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Georgia central y occidental y Osetia del Sur: tres años después del conflicto

05-08-2011 Resumen de actividades

Tres años después de finalizadas las hostilidades que tuvieron lugar en agosto de 2008, la población y, en particular, las personas que viven a lo largo de la frontera administrativa, siguen sintiendo los efectos del conflicto. El Comité Internacional de la Cruz Roja sigue siendo la única organización humanitaria internacional que realiza actividades a ambos lados de la frontera administrativa.

"Muchas personas siguen luchando con las consecuencias del conflicto de agosto de 2008", dijo Pascale Meige Wagner, jefa de actividades operacionales del CICR para Europa Oriental y Asia Central. "Esas consecuencias se suman a los efectos de los conflictos anteriores y se agravan a causa de la continua declinación económica y la degradación de la infraestructura en muchos sectores, particularmente en los ámbitos de la atención de la salud, el abastecimiento de agua y el saneamiento".

Hechos y cifras clave

Entre 2008 y 2011, el CICR:

  • proporcionó insumos agrícolas y otros tipos de ayuda a unos 41.280 hogares en Georgia central y occidental y a unos 12.330 hogares en Osetia del Sur;
  • financió iniciativas microeconómicas que beneficiaron a 1.828 hogares en Georgia central y occidental y a más de 340 hogares en Osetia del Sur;
  • puso en práctica más de 30 proyectos de abastecimiento de agua y de saneamiento en Georgia central y occidental y nueve en Osetia del Sur, en beneficio de más de 21.500 personas;
  • en su calidad de intermediario neutral, facilitó 61 traslados médicos, 72 reunificaciones familiares, 29 visitas de familiares a lugares de detención y cuatro transferencias de restos humanos de uno a otro lado de la frontera administrativa.

Aunque casi todas las personas que habían huido de las hostilidades que se iniciaron en agosto de 2008 ya han regresado a sus hogares o se han asentado en nuevos lugares, miles siguen desplazadas y viven en centros de acogida o en asentamientos estatales. Más de 200.000 personas siguen desplazadas a raíz de los conflictos que tuvieron lugar a principios de la década de 1990. Algunos de los centros que albergan a personas desplazadas necesitan reparaciones urgentes, pero no se encuentran comprendidos en los planes del gobierno ni en los programas de otras organizaciones. Las condiciones de vida de las personas que han regresado o se han reasentado también son difíciles, debido al empeoramiento de la situación económica y a la falta de ayuda.

El cierre casi total de la frontera administrativa dificulta la vida cotidiana, ya que limita el acceso de la gente a los familiares que viven del otro lado, así como a los servicios de salud, los beneficios sociales y los mercados, que constituyen la principal fuente de ingresos de muchas personas. La vida es especialmente dura para las personas mayores, que cuentan con pocos ingresos y que no tienen familiares en las cercanías.

En algunas zonas, las minas terrestres y los restos explosivos de guerra (REG), un problema preexistente agravado por las hostilidades de 2008, siguen amenazando la seguridad y los medios de subsistencia, y obstaculizando el acceso de la población a las tierras cultivables.

Numerosas personas siguen desaparecidas a raíz del conflicto de agosto de 2008, a la vez que sigue sin conocerse el paradero de más de 2.000 personas que desaparecieron en conflictos anteriores. Muchos familiares de personas desaparecidas sufren problemas jurídicos, psicológicos y económicos, y los organismos existentes no responden a sus necesidades.

Respuesta del CICR

El CICR se esfuerza por ayudar a las personas afectadas por el conflicto de 2008 y los conflictos anteriores. Entre ellas se cuentan las personas que se vieron obligadas a desplazarse, los familiares de personas desaparecidas, las personas que viven a lo largo de la frontera administrativa y las que habitan en zonas afectadas por minas y por REG. La Institución ayuda a mejorar las condiciones de vida y a aliviar el sufrimiento psicológico de las personas que siguen sin recibir noticias acerca del paradero de sus seres queridos desaparecidos o se encuentran separadas de sus familiares.

