Página archivada:puede contener información desactualizada
  • Enviar
  • Imprimir

Afganistán: muchas personas están aisladas de la ayuda humanitaria

18-04-2013 Comunicado de prensa 13/70

Kabul-Ginebra (CICR) – Mientras el conflicto armado persiste en Afganistán, el CICR hace lo posible por prestar una ayuda que se necesita apremiantemente.

"En muchas zonas, la gente no puede acceder de manera segura a los hospitales o dispensarios. Y la situación empeorará, pues con el final del invierno es probable que los enfrentamientos se reanuden", dijo el jefe de la delegación del CICR en Kabul, Gherardo Pontrandolfi. "Reina la inseguridad, y los enfrentamientos, las carreteras bloqueadas, así como las bombas en las cunetas impiden que el personal de salud y la ayuda humanitaria lleguen a los enfermos y heridos, justo cuando más lo necesitan".

"Por ejemplo, el martes,  en el norte del país, a causa de un ataque contra una unidad móvil de salud de la Media Luna Roja Afgana murieron dos empleados y resultaron heridos otros dos", dijo el señor Pontrandolfi. "Es una tragedia no solo para las familias de los fallecidos, sino también para todas las personas que necesitan asistencia de salud: ahora las unidades como éstas podrían tropezar, si cabe, con más dificultades para trabajar en ciertas partes del país".

"Dado que la atención internacional se vuelca en otras crisis, se corre el riesgo de que se acentúe la disparidad entre las necesidades de la población y la capacidad de los organismos, tanto afganos como internacionales, para atender esas necesidades", afirmó el señor Pontrandolfi. "Uno de los servicios básicos que se verán perjudicados, señaló el señor Pontrandolfi, es la  asistencia de salud y ésta es de vital importancia durante los conflictos armados". Además dijo que "muchas familias dependen del puesto de trabajo que les proporcionan las organizaciones internacionales o las organizaciones financiadas por la ayuda internacional. Como la tasa de desempleo es de por sí alta, las familias no pueden ganarse el sustento".

"La información procedente de personas con quienes podemos tener contacto mediante nuestras oficinas o centros de rehabilitación evidencia la manera en que están sufriendo los civiles", añadió el señor Pontrandolfi. "Mantenemos nuestro diálogo con las partes en el conflicto, y les recordamos que, de conformidad con el derecho internacional humanitario, tienen la obligación de respetar y proteger a los civiles y sus bienes, así como a los trabajadores de la salud, instalaciones médicas y ambulancias. Asimismo, deben permitir que los enfermos y heridos accedan a los servicios de salud sin demoras injustificadas".

El CICR continúa visitando a las personas detenidas por las autoridades afganas y las fuerzas militares internacionales. El centro de detención de Parwan, en la ciudad de Bagram, ha sido recientemente transferido a las autoridades afganas. El CICR mantiene su diálogo confidencial con las anteriores autoridades de detención y con las autoridades afganas, y sigue visitando a estos detenidos para cerciorarse de que reciben un trato humano y de que tienen unas condiciones de detención correctas, de conformidad con las normas y las leyes internacionales. "Según el derecho internacional, cualquier autoridad que entrega personas detenidas a otra autoridad tiene el deber de garantizar que éstas continuarán gozando de adecuadas condiciones y el trato debido, además de un proceso judicial justo", enfatizó el señor Pontrandolfi.

Las personas detenidas en Parwan mantienen el contacto con sus familiares, gracias a las visitas de parientes facilitadas por el CICR. El señor Pontrandolfi explicó: "hemos introducido también un sistema telefónico para que las familias puedan ponerse en contacto con los familiares detenidos en Parwan, y no tengan que emprender un largo viaje cuando viven en zonas remotas". Los familiares pueden llamar desde las oficinas del CICR en Kabul, Kandahar, Jost y Kunduz; pronto, podrán hacerlo también desde las oficinas de otras provincias.

La operación en Afganistán es la de mayor envergadura que efectúa el CICR en el mundo, con 1.800 colaboradores desplegados en más de 17 localidades de todo el país.

Para más información:
Robin Raudo, CICR, Kabul, tel.: +93 700 28 27 19
Abdul Hassib Rahimi, CICR, Kabul, tel.: +93 700 27 64 65
Bijan Farnoudi, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 21 80 o +41 79 536 92 59


Fotos

Un paciente con lesiones graves tras recibir un disparo en el cuello. 

Hospital Mirwais, Kandahar, Afganistán.
Un paciente con lesiones graves tras recibir un disparo en el cuello.
© CICR

Pacientes esperan su turno. 

Centro de rehabilitación en Kabul, Afganistán.
Pacientes esperan su turno.
© CICR / S. Maguire

Una madre sostiene una bolsa de sangre para su hijo en el Hospital Mirwais, Afganistán. 

Hospital Mirwais, Kandahar, Afganistán.
Una madre sostiene una bolsa de sangre para su hijo.
© CICR / S. Maguire

Pacientes, visitantes y personal vienen y van en medio del ajetreo cotidiano en el Hospital Mirwais, Afganistán. 

Hospital Mirwais, Kandahar, Afganistán.
Pacientes, visitantes y personal vienen y van en medio del ajetreo cotidiano.
© CICR / S. Maguire