron que estaban analizando las consecuencias de las obligaciones establecidas en dicho tratado y que probablemente firmarían la Convención en el futuro próximo.

Para ver todos los Estados que han firmado la Convención sobre Municiones en Racimo, consulte nuestra Base de datos de DHI    
    2. ¿Cómo se definen las municiones en racimo en la Convención?  

Por “munición en racimo” se entiende una munición con-vencional que ha sido diseñada para dispersar o liberar submuniciones explosivas, cada una de ellas de un peso inferior a 20 kilogramos. 

Algunas municiones que contienen submuniciones no son consideradas municiones en racimo a los fines de la Convención. Entre ellas se cuentan las municiones diseñadas para esparcir bengalas o humo. También están excluidas las municiones en racimo que contienen menos de 10 submuniciones, cuando cada una de esas submuniciones explosivas (a) está diseñada para detectar y atacar un objeto que constituya un blanco único (blanco puntual), y (b) está equipada con un dispositivo electrónico de autodestrucción y autodesactivación. Actualmente, las submuniciones de este tipo son muy pocas.

  3. ¿Qué es lo que prohíbe la Convención?   

La Convención prohíbe desarrollar, producir, adquirir, almacenar, conservar o transferir municiones en racimo. También prohíbe ayudar, alentar o inducir a nadie a participar en esas actividades prohibidas. Cuando un Estado ha pasado a ser parte en la Convención, no puede diferir esta prohibición.

La Convención prohíbe efectivamente todas las municiones en racimo utilizadas en conflictos durante las últ imas seis décadas, que causan los problemas humanitarios descritos. 

  4. ¿Qué compromisos adoptan los Estados en virtud de la Convención?  

En virtud de la Convención, los Estados se comprometen a limpiar las zonas contaminadas con submuniciones sin estallar en un plazo de 10 años, que se inicia en la fecha de la entrada en vigor del instrumento para cada Estado. También se comprometen a destruir sus reservas de municiones en racimo en un plazo de ocho años.

Asimismo, cada Estado Parte, con respecto a las víctimas de las municiones en racimo que se encuentren en su territorio o en zonas bajo su control, debe proporcionar atención médica, rehabilitación y apoyo psicológico, además de proveer los medios para lograr su inclusión social y económica en forma no discriminatoria. Las disposiciones de la Convención relacionadas con la asistencia a las víctimas, incluida su amplia definición de " víctima " (que abarca a las personas, sus familiares y sus comunidades) constituyen las obligaciones de asistencia a las víctimas de mayor alcance jamás incluidas en un tratado de derecho internacional humanitario.

Los Estados que no tienen víctimas de municiones en racimo en su territorio o en zonas bajo su control también están obligados a prestar ayuda. En la Convención se prevé que los Estados Partes que se encuentren en condiciones de hacerlo proporcionen asistencia técnica, material y financiera a los Estados Partes afectados para el cumplimiento de las obligaciones dimanadas de la Convención.

 
   
    5. ¿Las tropas que participen en operaciones militares conjuntas con Estados que no hayan firmado la Convención y que utilizan municiones en racimo podrán ser responsabilizadas penalmente?  

La Convención no prohíbe a los Estados Partes realizar actividades de " cooperación y operaciones militares " con Estados que no sean Partes en el tratado y que empleen municiones en racimo. Sin embargo, se obliga a los Estados Partes a que en esas circunstancias promuevan la adhesión a la Convención y desalienten el empleo de municiones en racimo por los Estados que no sean Partes. Además, las operaciones militares conjuntas no deben implicar el empleo de municiones en racimo por el Estado Parte ni ninguna otra actividad prohibida, como el almacenamiento, la transferencia o la producción de municiones en racimo.

  6. ¿Qué pasos debe seguir un Estado para ser parte en la Convención?  

La Convención se abrió para la firma en una ceremonia celebrada en Oslo el 3 de diciembre de 2008. Aunque la ceremonia de firma ha finalizado, los Estados pueden firmar la Convención en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, hasta la fecha de su entrada en vigor. Una vez entrada en vigor la Convención, llega a su fin el período previsto para su firma, pero los Estados podrán adherirse a ella depositando un instrumento de adhesión.

