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Personas desplazadas: declaración del CICR ante la ONU, 2011

02-11-2011 Declaración

Asamblea General de las Naciones Unidas 2011, 66º período de sesiones, Tercer Comité, punto 62 del orden del día, declaración del CICR, Nueva York, 2 de noviembre de 2011.

Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, cuestiones relativas a los refugiados, los retornados, los desplazados y asuntos humanitarios

Señor Presidente,

Los efectos de los desplazamientos forzados en las personas afectadas por conflictos armados y por otras situaciones de violencia siguen siendo tan graves como siempre. Las cifras generales no demuestran ningún signo de atenuación, y el CICR no ha observado ninguna disminución del número de personas desplazadas internamente en los países donde realiza sus actividades, en todo el mundo.

El CICR considera que es importante concentrarse en mayor medida en evitar las diversas circunstancias y acontecimientos que fuerzan a las personas a abandonar sus hogares. Por ejemplo:

  • infracciones directas del derecho internacional humanitario y actos abusivos (por ejemplo, ataques, saqueos, homicidios y violaciones);
  • el temor de una violencia inminente, así como amenazas contra la vida, los bienes, la dignidad y la libertad;
  • órdenes formales de desalojo, dirigidas tanto a personas como a comunidades enteras;
  • un acceso deficiente a los servicios básicos y la interrupción de las actividades económicas, lo que obliga a las personas a huir en búsqueda de asistencia humanitaria.

Un gran número de los 4,3 millones de personas, aproximadamente, que tuvieron que desplazarse dentro de su país y a las que el CICR prestó asistencia en 2010, en asociación con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, sufrían los efectos de la violencia recurrente tanto como de condiciones ambientales extremas. A causa de la combinación de violencia con desastres naturales, como la que se registra hoy en día en Somalia, las comunidades suelen quedar totalmente privadas de los medios para subsistir. En 2010, se observaron situaciones similares en Pakistán, donde las autoridades locales y federales realizaron operaciones de socorro de gran magnitud, con el apoyo de organismos nacionales e internacionales, como los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. En esas situaciones tan complejas y críticas, es fundamental prestar asistencia de emergencia y, al mismo tiempo, ayudar a las personas a recuperar la autonomía. El año 2011 comenzó con dos crisis de gran magnitud, en Côte d'Ivoire y en Libia. En ambos casos, numerosas personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares, a veces en forma masiva. En esos dos entornos tan complejos, el CICR realizó desde el comienzo importantes actividades en forma neutral, imparcial e independiente, y ha podido ayudar a las personas desplazadas, así como a otros grupos afectados, incluidas las familias anfitrionas, cuyos medios de sustento también resultan comprometidos.

El enfoque del CICR respecto del desplazamiento interno deriva del cometido que tiene conforme al derecho internacional humanitario de prestar protección y asistencia a las personas afectadas por conflictos armados y otras situaciones de violencia. Sus evaluaciones se basan en un análisis consolidado de las necesidades de la población civil en su conjunto y combinan varias disciplinas, como las de protección, salud, seguridad económica y agua y saneamiento.

En todas sus actividades, el CICR persigue el objetivo de apoyar a las personas y a las comunidades para que se recuperen y retomen una vida normal. El desplazamiento de población es un fenómeno que cambia en forma constante y da lugar a situaciones inherentemente inestables para las personas afectadas. El CICR realiza un análisis cuidadoso y específico de cada situación y evalúa la manera en que probablemente evolucione, a fin de decidir dónde y cuándo responder mejor. A lo largo del año, diversos países que atravesaban situaciones de conflicto armado, disturbios civiles o revueltas recibieron asistencia humanitaria del CICR. De enero a mayo de 2011, unos 2,85 millones de personas desplazadas internamente se beneficiaron de las actividades de socorro llevadas adelante por el CICR en unos 30 países, como Irak, Somalia, Côte d'Ivoire, Sudán, Colombia y muchos otros.

El CICR, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja tienen la ventaja de poder adoptar un enfoque global y basado en las necesidades, gracias a su proximidad respecto de los beneficiarios y a su presencia en el terreno, con el consentimiento de las autoridades públicas y en plena transparencia ante ellas. Juntos, aplican la Política del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja sobre Desplazamiento Interno, aprobada en Nairobi el año 2009. El CICR está decidido a apoyar y fortalecer la capacidad de sus asociados de trabajar localmente. Lo que es particularmente pertinente para las actividades como las de restablecimiento del contacto entre familiares, distribución de artículos de socorro y administración de campamentos.

Las respuestas operacionales combinan varios modos de acción para convencer a las autoridades de cumplir sus obligaciones y movilizar a otros actores, así como para prestar asistencia directa y reforzar la capacidad de los grupos desplazados de protegerse a sí mismos.

El CICR mantiene el diálogo con todas las autoridades y otras partes que pueden ejercer influencia desde el inicio de una crisis a fin de ayudar a las personas no sólo a recuperar sus medios de sustento, su autonomía, su dignidad, sino también la posibilidad de vivir en condiciones seguras. En realidad, las personas y las comunidades afectadas por los  desplazamientos tienen diferentes tipos de necesidades, que deben ser reconocidas y abordadas. Por ello, es sumamente importante que las autoridades estatales y los actores no estatales respalden las actividades de asistencia y de protección que realizan las organizaciones humanitarias como el CICR y se esfuercen por abordar no sólo las consecuencias de los desplazamientos, sino también sus causas.

Señor Presidente,  

Es posible evitar los desplazamientos de gran escala; de ese modo se reduciría el sufrimiento y la vulnerabilidad de millones de personas que huyen de sus hogares a causa de conflictos armados o de otras situaciones de violencia. Para ello, se necesita un mayor respeto del derecho internacional humanitario. Si lo lográramos, disminuirían no sólo las necesidades que exigen una respuesta humanitaria, sino también la demanda de asistencia, en un momento en que la comunidad internacional de donantes se halla bajo una presión económica extrema. La coordinación estrecha con otras entidades sobre la base de sus capacidades y posibilidades de acceso es un elemento fundamental para mejorar las respuestas en forma continua. El CICR sigue estando firmemente decidido a ayudar a las autoridades de los países afectados a superar ese desafío.

Gracias.