Página archivada:puede contener información desactualizada
  • Enviar
  • Imprimir

El CICR insta a los Estados a evitar el desarrollo de sustancias químicas tóxicas como armas

06-02-2013 Comunicado de prensa 13/08

Ginebra (CICR) – El CICR insta a los Estados a limitar el empleo de sustancias químicas tóxicas como armas para mantener el orden sólo a los agentes de represión de disturbios, también conocidos como "gases lacrimógenos", que desde hace largo tiempo han sido aceptados como medios legítimos para el mantenimiento del orden.

Durante muchos años, las fuerzas militares y los organismos encargados de mantener el orden se han interesado en el desarrollo y el empleo de algunas sustancias químicas tóxicas —sobre todo, drogas anestésicas y sedantes muy potentes— como armas para el mantenimiento del orden. Esas armas han sido descritas como "agentes químicos incapacitantes" o "agentes incapacitantes".

"Ha llegado el momento de que los Estados adopten una postura clara contra el desarrollo de otras sustancias químicas tóxicas para emplearlas como armas, porque todo desarrollo de ese tipo podría socavar las normas del derecho internacional que prohíben las armas químicas", dijo Philip Spoerri, director de Derecho Internacional y Cooperación del CICR. "Instamos a los Estados a que adopten la legislación nacional necesaria para limitar claramente el uso de sustancias químicas tóxicas como armas para mantener el orden sólo a los agentes de represión de disturbios, también llamados 'gases lacrimógenos'."

El desarrollo y el empleo como armas de otras sustancias químicas tóxicas —por ejemplo, los llamados "agentes químicos incapacitantes"— conllevan graves riesgos para la vida y la salud y, además de socavar la prohibición de las armas químicas, podrían llevar a la reintroducción de estas armas en los conflictos armados.

La posición del CICR se basa en un minucioso estudio del derecho y de los riesgos asociados al desarrollo y al empleo como armas de sustancias químicas tóxicas que no sean los agentes de represión de disturbios. "Consideramos que esos riesgos son muy superiores a todo beneficio operacional estimado", dijo el señor Spoerri.

Los Estados tendrán la oportunidad de fortalecer sus esfuerzos para evitar el resurgimiento de las armas químicas en el marco de la tercera Conferencia de Examen de los Estados Partes en la Convención sobre las Armas Químicas, que tendrá lugar del 8 al 19 de abril en La Haya.

En el Protocolo de Ginebra de 1925, en la Convención sobre Armas Químicas y en el derecho internacional humanitario consuetudinario, se ha establecido la prohibición absoluta del empleo de sustancias químicas como armas. Ello incluye la prohibición del empleo de agentes de represión de disturbios como método de guerra.

Fuera de los conflictos armados, la Convención sobre Armas Químicas, el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional del control de drogas forman un marco jurídico amplio que deja escaso lugar, si lo deja, para el uso ilícito de sustancias químicas tóxicas que no sean los agentes de represión de disturbios como armas para el mantenimiento del orden. Por ello, el CICR insta a limitar claramente todo uso de las sustancias químicas tóxicas como armas sólo a los agentes de represión de disturbios.

Para más información:
Philippe Stoll, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 31 40 o +41 79 536 92 49