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Huir de la violencia o quedarse en casa: difícil decisión en las zonas rurales de Colombia - Imágenes para TV

13-04-2011 Imágenes para TV Ref.. V-F-CR-F-01053-A

En Colombia, la población desplazada, de más de tres millones y medio de personas, es una de las más numerosas del mundo. En ese "conflicto olvidado" que vive Colombia desde hace unas cinco décadas, los civiles suelen quedar en medio del fuego cruzado. El conflicto ya no se caracteriza sólo por los enfrentamientos entre el Gobierno y los grupos de guerrilla de izquierda, sino que ha cobrado una nueva dimensión: están surgiendo diversos grupos armados, incitados por el comercio de drogas, que reclutan a civiles por la fuerza en las zonas rurales.

     

     
   
    Imágenes disponibles en EBU el 14 de abril de 2011 (11:45 GMT).

También disponibles el mismo día en la sala de noticias en vídeo del CICR:
www.icrcvideonewsroom.org
junto con la ficha técnica. Fáciles de visualizar y descargar:

Para más información, comunicarse con Didier Revol, CICR, Ginebra,     Tel.: + 41 79 217 32 82, o drevol@icrc.org    
   
   
     
         

En Colombia, la población desplazada, de más de tres millones y medio de personas, es una de las más numerosas del mundo. En ese " conflicto olvidado " que vive Colombia desde hace unas cinco décadas, los civiles suelen quedar en medio del fuego cruzado.

El conflicto ya no se caracteriza sólo por los enfrentamientos entre el Gobierno y los grupos de guerrilla de izquierda, sino que ha cobrado una nueva dimensión: están surgiendo diversos grupos armados, incitados por el comercio de drogas, que reclutan a civiles por la fuerza en las zonas rur ales.

  Historia de Pedro – Reclutado a la fuerza  

Pedro Sánchez* (nombre ficticio), de 25 años, vivía en una zona rural y se ganaba la vida criando ganado. Tenía caballos y había comprado un pequeño comercio para que su esposa trabajara. Pero perdió todas sus pertenencias el día en que un grupo armado lo capturó. Estaban buscando a su hermano.

Pedro aceptó dar esta entrevista al CICR, pero pidió que se ocultara su rostro y se cambiara su nombre. Explica: " Me llevaron al campamento donde estaba el comandante. Me dijo: " ¿Dónde está tu hermano? Vos tienes que saber " . Yo le dije, no, no sé. " El comandante le dio a Pedro una pala y un pico y le ordenó que comenzara a hacer un hueco: cavaría su propia tumba, a menos que les dijera dónde estaba su hermano. Pedro estaba aterrorizado: " ¿Qué iba a hacer yo? Pensaba que me iban a matar. "

Luego le dijeron a Pedro que podría trabajar para ellos, si no quería morir. Después de una semana, Pedro se dio cuenta de que estaba reclutándolo por la fuerza un grupo armado. Cuando vio la oportunidad de escapar, la aprovechó y huyó. Dejó todo lo que tenía, sus caballos y su comercio.

Pedro ahora se oculta en una ciudad del sudoeste de Colombia, con su esposa Margarita* (nombre ficticio). Gracias a la ayuda de un familiar, encontró un cuarto donde alojarse. No pagan nada los primeros quince días, pero después les cobrarán un alquiler. Pedro tiene que comenzar a ganar dinero, pero teme que le será muy difícil encontrar un trabajo. Sus capacidades como agricultor son de poca utilidad en una gran ciudad.

Margarita está preocupada: " Nuestra situación es muy dura. Pues él está sin trabajo y yo también. No tenemos nada. Nos toca dormir en el piso, y es muy dura nuestra situación. Estoy en embarazo, pero tengo problemas d e la columna. El bebé está chiquito, porque no me he alimentado bien. "

El CICR organizó un control médico para Margarita., quien se alivia al saber que el bebé está bien. Su dolor de columna se debe a una infección urinaria, que puede curarse con un tratamiento simple basado en antibióticos. 

Maria Puy Serra, delegada del CICR, dice: " Lamentablemente, en esta zona son muy usuales las situaciones como las de esta pareja. Una de las cuestiones más importantes para las personas desplazadas es conocer sus derechos. Entonces les damos información sobre la asistencia que pueden recibir del Estado. Después, es su decisión declarar o no su condición de personas desplazadas " .

