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Adelanto de la mujer: declaración del CICR ante las Naciones Unidas, 2010

14-10-2010 Declaración

Asamblea General de las Naciones Unidas, 65º período de sesiones, Tercer Comité, Punto 28 del orden del día. Declaración del CICR, Nueva York, 14 de octubre de 2010

Señor Presidente:

En el último decenio, la comunidad internacional ha hecho esfuerzos considerables y crecientes para mejorar la protección y las condiciones de vida de las mujeres. De hecho, la creación de la entidad ONU Mujeres para contribuir a la igualdad entre los géneros y al empoderamiento de la mujer, y el nombramiento del representante especial del Secretario General para la lucha contra la violencia sexual en los conflictos ponen de relieve en concreto los avances conseguidos a este respecto. Además, dado que es el décimo aniversario de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad sobre mujer, paz y seguridad, los asuntos relacionados con las mujeres ocupan el primer plano en el programa internacional. Sin embargo, la realidad es que todavía queda mucho por hacer.

 
"Al mismo tiempo que es imperativo que la comunidad internacional reaccione ante la violencia sexual del mismo modo que ante los demás crímenes de guerra, es también esencial que los Estados Miembros se comprometan de forma decidida a prevenir la violencia sexual." 
 

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) decidió, hace aproximadamente diez años, poner de relieve en todos sus programas y actividades operacionales el respeto y la protección específicos que se otorga a mujeres y niñas en virtud del derecho internacional humanitario. Actualmente, el CICR sigue destacando la resiliencia y la s capacidades extraordinarias de las mujeres. Es imperativo que no se considere a las mujeres como meras víctimas pasivas, sino también como agentes capaces de responder a las situaciones en las que se encuentran, superar el sufrimiento atroz y, a la larga, salir fortalecidas. Las mujeres desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del bienestar de su comunidad. El CICR reafirma, por tanto, la importancia de incorporar las diversas necesidades, perspectivas y capacidades de mujeres y niñas en todas sus actividades humanitarias.

A fin de mejorar su respuesta en la promoción del bienestar de las mujeres, el CICR ha elaborado un enfoque multidimensional para determinar y abordar las vulnerabilidades específicas de mujeres y niñas en conflictos y otras situaciones de violencia. Para ello es necesario reconocer y comprender la amplia diversidad de efectos que los conflictos pueden tener en este grupo de población. A menudo, las mujeres se encuentran en el epicentro de los conflictos, corren peligro no solo por encontrarse en las proximidades de los enfrentamientos, sino también porque son el blanco deliberado de los ataques, como método de guerra. Además del riesgo de sufrir heridas físicas y violencia sexual, la guerra puede poner en peligro el acceso de las mujeres a la atención de la salud, conllevar su desplazamiento y la separación de sus familiares o afectar su capacidad para conseguir agua potable o comida. La guerra puede también privarlas del cabeza de familia e imponerles la responsabilidad de mantener a sus familiares por sí solas. Por lo tanto, garantizar que las mujeres afectadas por conflictos cuenten con la protección y asistencia apropiadas es parte de la acción del CICR. 

Un tema urgente cuando se estudian las necesidades de las mujeres en los conflictos es la prevención. Al mismo tiempo que es imperativo que la comunidad internacional reaccione ante la violencia sexual del mismo modo qu e ante los demás crímenes de guerra, es también esencial que los Estados Miembros se comprometan de forma decidida a prevenir la violencia sexual.

Por su parte, el CICR se dedica a prevenir la violencia sexual. Mediante varias actividades de concienciación, el CICR destaca que la violencia sexual constituye un grave delito con graves repercusiones para las víctimas y que debería traer aparejadas severas consecuencias para quienes la perpetran. Por medio de la promoción del DIH, la Institución insta con energía a todas las partes que intervienen en un conflicto armado a que respeten la prohibición terminante de todas las formas de violencia contra la mujer. Con frecuencia, se llevan a cabo actividades en las comunidades, conjuntamente con las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en especial con la finalidad de romper el tabú en torno a esta cuestión y sensibilizar a las comunidades locales con objeto de que las supervivientes de la violencia sexual no sufran el estigma.

El CICR desea resaltar sin cesar los efectos desestabilizadores que tiene la violencia sexual en una sociedad, cuando se utiliza como táctica de guerra. La inclusión de las mujeres y las víctimas de la violencia sexual en programas de prevención, protección y recuperación en los cuales se fomenta la participación promueve, durante el conflicto y después del mismo, el papel de las mujeres como protagonistas en la consolidación de la paz.

Señor Presidente:

Nos gustaría aprovechar esta oportunidad para rendir homenaje a las mujeres y reconocer su resiliencia y sus capacidades, y reafirmar la importancia de garantizar su activa participación en la búsqueda de soluciones para sus problemas, incluidos mecanismos de autoprotección y oportunidades para ganarse el sustento.

El CICR insta a los Estados Miembros de la ONU, como Estados Parte en los Convenios de Ginebra y otros tratados de DIH, a incluir en las disposiciones legislativas de sus países un mayor respeto debido a mujeres y niñas en todas las circunstancias, en particular en tiempo de guerra y otras situaciones de violencia. Nos gustaría, además, destacar que urge poner término a la violencia sexual que tiene lugar en el marco de un conflicto armado. Las violaciones sexuales se pueden prevenir; esto hay que reconocer y se debe poner todo el empeño posible para lograrlo. 

Muchas gracias