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60º período de sesiones del Comité Ejecutivo del Programa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

30-09-2009 Declaración

Discurso pronunciado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Ginebra, 28 de septiembre – 2 de octubre de 2009.

Señor Presidente:

 

Muchas gracias por dar al CICR esta oportunidad de informar al Comité Ejecutivo del ACNUR sobre su enfoque acerca de las personas desplazadas en el interior de su propio país, o personas internamente desplazadas (PID), y algunos de los retos que esa cuestión conlleva.

 

Los desplazamientos forzados siguen representando uno de los mayores retos humanitarios de hoy. Sus efectos los viven varios millones de PID, pero también las incontables familias y comunidades que las acogen. En los últimos meses, los conflictos armados y otras situaciones de violencia se han cobrado la vida de miles de civiles y han provocado el desplazamiento de otros tantos centenares de miles de personas.

 

Por ello, el CICR acoge con beneplácito las iniciativas destinadas a responder mejor a la difícil situación de las personas desplazadas, como la próxima Cumbre Especial de la Unión Africana en Kampala. El CICR tuvo la oportunidad de participar en la elaboración del proyecto de Convención Africana sobre la protección y la asistencia de las personas internamente desplazadas en África, que debería adoptarse en la Cumbre Especial.

 

Para muchas organizaciones humanitarias, incluido el CICR, ha sido un desafío diario llegar hasta las poblaciones civiles que sufren ataques directos contra sus comunidades, que viven en situaciones de inseguridad generalizada o que están atrapadas en medio de toques de queda o de controles militares. Ese ha sido incluso, en ciertas ocasiones, su mayor desafío.

 

Los campamentos donde se alojan poblaciones enormes a veces no son más que la punta del iceberg. Las necesidades s uelen superar las capacidades de respuesta, sobre todo en las comunidades anfitrionas donde los residentes, que por lo general viven en condiciones bastante difíciles, dan alimentos y refugio a la mayoría de las PID. Fuera de los campamentos con sus servicios médicos, distribuciones de alimentos y de agua potable, seguridad y refugio, fuera del alcance de la mayoría de las organizaciones humanitarias, las personas más vulnerables se esfuerzan por satisfacer por sí solas sus necesidades. Entre esas personas, están las que han decidido quedarse y cuidar de sus escasos pero preciados recursos, o de los enfermos, los discapacitados y los ancianos, imposibilitados físicamente de huir. Y cuando el acceso a esas personas es restringido, como suele suceder en las situaciones de conflicto, las necesidades no se ven y nadie responde a ellas.

 

Por ello, el CICR hace todo lo posible para entablar el diálogo con todas las partes en situaciones de conflicto armado, recordarles su obligación de respetar y proteger a las personas y a los bienes civiles. Al hacerlo, se compromete a mitigar el impacto de los conflictos armados en los civiles y ayuda a evitar las condiciones que obligan a las personas a huir de sus hogares. Paralelamente, el CICR procura fortalecer la capacidad de resistencia y de autosuficiencia de las comunidades afectadas, a fin de permitirles quedarse en sus hogares, a través de diversos servicios, como la provisión de puestos de salud, medicamentos, agua potable, semillas y herramientas y, si fuera necesario, asistencia alimentaria.

 

El CICR también hace hincapié en la protección y la asistencia de quienes han tenido que desplazarse. El CICR y los demás componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han elaborado una combinación de respuestas humanitarias y, cada año, han prestado ayuda a varios millones de personas desplazadas con necesidades y vulnerabilidades varias, tanto en situaciones de emergencia c omo en otras. Sólo en 2008, unos 3,7 millones de personas se beneficiaron de las actividades del CICR. El CICR no realiza esas actividades porque las PID gocen de un estatuto particular o pertenezcan a una categoría especial, sino en reconocimiento de que a menudo se hallan ante graves riesgos, a causa de los diferentes peligros que corren como de las dificultades económicas que atraviesan.

 

 

El CICR considera que puede contribuir a la respuesta humanitaria general que se da a las personas y las comunidades afectadas por los desplazamientos y está comprometido a cooperar con otros actores humanitarios,  ya que posee la experiencia y las capacidades necesarias para lograr una complementariedad operacional eficiente y una respuesta más sólida a las personas afectadas. Esa colaboración se realiza a nivel multilateral, en Ginebra y en el terreno, en el contexto del Comité Permanente entre Organismos (IASC, por la sigla en inglés) y sus organismos subsidiarios, en los que el CICR es un invitado permanente. Análogamente, en el terreno, si bien no participa en el enfoque de gestión por grupos, el CICR mantiene un diálogo permanente con los principales actores humanitarios, de la ONU y otros, con los que coordina sus actividades para orientar la acción a la realidad del terreno. El diálogo bilateral con el ACNUR también se realiza de forma más estructurada, sobre todo a través de reuniones anuales de alto nivel, donde se debaten situaciones o temas específicos.

 

Dadas las nuevas responsabilidades asignadas al ACNUR en el contexto del enfoque de gestión por grupos en relación con las personas internamente desplazadas, nuestras dos organizaciones están cada vez más activas en los mismos contextos, para los mismos grupos beneficiarios. Además de nuestros contactos diarios en el terreno, deberemos proseguir e intensificar el diálogo, con miras a asegurarnos de adoptar un enfoque verdaderamente complementario, basado en las ventajas comp arativas de cada uno.

 

Además de intentar evitar las duplicaciones y que queden necesidades insatisfechas, nuestra coordinación y nuestro diálogo deberían tender a hallar maneras de trabajar de tal forma que todos salgamos fortalecidos, por el interés de aquellos a los que procuramos proteger y asistir. El CICR anhela mantener la cooperación y el diálogo privilegiados que mantiene con el ACNUR.

 

Muchas gracias señor Presidente.