Las personas que huyen del conflicto por lo general quieren desaparecer entre la multitud y vivir en el anonimato. Sin embargo, si se declaran oficialmente ante el Gobierno como personas desplazadas, tienen derecho a recibir asistencia y compensación económica. Es un derecho que muchos colombianos desconocen. En 2010, el CICR prestó asistencia a 53.000 personas para que accedieran a los servicios estatales.

Entre 30 y 40 personas acuden por día a la Unidad de Atención y Orientación a Población Desplazada, dependencia estatal ubicada en el sudoeste de Colombia. Sin embargo, entre el 60 y el 70% de los pedidos son rechazados.

El caso de Pedro ahora está siendo analizado. Mientras tanto, el CICR le proporciona artículos domésticos de primera necesidad y, durante los próximos tres meses, le dará bonos para hacer compras en el supermercado. En 2010, el CICR ofreció orientación a unas 38.000 personas desplazadas, a las que además entregó ayuda humanitaria de emergencia.

Pedro y Margarita tratan de ser optimistas sobre su futuro. Margarita dice: " Quiera Diosito que podamos encontrar trabajo y poder hacer la vida por acá " .

  Historia de Nelsy – Privada de sus medios de sustento  

Casi el diez por ciento de la población colombiana está desplazada. La mitad de las familias desplazadas, aproximadamente, eran propietarias de tierras o las ocupaban antes del desplazamiento. Pero cuando las personas tienen que huir, abandonan todas sus pertenencias.

Además de la pérdida económica, las personas sufren una pérdida emocional al abandonar sus casas, sus amigos y sus familiares. Una de las prioridades del CICR es ayudar a las víctimas del conflicto a quedarse en sus casas y evitar convertirse en personas desplazadas, como Nelsy Cuaces.

" La loma que alcanzas a ver, por donde va la nube, allá es la finca " , dice Nelsy. " Está toda en el monte, porque no se ha podido cultivar, y por las minas. "

Además del peligro de quedar literalmente atrapados en el cruce del fuego, los colombianos conviven con otro riesgo fatal, incluso años después de finalizados los tiroteos. El Gobierno colombiano calcula que, en los últimos diez años, unas 8.300 personas resultaron heridas o muertas a causa de armas de guerra abandonadas, como las minas antipersonal y las municiones sin estallar.

" Uno se siente como encerrado porque uno no puede salir libremente " , dice Nelsy.  " No sabe dónde va a encontrar uno algo, una mina, algo que uno pueda quedar falto, los brazos, las piernas, o en último caso, morir. " El marido de Nelsy ya se ha ido a otra parte a buscar trabajo. Ella está luchando por subsistir con sus cuatro hijos.

Para que no tengan que trabajar en tierras contaminadas por armas, el CICR está ayudando a personas como Nelsy entregándoles animales, forraje y materiales de construcción. A través de esos proyectos de apoyo a los medios de sustento, el CICR ayudó a más de 9.000 colombianos el año pasado.

Nelsy dice: “Esta es una gran ayuda. Vamos a solventar algunas de nuestras necesidades, pues igual no serán todas, pero sí algunas, las más urgentes al menos " .

La mayor esperanza de Nelsy es que el futuro de sus hijos sea mejor que la realidad que están viviendo ahora.

DESCRICIÓN DE LAS IMÁGENES

Barrancón, Colombia

0:00 Helicópteros volando.

0:07:05 Dos aviones volando.

0:13:15 Policías en la calle.

0:19:45 Señal de alerta contra las minas antipersonal.

0:24:02 Paneo de heridas de una mujer. 

Localidad no especificada del sudoeste de Colombia

0:43:18 Toma amplia de una localidad colombiana.

01:02:17 Tomas varias de Margarita y Pedro en su casa, lavando.

01:23:13 Tomas varias de Margarita y Pedro en la cocina, limpiando.

01:44:05 TESTIMONIO: Pedro Sánchez (rostro difuminado) (en español): 

" Me llevaron al campamento donde estaba el comandante. Me dijo: " Vos tienes que saber " . Yo le dije, no, no sé. Entonces no me creía, me dijo que yo tengo que saber. Entonces, me dijo, si no me avisas, tienes dos horas. Y ahí está un pico y una pala. Haces el hueco, que ese va a servir para vos mismo, dijo. Mientras haces el hueco, piensas si nos vas a avisar dónde están ellos. ¿Qué iba a hacer yo? Pensé, me van a matar. "

02:19:00 Toma de las manos de Pedro.

