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Operaciones del mantenimiento de la paz: declaración del CICR ante las Naciones Unidas, 2013

31-10-2013 Declaración

Asamblea General, 68º periodo de sesiones, Cuarta Comisión, tema 53 del programa, declaración del CICR, Nueva York, 31 de octubre de 2013.

Examen amplio de toda la cuestión de las operaciones del mantenimiento de la paz en todos sus aspectos

A lo largo de los años, las responsabilidades y las tareas asignadas a las misiones de mantenimiento de la paz, que despliega la Organización de las Naciones Unidas, han trascendido la tradicional vigilancia de cesación del fuego y la observación del cumplimiento de frágiles acuerdos de paz. El abanico de estas operaciones se ha abierto cada vez más y se han llegado a incluir, a veces simultáneamente, varios aspectos, como la prevención de los conflictos, el mantenimiento de la paz, el establecimiento de la paz, la imposición de la paz y la consolidación de la paz.

Hoy, el múltiple cariz que caracteriza a estas operaciones y los entornos cada vez más complejos y violentos en los que trabaja el personal de las Naciones Unidas ponen de relieve la importancia que reviste el desarrollo de un marco de trabajo coherente, incluido el ámbito jurídico, que abarque la complejidad de las operaciones de mantenimiento de la paz. Como lo demuestran las misiones de las Naciones Unidas en República Democrática del Congo y en Mali, por el llamado “mandato robusto” atribuido a las misiones del mantenimiento de la paz  es más probable que el personal del mantenimiento de la paz llegue a estar involucrado en el uso de la fuerza. De ello resulta la mayor importancia que ha cobrado la cuestión de cuándo y cómo se aplicará el derecho internacional humanitario, en adelante DIH, durante su acción.

Determinan la aplicabilidad del DIH respecto de las fuerzas de las Naciones Unidas, así como respecto de cualquier otra fuerza, únicamente las circunstancias sobre el terreno y las específicas condiciones jurídicas que dimanan de las disposiciones pertinentes del DIH, independientemente del mandato internacional que el Consejo de Seguridad asigna a las fuerzas de las Naciones Unidas. El mandato y la legitimidad de una misión de las Naciones Unidas son asuntos que están en el ámbito de aplicación de la Carta de las Naciones Unidas, y no tiene incidencia en la aplicabilidad del DIH en sus operaciones de mantenimiento de la paz.   

El personal del mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, tanto los contingentes como las fuerzas de policía, puede tener que cumplir tareas de mantenimiento del orden público durante su misión. El CICR considera que reviste importancia el hecho de que el personal de las Naciones Unidas que participa en operaciones del mantenimiento del orden conozca cabalmente y cumpla meticulosamente las leyes y normas que se aplican en estas situaciones, en particular el derecho de los derechos humanos.

Cada vez más, se otorga a las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas un mandato para que tomen todas las medidas necesarias a fin de proteger a los civiles en la zona de operaciones. Aunque esta tarea es de vital importancia, su realización implica una gran dificultad. El CICR sabe que las fuerzas de las Naciones Unidas afrontan grandes problemas, especialmente cuando los recursos asignados para alcanzar este objetivo son insuficientes.    

Las medidas que toman las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas a fin de velar por que las partes en un conflicto observen el DIH también pueden desempeñar una función esencial para mejorar la difícil situación de la población civil. Esas medidas se basan en la obligación de respetar y hacer respetar el DIH, como se dispone en el artículo 1 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, cuyo contenido es vinculante respecto de las Naciones Unidas y los países que aportan contingentes. Sobre este particular, son una importante contribución a la mejora de la protección de los civiles el desarrollo y la aplicación de políticas, como la política de diligencia debida en materia de derechos humanos en el contexto del apoyo de las Naciones Unidas a fuerzas de seguridad ajenas a la Organización, de 2013.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) acoge favorablemente la aplicación de las estrategias vigentes de protección de los civiles, que han mejorado y seguirán mejorando con objeto de mejorar la capacidad de las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas para prestar asistencia y socorro a los civiles afectados por los conflictos armados y otras situaciones de violencia. Estas estrategias son un importante progreso. Su aplicación requiere un profundo diálogo entre organizaciones humanitarias que participan en la labor de la protección. Sobre este particular, el CICR quisiera señalar que recientemente publicó una edición revisada de la normativa profesional relativa a la labor de protección. Estas normas son una referencia importante para la interacción entre varias entidades y organizaciones que ejercen su trabajo en la labor de protección, a fin de lograr los mejores resultados. Esa normativa podría también servir de base para el desarrollo y la aplicación de estrategias de protección de la población civil por parte de las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

El CICR tiene la convicción de que las fuerzas militares y de policía de las Naciones Unidas deben tener un entrenamiento y recursos adecuados, así como una noción de las normas jurídicas pertinentes, si tienen que afrontar los difíciles problemas durante el ejercicio de su deber. El DIH y otras ramas del derecho aplicables, como el derecho de los derechos humanos, han de integrarse debidamente en su doctrina, educación, entrenamiento y práctica. En su calidad de promotor y guardián del DIH, el CICR está dispuesto a seguir prestando apoyo y conocimientos específicos para el entrenamiento de los miembros del mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, tanto durante el período anterior al despliegue como sobre el terreno.    

El CICR tiene el compromiso de mantener y seguir desarrollando nuestro diálogo, cuya índole es altamente constructiva, sobre las cuestiones operacionales y jurídicas relativas al mantenimiento de la paz. Esto se llevará a cabo con las Naciones Unidas, tanto en Nueva York como sobre el terreno, y conjuntamente con los Estados miembros, los cuales tienen una función importante que desempeñar en la elaboración de las operaciones y las políticas relativas al mantenimiento de la paz.