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Tratado sobre el Comercio de Armas: Declaración del CICR sobre los criterios aplicables a la transferencia de armas, Conferencia Diplomática, 12 de julio de 2012

12-07-2012 Declaración

Conferencia Diplomática de las Naciones Unidas relativa al Tratado sobre Comercio de Armas, Nueva York, 12 de julio de 2012.

Hemos observado que, en el documento de debate del Presidente del 3 de julio, se hace referencia al derecho internacional humanitario (DIH) de tres maneras diferentes: “infracciones graves”, en el párrafo 5(4); “violaciones graves del derecho internacional humanitario”, en el párrafo 6(A)(1)(b), y “crímenes de guerra”, en el párrafo 6(A)(1)(c). Nos gustaría ofrecer algunas aclaraciones acerca del significado de estas distintas referencias al DIH.

Las "violaciones graves del derecho internacional humanitario" constituyen "crímenes de guerra" y estos dos términos son intercambiables. La mayoría de estos delitos implican muerte, lesiones, y destrucción o apropiación ilícita de bienes. Incluyen las “infracciones graves” especificadas en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y su Protocolo adicional I de 1977, pero no se limitan a ellas. Sin embargo, las infracciones graves indicadas en esos instrumentos ocurren sólo en los conflictos armados internacionales. Los crímenes de guerra también abarcan los delitos definidos en el artículo 8 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, que pueden ocurrir tanto en los conflictos armados internacionales como no internacionales. El CICR distribuirá una nota explicativa sobre el significado del término "violaciones graves del DIH". En el anexo de esa nota, se exponen las "violaciones graves" o "crímenes de guerra" concretos y se indican las fuentes jurídicas que tipifican estos delitos. En este documento se demuestra que las violaciones graves del DIH no constituyen una categoría subjetiva, sino un conjunto concreto de crímenes.

Quisiéramos formular algunas observaciones en relación con los criterios enunciados en el documento de debate del Presidente del 3 de julio:

  • La referencia a "infracciones graves" en el párrafo 5(4) es demasiado limitada, ya que se aplicaría exclusivamente a los crímenes cometidos en conflictos armados internacionales. Si se mantiene este párrafo, debería referirse a "violaciones graves del DIH" o a "crímenes de guerra", a fin de asegurar que el Tratado abarque los actos de este tipo cometidos en todos los conflictos armados.
  • La presunción contraria a la autorización que pueda, sin embargo, ser anulada por razones no especificadas, tal como se propone en los párrafos 5(2) y (3) del documento de debate del Presidente del 3 de julio es, en nuestra opinión, inadecuada para alcanzar el objetivo de reducir el costo humano que conllevan las transferencias irresponsables de armas. Esta norma sería menos rigurosa que los compromisos políticos contraídos por los Estados partes en los Convenios de Ginebra en las Conferencias Internacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de 2003, 2007 y 2011, en las que resolvieron garantizar que las armas y las municiones que transfieren no acaben en manos de quienes se espere que puedan utilizarlas para violar el derecho internacional humanitario.

El Tratado sobre Comercio de Armas debería reflejar la obligación de todos los Estados de hacer respetar el DIH exigiendo que evalúen la probabilidad de que se cometan violaciones graves del DIH con las armas que transfieren, conforme a la propuesta contenida en el párrafo 6A(1) del documento de debate del Presidente, y que no autoricen las transferencias si hay un riesgo claro de que las armas se usarán para cometer violaciones graves del DIH. El mismo criterio debería establecerse para los casos en que exista un riesgo sustancial de que se cometan violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos.

El CICR considera que las medidas cautelares y preventivas encaminadas a mitigar el riesgo pueden ser útiles. Sin embargo, no deben reemplazar la denegación de transferencia,  ni utilizarse para legitimar una transferencia de otro modo injustificada, como se propone actualmente en el párrafo 6A(3). En cambio, debería alentarse al Estado que efectúa la transferencia a que, en caso de duda, adopte medidas del tipo propuesto en el párrafo 6A(3) a fin de garantizar la reducción del riesgo, pero autorice la transferencia únicamente cuando esté convencido de que no existe o que ha dejado de existir un riesgo sustancial de que se cometan violaciones graves.


Fotos

Peter Herby, jefe de la Unidad de Armas del CICR, pronunciando un discurso en la Conferencia Diplomática de las Naciones Unidas relativa al Tratado sobre el Comercio de Armas.  

Peter Herby, jefe de la Unidad de Armas del CICR, pronunciando un discurso en la Conferencia Diplomática de las Naciones Unidas relativa al Tratado sobre el Comercio de Armas.
© CICR