02:33:15 TESTIMONIO: Margarita Sánchez (en español):

" Nuestra situación es muy dura. Pues él está sin trabajo y yo también. No tenemos nada. Nos toca dormir en el piso, y es muy dura nuestra situación. "

02:54:04 " Estoy en embarazo, pero tengo problemas de la columna. El bebé está chiquito, porque no me he alimentado bien. "

03:09:19 Una colaboradora del CICR consuela a Margarita, que está llorando.

03:15:04 Tomas varias de Pedro y Margarita caminando por las calles.

03:42:07 Pedro y Margarita entrando al hospital.

03:50:15 Margarita, con gesto de dolor en la espalda.

03:56:17 Varias tomas de Margarita en el control médico con su doctora.

04:35:20 TESTIMONIO: Maria Puy Serra, delegada del CICR, Colombia (en inglés)

" Lamentablemente, en esta zona son muy usuales las situaciones como las de esta pareja. "

04:40:17 " Una de las cuestiones más importantes para las personas desplazadas es conocer sus derechos. Entonces les damos información sobre la asistencia que pueden recibir del Estado. Después, es su decisión declarar o no su condición de personas desplazadas. "

04:56:12 Letrero de la UAO – Unidad de Atención y Orientación de Población Desplazada (dependencia estatal) (exterior)

05:00:06 Pedro y Margarita entrando en la UAO.

05:05:24 Tomas varias de la oficina de la UAO; Pedro entrega un documento donde declara ser desplazado.

05:25:01 Pedro y Margarita llegando al centro de la Cruz Roja donde otros desplazados están haciendo fila.

05:34:17 Tomas varias de Pedro y Margarita recibiendo artículos domésticos de la Cruz Roja. 

05:56:15 Tomas varias del supermercado; comprando alimentos con los bonos de la Cruz Roja.

06:46:12 TESTIMONIO: Margarita Sánchez (en español):

" Quiera Diosito que podamos encontrar trabajo y poder hacer la vida por acá. "

Región de Nariño, Colombia

06:53:03 Tomas amplias de las montañas.

07:05:16 TESTIMONIO: Nelsy Elizabeth Cuaces Vargas (en español):

" La loma que alcanzas a ver, por donde va la nube, allá es la finca " , dice Nel sy. " Está toda en el monte, porque no se ha podido cultivar, y por las minas. "

07:24:08 Tomas varias de la localidad de Santa Cruz

07:34:12 TESTIMONIO: Nelsy Elizabeth Cuaces Vargas (en español):

" Uno se siente como encerrado porque uno no puede salir libremente " , dice Nelsy.  " No sabe dónde va a encontrar uno algo, una mina, algo que uno pueda quedar falto, los brazos, las piernas, o en último caso, morir. "  

07:55:17 Nelsy bañando a su bebé.

08:01:00 Tomas varias de los niños limpiando la cocina.

08:12:09 Tomas varias de Nelsy recibiendo cerdos que le entrega la Cruz Roja.

09:52:10 El hijo de Nelsy y un hombre llevando los cerdos al patio de Nelsy.

08:54:04 Tomas varias de Nelsy con sus hijos.

09:08 19 TESTIMONIO: Nelsy Elizabeth Cuaces Vargas (en español):

“Esta es una gran ayuda. Vamos a solventar algunas de nuestras necesidades, pues igual no serán todas, pero sí algunas, las más urgentes al menos.”

09:25:20 Los hijos de Nelsy saliendo de casa para ir a la escuela.

09:36:22 Tomas amplias de la escuela.

09:15:09 FIN

  Para más información:  

  María Cristina Rivera, ICRC, Colombia, tel: + 57 311 491 07 75  

  Marçal Izard, ICRC, Geneva, tel: + 41 22 730 24 58 or + 41 79 217 32 24  

 

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  • Derechos de autor: ICRC Access All
  • Año de producción: 2011
  • Lugar de filmación: Colombia
  • Duración: To be completed
  • Disponible en: (Sound) Spanish, English
  • Referencia: V-F-CR-F-01053-A