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Trabajar en el CICR: personas y profesionales comprometidos

30-09-2009

Política de recursos humanos del CICR e información de interés para futuros empleados.

Un personal multicultural

  Retos, requisitos y condiciones de trabajo  

 


Ref. IL-E-00005 
 

Las personas que trabajan para el CICR deben tener excelentes cualidades personales y profesionales. El personal del CICR desempeña sus tareas en condiciones complejas, singulares y a veces peligrosas. Por ello, los empleados del CICR deben ser eficientes y solidarios, personas íntegras y maduras que muestren su compromiso con las causas humanitarias y tengan gran potencial de desarrollo personal.

  Disponibilidad y flexibilidad  

La capacitación y la experiencia profesional previas son condiciones indispensables para formar parte del personal del CICR. La experiencia de vida y la capacidad para enfrentar situaciones difíciles son fundamentales a la hora de llevar a cabo el trabajo humanitario.

 

El personal del CICR está siempre dispuesto a acudir donde se lo requiera. Los empleados deben tener la flexibilidad requerida para adaptarse a prioridades que a veces cambian de un momento a otro. Deben ser capaces de manejarse adecuadamente en situaciones inespe radas y adaptarse rápidamente a nuevas condiciones de trabajo.

 

  Trabajo en equipo  

Los expatriados están habituados a las situaciones de incertidumbre. Saben cómo hacer frente a cambios imprevistos en su vida profesional que tienen repercusiones en su vida social y privada. Deben estar dispuestos a viajar a cualquier sitio en todo momento, según lo requieran las circunstancias. Las misiones de terreno entrañan riesgos que todos deben reducir en la medida de lo posible mediante la estricta observancia de las normas de seguridad establecidas por el CICR.

 

Entre otras características, el CICR requiere que su personal tenga capacidad para trabajar en equipo, se encuentre a gusto entre personas de muy diverso origen y extracto social, sepa tomar decisiones y actuar de manera independiente, y se desenvuelva con idoneidad en situaciones de tensión o estrés.

 

En el CICR, el personal adquiere una valiosa experiencia que permanecerá con ellos durante toda su vida profesional.



Profesiones

 

Profesiones 
     

El CICR lleva a cabo una gran variedad de actividades y para ello ha de disponer de un personal dotado de múltiples conocimientos y con experiencias profesionales y estatutos diferentes. Pero cualquiera que sea la profesión que ejerzan, los colaboradores están todos al servicio de la misma misión.    

  Dos categorías de profesiones  

En el CICR se ejercen, a grandes rasgos, dos categorías de profesiones:

  • Las profesiones que requieren una formación técnica o académica, que se ejercen también fuera del CICR: cirujano, médico, enfermera, ingeniero agrónomo, ortopedista, secretaria, mecánico, intérprete, técnico en SI, etc.

  • Las profesiones que se ejercen exclusivamente en el CICR, en relación con sus actividades específicas: oficial de enlace, delegado, coordinador Protección, jefe de delegación, etc.

     

  Actividades ejercidas exclusivamente por expatriados  

En situaciones de guerra, el CICR lleva a cabo acciones delicadas, que colocan a su personal en el centro mismo de las tensiones políticas, sociales, religiosas o étnicas de un conflicto. Es importante que esas actividades sean efectuadas por personas que no estén relacionadas con la situación, la historia o el contexto. Por eso, algunas actividades son ejercidas exclusivamente por colaboradores expatriados. En contextos delicados, sólo el estatuto de expatriado permite garantizar la libertad y la independencia de la acción.

La finalidad de esta política es también que el personal no sea considerado parcial y no sea objeto de presiones. Evita asimismo que el personal nacional asuma responsabilidades que podrían tener consecuencias a nivel jurídico o poner en peligro su vida o la de su familia.

  Profesiones ejercidas exclusivamente por empleados de delegación  

Numerosas actividades del CICR exigen un amplio conocimiento de un país y una comprensión profunda del entorno, de su sistema y de sus actores. El personal expatriado carece de todo ello. Por eso, son los empleados de delegación que ejercen las profesiones que requieren esas competencias particulares. Son contratados debido a su fuerte asentamiento local. Originarios del contexto, controlan todas las sutilezas.

No todas las actividades del CICR requieren la presencia de expatriados. Para muchas profesiones técnicas, el CICR recurre a las competencias disponibles en el mercado de trabajo local.