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Declaración del CICR en relación con las personas internamente desplazadas – Informe del ACNUR

12-11-2009 Declaración

Asamblea General de las Naciones Unidas, 64º período de sesiones, tercera comisión, tema 41 del programa, Declaración del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Nueva York, 3 de noviembre de 2009.

Señor presidente,

 

Los desplazamientos de personas a causa de conflictos armados o de otras situaciones de violencia siguen siendo uno de los desafíos más apremiantes de hoy. Sus efectos en no sólo los varios millones de personas internamente desplazadas (PID), sino también en las incontables familias y comunidades que las reciben, son sumamente difíciles, si no imposibles, de medir.

 

Las violaciones del derecho internacional humanitario (DIH) son la causa más común de los desplazamientos durante los conflictos armados. Prevenir esas violaciones es el mejor medio para evitar los desplazamientos.

 

Los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 son los principales tratados del derecho internacional humanitario y el fundamento del cometido del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

 

Este año, en que se cumple el 60º aniversario de esos Convenios, el CICR encargó la realización de estudios para medir los efectos de los conflictos armados en los civiles en ocho de los lugares más conmocionados del mundo. Las personas encuestadas con frecuencia ubicaron el desplazamiento como su experiencia más traumática. Las personas de otros países también ubicaron el desplazamiento entre las situaciones más temidas, inmediatamente después del miedo a perder un ser querido y de atravesar dificultades económicas.

 

Señor presidente,

 

Cuando es aplicable y se lo respeta plenamente, el DIH es el marco jurídico internacional más fuerte no sólo para prevenir los desplazamientos durante los conflictos armados, sino también para responder a las necesidades más acuciantes de protecc ión y asistencia de la población civil, incluidas las personas desplazadas. Como sabe, los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos incorporaron varias de las normas consagradas del DIH.

 

Sin lugar a dudas, la responsabilidad principal de responder a las necesidades de las PID recae en los Estados. Sin embargo, el derecho internacional también establece que los grupos armados deben abstenerse de forzar los desplazamientos arbitrarios de la población civil y deben prestar protección y asistencia a las PID en zonas de las que tengan el control efectivo, sin discriminación de índole alguna.

 

Debido a su estatuto en el marco del DIH, es decir personas civiles, las PID son centrales en el cometido del CICR. En asociación con los demás componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el CICR responde a las necesidades más apremiantes de esas personas en el plano humanitario.

 

 

Forma parte de las tareas diarias del personal de la Cruz Roja y la Media Luna Roja obtener el acceso a los civiles que están en situación de riesgo. Con demasiada frecuencia el personal nos informa de la destrucción de los medios de sustento y de la falta de seguridad que obligan a los civiles a huir. El acceso no sólo a las personas desplazadas que viven cerca de las zonas de conflicto, sino también a todas las que se quedan o que viven en comunidades anfitrionas, es un reto constante.

 

El CICR ha adoptado un enfoque multidisciplinario con objetivos específicos: persuadir a las partes en conflicto o en alguna otra situación de violencia de que permitan el acceso a las personas afectadas por los enfrentamientos, y prevenir las violaciones del DIH o ponerles término.  El CICR también realiza actividades humanitarias de sustitución y apoyo, en relación con, por ejemplo, los alimentos, el agua, la vivienda, la salud y el restablecimiento del conta cto entre familiares. Lo hace en respuesta a las diversas necesidades de las poblaciones objetivo a fin de que esas personas puedan recuperar sus derechos y su dignidad en condiciones de vida adecuadas.

 

De modo que es sumamente importante que las personas comprendan la naturaleza de la misión estrictamente humanitaria de los componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, incluido el mandato específico que la comunidad de Estados ha dado al CICR en relación con todas las víctimas de conflictos armados o de otras situaciones de violencia.

 

Sin embargo, una sola organización no pueden responder a todas las necesidades de las personas desplazadas.

 

La cooperación con otros organismos humanitarios es vital, respetando siempre los cometidos y las modalidades de trabajo propios de cada uno de ellos. A fin de garantizar que las actividades humanitarias en favor de las PID tengan efectos significativos, el CICR y otros componentes del Movimiento se esfuerzan por establecer una complementariedad orientada a la acción.

 

Mientras realizan la tarea de cumplir las importantes responsabilidades que les han sido encomendadas en el contexto del enfoque de trabajo por grupos intersectoriales, los organismos de la ONU, en particular el ACNUR, pero también el PMA o UNICEF, en los últimos años se han acercado cada vez más a la cuestión de los desplazamientos internos.  

 

Las soluciones duraderas a los problemas asociados al retorno y la reintegración de las PID exigen, por lo demás, un diálogo permanente con las autoridades pertinentes y esfuerzos constantes para que las comunidades se fortalezcan.

 

Como actores humanitarios, compartimos la responsabilidad de hacer más por las personas necesitadas. Una mayor proximidad en el terreno exige la intensificación del diálogo y la cooperación. De ese modo evitaremos las costosas e innecesarias duplicaciones y mejoraremos la respuesta integral a los millones de civiles que cada año y en todo el mundo se ven obligados a desplazarse a causa de la violencia.

 

Además, esperamos contribuir de ese modo a que se produzcan cada vez menos desplazamientos forzados.

 

Muchas gracias señor Presidente.