La mera firma no hace que el tratado sea vinculante para el Estado. Al firmar un tratado, el Estado reconoce que el texto ha sido finalizado y expresa su intención de ratificarlo en el futuro. Por consiguiente, un Estado puede firmar la Convención sin haber comenzado ni finalizado el proceso de ratificación a nivel nacional. Las disposiciones de la Convención se transformarán en leyes internacionales vinculantes pa ra ese Estado sólo cuando ese Estado haya completado su proceso nacional de ratificación de tratados y haya comunicado esa circunstancia al secretario general de las Naciones Unidas.

La firma y la ratificación constituyen pasos indispensables para garantizar que la Convención pueda cumplir las promesas formuladas a las víctimas y a los países afectados. Como se indica en el recuadro que antecede, el CICR ha preparado carpetas de ratificación en seis idiomas para guiar a los Estados en este importante proceso.

  7. ¿Cuándo entra en vigor la Convención?  

La Convención entrará en vigor seis meses después de que el 30º Estado haya depositado su instrumento de ratificación ante el secretario general de las Naciones Unidas. Cuando esto suceda, las obligaciones de la Convención pasarán a ser formalmente vinculantes para esos 30 Estados. Para cada uno de los demás Estados, la Convención entrará en vigor seis meses después de que deposite sus instrumentos de ratificación ante el secretario general de la ONU.

  8. ¿Qué medidas se deben adoptar en el ámbito nacional a fin de aplicar la Convención?  

Los Estados Partes están obligados a adoptar todas las medidas jurídicas, administrativas y de otra índole que sean adecuadas para aplicar la Convención, entre otras la adopción de leyes que impongan sanciones penales destinadas a reprimir y suprimir los actos prohibidos; la presentación de informes anuales al secretario general de las Naciones Unidas acerca de la situación relacionada con la aplicación de la Convención; la participación en reuniones periódicas de los Estados Partes, destinadas a examinar la aplicación y las prácticas idóneas; la introducción de cambios en las doctrinas y los procedimientos operativos militares, y la puesta en práctica de planes para el cumplimiento de los compromisos adoptados en relación con la remoción y la destrucción de municiones en racimo, la ayuda a las víctimas y la asistencia internacional, descritos precedentemente.

  9. ¿Cuáles serán los efectos de la Convención?  

Cuando se aplique, la Convención proporcionará beneficios directos a las comunidades afectadas, porque se incrementarán las actividades de limpieza en las zonas contaminadas por municiones en racimo. De esta manera, se salvarán vidas y se recuperarán tierras para la agricultura y otras actividades productivas.

También beneficiará a las víctimas de las municiones en racimo el mayor compromiso de los Estados en lo que respecta a proporcionar diversos tipos de apoyo, con inclusión de la atención médica y los servicios de rehabilitación.

Lo que es más importante, la Convención puede evitar gravísimos sufrimientos humanos, al prevenir el uso y garantizar la destrucción de centenares de millones de municiones en racimo.

Las normas establecidas en esta Convención también tendrán efectos en la práctica y en las posiciones de los Estados que aún no se hayan adherido a ella. Con la adopción y la inminente entrada en vigor de este tratado, las municiones en racimo ya son estigmatizadas por muchos países, por los medios de comunicación y por el público. Difícilmente alguien utilice municiones en racimo en el futuro.

  10. ¿Cuál es el papel del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja?  

En los meses próximos, el objetivo prioritario del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja será garantizar que la Convención sobre Municiones en Racimo entre en vigor y se transforme en una norma vinculante del derecho internacional humanitario, obteniendo las 30 ratificaciones necesarias en el menor plazo posible. Se ha previsto celebrar varias reuniones nacionales y regionales destinadas a facilitar la comprensión de las disposiciones de la Convención y a alentar a todos los Estados a que se adhieran a este tratado cuanto antes.

En sus diálogos con las autoridades políticas y gubernamentales, los parlamentarios y los medios de comunicación, el CICR y las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja llamarán su atención y los sensibilizarán acerca de la vinculación que existe entre el uso de las municiones en racimo y la Convención y sobre la importancia de lograr la adhesión universal a este tratado y su aplicación efectiva.

El Movimiento también organizará, patrocinará y participará en reuniones internacionales, seminarios regionales y talleres nacionales en los que promoverá la adhesión a la Convención y su aplicación. Si un Estado utiliza municiones en racimo, los componentes del Movimiento harán gestiones ante los funcionarios y los miembros del parlamento de ese Estado a fin de resaltar la importancia de adherir a la Convención y respetar sus disposiciones.