Filipinas: la muerte de civiles preocupa al CICR
21-02-2012 Comunicado de prensa 12/36
Manila (CICR) – Tras el ataque perpetrado, el 19 de febrero, contra la cárcel de la ciudad de Kidapawan, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) está sumamente preocupado por la matanza indiscriminada de transeúntes y de un voluntario de la Cruz Roja mientras prestaba asistencia en el lugar del acontecimiento.
Un equipo de emergencia de la Cruz Roja de Filipinas que llegó a esa zona de la ciudad después de que se había señalado que las condiciones eran seguras, comprobó que las balas disparadas indiscriminadamente en todas las direcciones habían ocasionado heridos y daños materiales.
"Mientras que el equipo de voluntarios de la Cruz Roja atendía a las personas heridas como consecuencia del ataque a la cárcel, una bomba artesanal abandonada en el sector estalló y ocasionó la muerte al conductor de una ambulancia, Benny “Daddy” Balmediano", dijo el jefe de la delegación del CICR en Filipinas, Jean-Daniel Tauxe.
"Deploramos que personas resulten heridas o muertas en el cumplimiento de su misión humanitaria", dijo también el señor Tauxe. Queremos poner de relieve que las personas civiles y los trabajadores humanitarios deben ser protegidos en todo tiempo".
El uso indiscriminado de armas es contrario a los principios básicos de humanidad. El CICR y la Cruz Roja de Filipinas hacen un llamamiento a todos los concernidos para que respeten a las personas que prestan asistencia en situaciones de emergencia, entre los cuales los trabajadores de la Cruz Roja.
"Es una tragedia que un trabajador humanitario, padre de familia y presente en el lugar sólo para aliviar el sufrimiento y salvar vidas, sea víctima de la violencia", dijo el presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon.
Para más información:
Allison Lopez, CICR, Manila, tel.: +63 908 868 68 84

