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Chad: el CICR refuerza sus actividades debido a la intensificación de los conflictos

14-02-2007 Conferencia de prensa

En una conferencia de prensa en Ginebra, tras una visita a Chad, el director de Actividades Operacionales del CICR, Pierre Krähenbühl, explicó la complejidad de los conflictos en ese país y describió los esfuerzos de la Institución para responder a las necesidades más urgentes de la población local y desplazada.

 

©ICRC/B. Heger/td-e-00070 

Campo de refugiados en Farchana, al este de Chad. 


 

Desde hace 15 meses, Chad vive un recrudecimiento de la violencia, que ha dado lugar a un conflicto interno generalizado. Las hostilidades se desencadenaron a finales de 2005, cuando se produjeron enfrentamientos esp orádicos entre tropas gubernamentales y diversos grupos de oposición armados chadianos. La tensión aumentó en el segundo semestre de 2006 en el este del país, y la población se halló atrapada en situaciones superpuestas de conflicto y de violencia.

Los ataques más recientes, contra la localidad fronteriza de Adré, datan de principios del mes de febrero de este año.

Las poblaciones del este de Chad han sufrido los efectos del conflicto que enfrenta a las fuerzas armadas gubernamentales y a los grupos de oposición armados chadianos, así como de las tensiones de larga data que han causado enfrentamientos entre comunidades por el acceso al agua y las pasturas, sobre todo entre agricultores y pastores nómades. Esas viejas disputas han sido agravadas por el deterioro de las condiciones ambientales, en particular por la sequía.

La violencia también se vio exacerbada por el conflicto en la región vecina de Darfur, sobre todo por la afluencia, desde 2004, de unos 200.000 refugiados procedentes de Sudán, alojados en 12 campos instalados a lo largo de la frontera oriental de Chad. La presencia de esas personas generó nuevas tensiones en torno al acceso a los recursos, así como problemas de seguridad para la población local.

La situación en Darfur también ha contribuido al aumento de la tensión, debido, sobre todo, a las incursiones transfronterizas lanzadas por grupos armados que asaltan y saquean las aldeas y los poblados a lo largo de la frontera.

" Esos conflictos superpuestos han provocado el desplazamiento, estos últimos meses, de más de 100.000 civiles en varias regiones de Chad oriental " , señaló Kähenbühl. " Es importante comprender la dinámica de esos conflictos que coexisten en diferentes planos, local, nacional y regional, para poder comprender cómo la población de esa región se ve afectada. De modo que no se puede explicar lo que sucede en Chad únicamente a la luz de los acontecimientos en Darfur. "  

Los efectos generales de los desplazamientos y del conflicto interno en la población civil y en los combatientes en Chad oriental han llevado al CICR a reforzar sus actividades, a finales de 2006 y principios de 2007, a fin de poder adaptarse a la naturaleza, la magnitud y la urgencia variables de las necesidades. El presupuesto destinado por la Institución a ese contexto se ha duplicado entre 2006 y 2007; pasó de 8 a 17 millones de francos suizos.

La prioridad del CICR es responder a las necesidades de las personas desplazadas en las regiones orientales, así como abordar algunos de los efectos de los desplazamientos en la población local.

" Hemos decidido concentrar nuestras actividades en las regiones sensibles y aisladas ubicadas a lo largo de la frontera, a las que muchas otras organizaciones humanitarias no pueden acceder " , precisó Krähenbühl.

En cuanto a la ayuda a las comunidades locales y a los desplazados internos, el CICR se esfuerza, sobre todo, para proporcionarles víveres, semillas, herramientas agrícolas y artículos domésticos esenciales. Desde comienzos del año, 15.000 personas han recibido esa ayuda. La Institución prevé prestar asistencia a unas 40.000 personas de aquí a finales de 2007. En cuanto a sus proyectos de abastecimiento de agua en Chad oriental, unas 100.000 personas se han beneficiado de esa ayuda hasta ahora.

Además, el CICR fortalecerá los programas médicos en favor de los heridos de guerra, las visitas a los lugares de detención, los cursos de formación sobre derecho internacional humanitario y las actividades en el ámbito de la búsqueda de personas, sobre todo el intercambio de miles de mensajes de Cruz Roja y el restablecimiento del contacto entre miembros de familias separados, prestando p articular atención a los niños no acompañados.

El señor Krähenbühl concluyó la conferencia diciendo que " la situación actual no permite entrever un futuro prometedor en el plano humanitario; de modo que prevemos tener que aumentar nuestras actividades a partir de la primavera. Con el comienzo de las cosechas, podrían incrementar las tensiones entre las personas desplazadas y las comunidades locales " .