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Adelanto de la mujer: Declaración del CICR ante las Naciones Unidas, 2012

17-10-2012 Declaración

Asamblea General de las Naciones Unidas, 67º período de sesiones, Tercera Comisión, tema 28, Declaración del CICR, Nueva York, 17 de octubre de 2012.

Excelencias,
 

Distinguidos Señores y Señoras,
 

Señor Presidente / Señora Presidenta:
 

Hoy las consecuencias de los conflictos armados para las mujeres pueden ser devastadoras. Las mujeres son vulnerables a determinados riesgos, como es la violencia sexual, y tienen necesidades especiales, sobre todo en el ámbito de la asistencia de salud. Esto lo reconoce el derecho internacional humanitario: además de la protección general que confiere a mujeres y hombres, también prevé disposiciones específicas que conceden una protección adicional a las mujeres.
 

La violencia sexual causa daños incalculables a nivel físico, emocional y psicológico. Aparte de los daños que ocasiona a las víctimas directas, la violencia sexual también conlleva consecuencias duraderas al conjunto de la sociedad. Las víctimas de la violencia sexual corren el riesgo de contraer el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual; existen también otros riesgos como la esterilidad y la incontinencia. También a veces las víctimas tendrán que enfrentar la estigmatización y el rechazo.
 

El derecho internacional humanitario prohíbe, en los conflictos armados tanto internacionales como no internacionales, la violación, la prostitución forzosa y otras formas de violencia sexual, que a menudo constituyen crímenes de guerra u otros crímenes internacionales. Los responsables deben rendir cuentas de sus actos.

 

 

En 2011, la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja adoptó un plan de acción cuatrienal, en el que se insta a los Estados y a los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a que tomen medidas concretas para mejorar la aplicación del derecho internacional humanitario. 

En 2011, la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja adoptó un plan de acción cuatrienal, en el que se insta a los Estados y a los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a que tomen medidas concretas para mejorar la aplicación del derecho internacional humanitario, incluida la de reforzar la protección de las mujeres en los conflictos armados. Los Estados se comprometieron a tomar adecuadas medidas legislativas, judiciales y administrativas para cumplir la obligación, en virtud del derecho humanitario, de proteger a las mujeres y a las niñas. El CICR recuerda a los Estados su obligación de poner término a la impunidad y enjuiciar a los responsables de violaciones graves del derecho humanitario relacionadas con la violencia sexual.

Las víctimas de violencia sexual deben tener libre acceso a la atención médica adecuada, incluidos los servicios de salud mental, así como al apoyo psicosocial indispensable. Después de padecer el trauma de violencia sexual, las mujeres y las niñas pueden correr mayores riesgos en el momento de utilizar las instalaciones de salud. En efecto, los hospitales y los centros de salud a menudo resultan dañados o destruidos durante el conflicto armado, o no disponen del personal médico necesario para atender a las víctimas. A este respecto, el CICR, en colaboración con los demás componentes del Movimiento, puso en marcha un proyecto titulado "Asistencia de salud en peligro", cuyo objetivo es mejorar la prestación de asistencia de salud y promover el acceso seguro a esta asistencia en los conflictos armados y otras situaciones de emergencia. Este proyecto abarcará las formas en que los ataques contra el personal, las instalaciones y los vehículos sanitarios, la obstrucción deliberada y arbitraria de la prestación de asistencia de salud, la discriminación en la prestación de esta asistencia sanitaria, así como el ingreso de personas armadas a las instalaciones médicas afectan al acceso a la asistencia de salud y a su prestación: todo esto tiene consecuencias para las mujeres y los niños.

El CICR se esfuerza por adoptar un enfoque exhaustivo y multidisciplinario con respecto a la violencia sexual, que engloba la acción preventiva, las estrategias de protección destinadas a resolver las causas y consecuencias de la violencia sexual, el oportuno apoyo médico y psicosocial que se presta a las víctimas, y actividades que favorezcan su reinserción en la sociedad. El CICR respalda las estructuras de base y el fortalecimiento de la capacidad, a fin de formar a las mujeres locales como asistentes psicosociales y sensibilizar al público para mitigar la estigmatización.

Señor Presidente / Señora Presidenta:

La comunidad internacional ha adoptado normas reconocidas universalmente y consagradas en el derecho humanitario, en virtud del cual se prohíben expresamente la violación y otras formas de violencia sexual. El CICR insta a los Estados a que garanticen el respeto y la aplicación cabal de estas normas.

Mucho se ha hecho para sacar a la luz la cuestión a menudo tabú de la violencia sexual en los conflictos armados; sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer. El compromiso de los Estados es fundamental para prevenir la violencia sexual en los conflictos armados y garantizar que las personas que infringen el derecho humanitario rindan cuentas de sus actos.

Por último, el CICR insta una vez más a los Estados a que cumplan su obligación de proteger a las mujeres y las niñas, de conformidad con el derecho humanitario, y garanticen el acceso sin trabas a la asistencia de salud a todas las víctimas de violencia sexual.