República Centroafricana: un pequeño respiro para las comunidades, mientras continúan los enfrentamientos
17-12-2010 Resumen de actividades
En varias prefecturas de la República Centroafricana, la situación humanitaria sigue siendo muy preocupante. El CICR presta apoyo a las personas que sufren a causa de la violencia y, donde es posible, ayuda a las comunidades a reanudar su vida normal. A continuación, un resumen de las actividades que el CICR desplegó de julio a noviembre de 2010.
El conflicto armado, agravado por las tensiones por motivos étnicos entre comunidades en las prefecturas de Vakaga y Bamingui-Bangoran, en el nordeste del país, ha alterado gravemente la vida normal de la población. Los ataques contra aldeas como Ouanda-Djallé, Kpata y Yalinga dejaron como saldo varias viviendas destruidas y numerosos civiles muertos, heridos o secuestrados. A causa de los recientes enfrentamientos en Birao, la población debió abandonar sus hogares, y varios civiles resultaron heridos en el desplazamiento. Las complejas condiciones de seguridad en esta región obstaculizan la respuesta humanitaria, por lo que la población civil se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema.
El deterioro de la seguridad económica es una consecuencia importante de la violencia en las prefecturas de Mbomou y Alto Mbomou, en el sudeste, que ha obligado a miles de personas a abandonar sus poblados en búsqueda de mayor seguridad en aldeas cercanas. Unas 20.000 personas desplazadas han huido a las cuatro localidades principales, Mboki, Zemio, Rafai y Obo, por lo que la población de estos lugares se ha duplicado. Allí ya se habían instalado uno 6.000 refugiados congoleños.
Los conflictos han menguado en el noroeste del país, si bien las tensiones persisten y la presencia continua de grupos armados exige estar alerta. Los refugiados de la República Centroafricana que huyeron a Chad y Camerún poco a poco están regresando a sus hogares para reconstruir su vida. Sin embargo, algunas de las personas desplazadas que se han instalado en campamentos en el monte no desean regresar a sus hogares hasta tanto se sientan realmente seguras, lo cual afecta adversamente su acceso a la atención médica , al agua potable y a la educación.
Especialmente en la región este, la falta de seguridad ha desestabilizado la vida normal e impide la circulación por los poblados y los campos, lo que dificulta las actividades agrícolas y de otro tipo con las que la población tradicionalmente se gana la vida. Las comunidades tienen menor capacidad de satisfacer sus necesidades. El CICR distribuye alimentos para que la población pueda subsistir y les entrega semillas para que las próximas cosechas les permitan volver a autoabastecerse. A las personas que han perdido la vivienda y las pertenencias a causa del conflicto, la Institución las ayuda a recuperarse entregándoles artículos de primera necesidad.
Superar la etapa de emergencia
Durante el período reseñado, el CICR:
distribuyó unas 1.000 toneladas métricas de ayuda alimentaria, que incluyó arroz o maíz, frijoles blancos o cacahuetes, aceite y sal, para más de 50.000 residentes, refugiados y desplazados en Mboki, Zemio, Rafai y Obo, en el sudeste de la República Centroafricana;
distribuyó semillas y alimentos para 140 familias afectadas por el conflicto en Markounda, prefectura de Ouham;
distribuyó paquetes con artículos domésticos que contienen mantas, mosquiteros, colchonetas y jabón para 850 familias afectadas por el conflicto en tres prefecturas del nordeste.
Apoyo a las comunidades que regresan a sus aldeas
El CICR conduce proyectos de reconstrucción de los medios de sustento y fortalecimiento de las capacidades de las personas que regresan a sus hogar es. " El desplazamiento es un ciclo que incluye el regreso al hogar " , explicó Simon Ashmore, jefe de la delegación del CICR en la República Centroafricana. " Las personas que tienen que desplazarse con frecuencia se quedan sin nada y necesitan ayuda para reestablecerse y recuperar la autonomía. "
En el noroeste de la República Centroafricana, entre julio y noviembre, el CICR:
prestó asistencia a 1.400 familias a través de proyectos de microemprendimientos para generar ingresos, decididos conjuntamente con las comunidades; los proyectos incluyeron la entrega de molinillos para diversos granos de cereales, bueyes y carros, material para fabricar ladrillos y para procesar cacahuetes, y bicicletas con carretillas de mano;
construyó una farmacia veterinaria en Paoua para mejorar la salud animal en la región y donó productos farmacéuticos, equipos y dos motocicletas para que los coordinadores de la federación local de pastores pudieran ofrecer capacitación en administración del ganado y realizar campañas de vacunación en zonas rurales;
dio capacitación sobre cómo administrar el producto de las cosechas y dirigir una asociación en favor de 10 asociaciones comunitarias (unas 250 familias) en la prefectura de Ouham, que recientemente se benefició de los proyectos del CICR.
