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Promoción y protección de los derechos del niño: declaración del CICR ante la ONU, 2012

19-10-2012 Declaración

Asamblea General de las Naciones Unidas, 67º período de sesiones, Tercera Comisión, tema 65, declaración del CICR, Nueva York, 19 de octubre de 2012.

Los conflictos armados destrozan a muchas familias y comunidades, y hace aún más vulnerables a quienes ya se encuentran en una situación delicada, especialmente los niños. Estos sufren las consecuencias directas de los conflictos armados y otras situaciones de violencia. Pueden ser reclutados en fuerzas o grupos armados o acabar recluidos en centros de detención. Pueden sufrir mutilaciones, violaciones e incluso la muerte. Pero la violencia armada también afecta a los niños de muchas otras maneras: los obliga a desplazarse, a soportar la pérdida de sus familiares, a separarse de ellos o a pasar por la experiencia traumática de presenciar o participar en actos de violencia.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) lleva a cabo diversas actividades para proteger y ayudar a los niños afectados por los conflictos armados y otras situaciones de violencia. Estas actividades tienen por objeto atender las necesidades de los niños no acompañados o separados de sus familiares o cuidadores, los que han sido reclutados en fuerzas o grupos armados, o los que se hallan detenidos. Como consecuencia de la violencia armada, es muy probable que estos niños tengan serias dificultades para asistir a la escuela o a otros centros educativos. Pues bien, hoy hemos decidido llamar la atención sobre este problema: el acceso de los niños a la educación durante los conflictos armados.

Según un informe de la UNESCO de 2011, relativo a los conflictos armados y la educación, de todos los niños del mundo que no asisten a la escuela, más del 40% viven en zonas afectadas por un conflicto. Las violaciones del derecho internacional humanitario cometidas durante los conflictos armados generan un estado de inseguridad general que repercute directamente en el acceso de los niños a la educación. Cuando las escuelas son atacadas —lo cual constituye un hecho ilícito a menos que éstas se conviertan en un objetivo militar— suelen sufrir daños y, en ocasiones, quedan totalmente destruidas. Utilizar las escuelas con fines militares aumenta el riesgo de que sean atacadas. En algunos casos, las fuerzas o grupos armados acuden a las escuelas para reclutar a niños y utilizarlos para matar, o para violarlos o someterlos a otras formas de violencia sexual. Por este motivo, muchos padres prefieren no enviar a sus hijos a la escuela y los profesores pueden dejar de ir a trabajar.

Los conflictos armados u otras situaciones de violencia pueden provocar el cierre de las escuelas. Cuando eso ocurre, se está negando a más jóvenes la oportunidad de desarrollar competencias básicas, lo que los hace aún más vulnerables al reclutamiento en fuerzas o grupos armados. Al CICR le preocupa especialmente la situación de los niños desplazados, que pueden quedar sin escolarizar durante largos períodos de tiempo.
Cabe señalar que cuando los niños son arrestados y detenidos, rara vez se contemplan medidas que garanticen su educación.

Así las cosas, el CICR insta a los beligerantes a que respeten el derecho humanitario, especialmente sus disposiciones relativas a la educación. En la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja del año pasado, los Estados, junto con los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, aprobaron un plan de acción cuatrienal para la aplicación del derecho humanitario.

Los Estados reafirmaron las normas concebidas para proteger la educación durante los conflictos armados, y muchos se comprometieron a adoptar medidas concretas para velar por que se respeten las disposiciones relativas a la protección de los niños durante los conflictos armados.

El CICR exhorta a las partes en los conflictos armados a que respeten a los niños y a los maestros, así como los centros educativos, y a que adopten todas las medidas posibles para prevenir el uso de estos edificios de carácter civil con fines que puedan despojarles de la protección que les otorga el derecho humanitario. Los niños sólo deberían ser detenidos como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda.

Cuando se detenga a un niño, se deberán prever medidas para protegerlo, independientemente del motivo de su internamiento o detención, y se garantizará su acceso a la educación. Los niños que hayan sido reclutados ilícitamente por fuerzas o grupos armados y estén acusados de haber cometido crímenes nacionales o internacionales durante un conflicto armado deberían ser considerados, ante todo, como víctimas, no sólo como presuntos autores, y ser tratados como tales.

El CICR realiza numerosas actividades para velar por que los niños reciban una educación. Entre otras cosas, trabaja para que el acceso a las escuelas sea seguro, por ejemplo, instalando espacios educativos seguros o rehabilitando las escuelas dañadas en los conflictos armados. Asimismo, recuerda a las autoridades competentes su obligación de velar por que todos los niños detenidos reciban educación. El CICR trabaja con los niños y sus familias, así como con las Sociedades Nacionales, para reforzar los mecanismos comunitarios de protección de los niños a fin de evitar que sean reclutados para participar en las hostilidades, y restablecer el contacto entre las familias separadas por los conflictos armados. Además, proporciona apoyo psicosocial a los niños anteriormente asociados con grupos armados.

Los conflictos armados infligen un profundo sufrimiento a los niños. Una gran parte se podría evitar si se diesen a conocer mejor las normas del derecho humanitario y se promoviese su respeto. El CICR insta a todas las partes en los conflictos armados a que se mantengan firmes en su compromiso de garantizar el respeto y la protección de los niños en cualquier circunstancia.


Fotos

Uganda, asentamiento para refugiados de Nyakadande. Niños que han huido de los combates en el este de la RD Congo viven en este campamento mientras buscan a sus familiares. 

Uganda, asentamiento para refugiados de Nyakadande.
Niños que han huido de los combates en el este de la RD Congo viven en este campamento mientras buscan a sus familiares.
© CICR / F. Bagenal / v-p-ug-e-00344

Yemen, gobernación de Amran, localidad de Khaiwan Medina. El CICR, con el apoyo de la Media Luna Roja de Yemen, distribuye artículos de primera necesidad entre personas desplazadas. 

Yemen, gobernación de Amran, localidad de Khaiwan Medina.
El CICR, con el apoyo de la Media Luna Roja de Yemen, distribuye artículos de primera necesidad entre personas desplazadas.
© CICR / B. Maver / v-p-ye-e-00722