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Declaración del Comité Internacional de la Cruz Roja sobre el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas, 28 de febrero de 2011

28-02-2011 Declaración

Sesión del Comité preparatorio encargado de elaborar el Tratado sobre el comercio de armas, 28 de febrero a 4 de marzo de 2011, Nueva York. Declaración del CICR.

Señor Presidente:

Gracias por ofrecer al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) la oportunidad de compartir algunas reflexiones acerca de las armas y las transacciones que habría que incluir en el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas, así como por la preparación de los tres proyectos, que indudablemente constituyen un buen punto de partida para los debates de esta semana.

En opinión del CICR, las armas y transacciones que habría que incluir en el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas deben establecerse en función de sus metas y objetivos: reducir el costo humano ocasionado por la deficiente reglamentación del comercio mundial de armas. Son muchos los Estados que han reconocido en forma explícita que uno de los objetivos del Tratado es prevenir las transferencias que faciliten las infracciones graves del derecho internacional humanitario o del derecho internacional de los derechos humanos. Actualmente, esta meta ya no parece ser objeto de debate.

Si las metas y los objetivos del Tratado apuntan a reducir ese costo humano, resulta entonces difícil pensar en un arma convencional o un tipo de transferencia que no requiera reglamentación. Este concepto guarda coherencia con la Resolución 64/48 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se insta a " elaborar un instrumento jurídicamente vinculante sobre las normas internacionales comunes más elevadas posibles para la transferencia de armas convencionales. " Cabe destacar que la Resolución no se limita a ciertos tipos de armas convencionales ni a ciertos tipos de transferencias.

La opini ón del CICR es que todas las armas convencionales, incluidas las pequeñas y ligeras, y sus municiones, deben estar incluidas en el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas. Teniendo en cuenta estas consideraciones, la pregunta no debería ser cuáles armas convencionales habría que incluir en el Tratado sobre el comercio de armas, sino cuáles, en su caso, no deberían incluirse.

El CICR acoge con beneplácito el uso del término " incluir " en la parte del proyecto relativa al ámbito porque, de este modo, se pone de manifiesto que la lista de elementos que constituyen " armas convencionales " no es exhaustiva. A fin de reforzar este aspecto, quisiéramos sugerir la siguiente formulación: " El presente Tratado abarca todas las armas convencionales, incluidas, entre otras, las enumeradas a continuación, que hayan sido concebidas o modificadas para utilizarlas con fines militares o para hacer cumplir la ley " .

Hemos añadido las palabras " concebidas o modificadas para utilizarlas con fines militares " a fin de guardar la coherencia con el texto del Anexo A. Es igualmente importante incluir la noción de las armas convencionales concebidas o modificadas para utilizarlas para hacer cumplir la ley , puesto que esas armas se utilizan a menudo para cometer las infracciones graves del DIH y del derecho internacional de los derechos humanos que este Tratado pretende ayudar a prevenir.

Si se desea que el Tratado sobre el comercio de armas tenga efectos positivos en la reducción del sufrimiento humano prevenible en el corto o mediano plazo, es fundamental que en su ámbito se incluyan las municiones. La experiencia y las investigaciones del CICR han demostrado que la disponibilidad y el precio de las municiones pueden afectar en forma directa el grado de restricción o de libertad con que se usan las municiones, elementos que constituyen el mecanismo primario prod uctor de lesiones de las armas. Además, conforme a los resultados de recientes investigaciones, el CICR tiene entendido que la gran mayoría de las armas que se transfieren a nivel internacional provienen de países que ya controlan la transferencia de municiones.

Antes de efectuar transferencias de municiones, los Estados deben evaluar las probabilidades de que éstas se utilicen para cometer infracciones graves del derecho internacional humanitario o del derecho internacional de los derechos humanos, sea durante un conflicto armado o durante operaciones para hacer cumplir la ley. Si un Estado determina la ausencia de un riesgo claro de que se produzcan esas infracciones con las municiones transferidas, no se obstaculizarán los usos legítimos. Además, es importante destacar que esta evaluación de los riesgos que entrañan las transferencias es una cuestión muy diferente del marcado y la trazabilidad de las municiones o de la prevención de su desviación una vez efectuada la transferencia.

Con respecto a la cuestión de las transacciones, el CICR opina que el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas debe incluir todas las transferencias, tal como se definen en los instrumentos internacionales en vigor y de conformidad con el texto del párrafo 1(g)(a) del Anexo B del proyecto sobre el tema del ámbito. La importación, la exportación, la reexportación, la transferencia provisional y las donaciones ya deben estar abarcadas en esta definición del término " transferencia " . El CICR considera que las actividades como el tránsito, el trasbordo, los préstamos y los arriendos, así como la intermediación y otras actividades estrechamente relacionadas con esta esfera, deben también encontrarse abarcadas en el ámbito del Tratado sobre el comercio de armas, a fin de garantizar que éste sea verdaderamente exhaustivo.

Gracias, señor Presidente.