Agua e higiene
Cuando las personas refugiadas y desplazadas huyen a localidades como Rafai, en el este de la República Centroafricana, en búsqueda de seguridad, los sistemas de abastecimiento de agua se ven sobreexigidos, pues tienen que responder a una demanda mayor, y la escasez de ese recurso vital puede provocar disputas. El CICR restablece y mejora el acceso al agua potable y, al mismo tiempo, realiza obras complementarias para sensibilizar sobre prácticas de higiene adecuadas.
Entre julio y noviembre, el CICR, en cooperación con la Cruz Roja Centroafricana:
instaló un sistema de abastecimiento de agua que entrega 60.000 litros diarios de agua apta para el consumo a un campamento de personas desplazadas en Rafai, lo que beneficia a unas 10.000 personas, incluida la población residente;
reparó 10 fuentes de agua que utilizan 7.500 personas en poblados de varias prefecturas de noroeste, el nordeste y el sudeste, lo que implicó limpiar y cubrir las fuentes para evitar que se contaminaran;
reparó 74 pozos que utilizan unas 30.000 personas en las prefecturas de Ouham, Ouham-Pendé, Nana-Gribizi y Baminigi-Bangoran y en el sudeste del país, lo que implicó cambiar cilindros y conductos, y poner a punto las bombas manuales;
construyó 44 letrinas comunitarias para escuelas y centros de salud y 910 letrinas individuales para 4.500 personas en las prefecturas de Ouham, Ouham-Pendé y Nana-Gribizi;
renovó dos tanques de piedra para almacenar 1.500 litros de agua de lluvia en Bossangoa, en la prefectura de Ouham;
reparó tres pozos que utilizan 2.000 personas en la prefectura de Ouham (se aumentó la profundidad de los pozos y se construyó una estructura sólida para que no cedan). El alto nivel del agua durante la temporada de lluvias dificulta la reparación de los pozos. Las actividades se reanudarán en la estación seca;
brindó más de 2.150 sesiones de capacitación sobre prácticas de higiene para 34.500 personas.
Visitas a los detenidos
El CICR visita a detenidos por las autoridades centroafricanas y los grupos armados, a fin de cerciorarse de las condiciones de detención y del trato que reciben los detenidos.
Entre julio y noviembre, el CICR:
realizó 55 visitas a lugares de detención donde se aloja un total de 1.010 detenidos;
se entrevistó sin testigos y en forma individual con 49 detenidos y registró los datos de 19 de ellos para efectuar el debido seguimiento;
distribuyó productos de higiene para los detenidos, incluidos 2.630 jabones;
entregó medicamentos básicos para 720 detenidos.
Restablecimiento del contacto entre familiares
El CICR ayuda a los familiares separados por el conflicto a mantener el contacto y responde a las solicitudes de las personas que buscan a parientes desaparecidos. Durante el período reseñado, el CICR:
reunió a 13 menores no acompañados procedentes de la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y Sudán con sus familiares;
distribuyó 88 mensajes de Cruz Roja y recogió 11, principalmente de refugiados sudaneses en la prefectura de Alto Kotto.
Promoción del derecho internacional humanitario
Recordar a las partes en conflicto su obligación de proteger a la población civil es un aspecto fundamental de la labor del CICR. La Institución se esfuerza por difundir el derecho internacional humanitario entre los portadores de armas y la sociedad civil.
Entre julio y noviembre, los delegados del CICR y los empleados nacionales organizaron:
11 sesiones para explicar los principios básicos del derecho internacional humanitario para 195 miembros del ejército nacional de República Centroafricana, 5 sesiones para 180 miembros de MICOPAX (Misión para la consolidación de la paz en República Centroafricana) y 9 sesiones p ara 560 miembros de grupos armados;
un seminario sobre derecho internacional humanitario para la escuela de entrenamiento de oficiales del ejército de República Centroafricana;
un taller de dos días de duración sobre aplicación del derecho internacional humanitario, donde participaron funcionarios gubernamentales y miembros de la sociedad civil;
una sesión sobre derecho internacional humanitario para 100 estudiantes de derecho de la Universidad de Bangui.
Asociación con la Cruz Roja de República Centroafricana
Entre julio y noviembre, el CICR:
donó 18 bicicletas a las filiales de la Cruz Roja local junto con otros materiales, como un proyector, una cámara de video y tres computadoras portátiles; hizo una donación de libros a la biblioteca de la Cruz Roja a fin de ayudarla a informar a las comunidades rurales sobre sus actividades;
financió la construcción de una nueva oficina para la filial de la Cruz Roja en Obo;
ayudó a capacitar a 26 supervisores de primeros auxilios, 102 voluntarios de primeros auxilios básicos y 11 brigadas de primeros auxilios de urgencia;
donó artículos domésticos de primera necesidad, mosquiteros y lonas alquitranadas para que la Sociedad Nacional pudiera responder a las inundaciones en el noroeste.

