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Declaraciones del CICR acerca de las armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas

20-07-2010 Declaración

Durante la sesión del Comité preparatorio que elabora un tratado sobre el comercio de armas, celebrada en julio de 2010 en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el CICR formuló dos declaraciones acerca de las armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas.

  Elementos relativos al ámbito de un tratado sobre el comercio de armas. Declaración del CICR, 14 de julio de 2010  

     

El Comité Internacional de la Cruz Roja desearía contribuir a este debate poniendo de relieve algunos elementos relativos al ámbito, que consideramos indispensables para que un tratado sobre el comercio de armas sea verdaderamente eficaz.

  Armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito del tratado  

En opinión del CICR, las armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas deben establecerse en función de sus metas y objetivos. Si éstos consisten en reducir el costo humano ocasionado por la deficiente reglamentación del comercio mundial de armas, resulta difícil imaginar un arma convencional o un tipo de transferencia en particular que no pongan en riesgo las metas y objetivos del tratado, y que no requieran reglamentación.

Como ya se ha dicho, la cuestión no debería ser qué armas convencionales habría que incluir en un tratado sobre el comercio de armas, sino cuáles, en su caso, no deberían incluirse. Cualquier argumento en favor de la exclusión de un determinado tipo de armas debe basarse en pruebas de que su exclusión no menoscabará las metas y objetivos del tratado. Si los objetivos son tan amplios como los examinados en estos tres días, a saber, la promoción del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, y la promoción de la paz y la seguridad, entonces resulta difícil identificar cualquier tipo de armas convencionales que no sean pertinentes.

La opinión del CICR es que todas las armas convencionales, incluidas las pequeñas y ligeras, y todas las municiones, deben estar incluidas en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas.

Por ende, un tratado sobre el comercio de armas cuyo objetivo sea reducir el sufrimiento humano debe abarcar todos los tipos de transferencias de todas las armas convencionales. Este concepto guarda coherencia con la Resolución 64/48 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se insta a " elaborar un instrumento jurídicamente vinculante sobre las normas internacionales comunes más elevadas posibles para la transferencia de armas convencionales. " Cabe destacar que la Resolución no se limita a ciertos tipos de armas convencionales ni a ciertos tipos de transferencias.

Quisiéramos recordar, como se ya dicho, que, en opinión del CICR, el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas debe incluir todas las transferencias de armas convencionales, tal como se definen en los instrumentos internacionales en vigor, así como las actividades de intermediación.

Para concluir, el CICR confía en que este Comité preparatorio siga facilitando la celebración de debates estructurados y profundos acerca de los elementos necesarios para elaborar un tratado sobre el comercio de armas que sea jurídicamente vinculante y que contenga las normas internacionales comunes más elevadas posibles para la transferencia de armas convencionales. Esperamos con interés presentar observaciones más detalladas en el contexto de estos debates.

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  Declaración del CICR acerca de las armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas, 20 de julio de 2010  

     

El CICR ya ha formulado una declaración general acerca de las armas y las transacciones que habría que incluir en el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas. Agradecemos esta segunda oportunidad de formular algunas observaciones complementarias sobre la cuestión del ámbito.

El punto de partida de un tratado sobre el comercio de armas debería ser el texto contenido en la Resolución 64/48 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se insta a elaborar las normas internacionales comunes más elevadas posibles para la transferencia de armas convencionales , y en la cual no se ponen límites a los tipos de armas o de transacciones. 

Las armas convencionales pueden definirse, como mínimo, por lo que no son: no son armas nucleares, biológicas ni químicas. Basar el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas en una lista demasiado restringida de armas convencionales podría menoscabar el objetivo humanitario del tratado. Teniendo en cuenta este concepto, la cuestión no debería ser qué armas convencionales habría que incluir en un tratado sobre el comercio de armas, sino cuáles, en su caso, no deberían incluirse. Este enfoque no excluye la posibilidad de que los organismos nacionales de control de las exportaciones preparen listas de armas para utilizarlas como herramientas para su trabajo.

También quisiéramos recordar que el CICR considera que el ámbito de un tratado sobre el comercio de armas debe incluir todas las transferencias, que ya se encuentran definidas en los instrumentos internacionales en vigor. Por ejemplo, los Estados podrían tener en cuenta la defini ción que figura en el Protocolo II enmendado de la Convención de 1980 sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales, según la cual, " transferencia " significa, además del traslado físico desde o hacia el territorio nacional, la transferencia del dominio y del control sobre las armas, pero no implica la transferencia del territorio que contenga las armas.

Un tratado sobre el comercio de armas también debería reglamentar las actividades de intermediación en el comercio de armas convencionales y municiones, así como las actividades estrechamente vinculadas con esas operaciones, de conformidad con las definiciones que figuran en el informe del Grupo de Expertos Gubernamentales, de 2007. La autorización de las operaciones de intermediación y de las actividades estrechamente vinculadas con esas operaciones debería basarse en los mismos criterios que los que se apliquen a las transferencias de armas.