"El CICR asume dos papeles: actúa como organización humanitaria independiente e imparcial que proporciona asistencia a personas vulnerables, y como intermediario neutral entre las partes pertinentes," dijo Pascale Meige Wagner. "También seguimos de cerca la situación efectuando visitas al terreno y recordando a todas las partes su obligación de respetar los derechos de las personas civiles y responder a sus necesidades básicas".

Tras la fase de emergencia que siguió al conflicto de agosto de 2008, el CICR paulatinamente reorientó sus actividades y comenzó a ayudar a las personas vulnerables a recuperar la autosuficiencia económica y a prestar apoyo a las autoridades en el mantenimiento de las infraestructuras y servicios esenciales.

Ayudar a los más necesitados

El CICR sigue proporcionando ayuda a las personas vulnerables que viven a ambos lados de la frontera administrativa, en particular mediante programas de apoyo a la agricultura e iniciativas microeconómicas.

En Shida Kartli y el valle de Kodori, unos 7.220 desplazados, personas que regresaron a su hogar y residentes afectados pudieron prepararse para la cosecha de verano y poner en marcha varios proyectos de instalación de viveros para el cultivo de patatas, gracias a las semillas y productos agroquímicos donados por el CICR. En Osetia del Sur, más de 16.450 personas vulnerables recibieron insumos para sus árboles frutales y huertas. Unas 460 personas empezaron a beneficiarse de nuevas iniciativas microeconómicas, por ejemplo la explotación de colmenas y la cría de ganado. Como parte del proyecto, también recibieron formación en gestión de pequeños emprendimientos, a fin de aumentar sus probabilidades de éxito.

Los habitantes locales valoraron los esfuerzos del CICR. Una de las personas beneficiadas por una iniciativa microeconómica señaló lo siguiente: "El CICR fue la única organización que ofreció algo concreto y que cumplió su promesa".

Además, el CICR continuó ayudando a algunos grupos vulnerables que seguían necesitando ayuda para satisfacer sus necesidades inmediatas. En 2011, la Institución distribuyó artículos domésticos esenciales y/o alimentos a más de 730 personas, con inclusión de las personas que habían regresado a sus lugares de origen en zonas rurales, los hogares particularmente afectados en Osetia del Sur y Shida Kartli, las personas mayores, las que aguardaban su incorporación en programas de bienestar y los residentes del remoto valle de Kodori. El CICR también ayudó a algunos hogares transportando harina y azúcar durante el invierno, mientras estaban aislados de los mercados.

A fin de mitigar los efectos que las restricciones a los movimientos tienen en las personas civiles, el CICR ofreció sus servicios de intermediario neutral para facilitar el cruce de la frontera administrativa por razones humanitarias. En 2011, se realizaron cuatro traslados médicos urgentes con el apoyo del CICR, en los que se transportó a personas con enfermedades graves de Tsjinvali/Tsjinval a Tiflis y Gori. Algunas personas que viven en zonas rurales de Osetia del Sur tienen un acceso limitado a la atención primaria de la salud, por lo cual el CICR siguió realizando visitas domiciliarias a personas ancianas que necesitaban atención médica en Tsjinvali/Tsjinval y en dos aldeas.

Mejorar el abastecimiento de agua y saneamiento

La empresa de abastecimiento de agua de Georgia se benefició de nuevos cursos de formación organizados por el CICR, que le permitieron mejorar sus servicios. Una de las técnicas se basa en el uso de una cámara proporcionada por el CICR para vigilar el agua de los pozos. En Tsjinvali/Tsjinval, la autoridad encargada del abastecimiento de agua prosiguió las obras destinadas a rehabilitar el sistema de desagüe y reemplazó una sección de tuberías de desagüe. El CICR también ayudó a renovar 10 centros de atención primaria de la salud.

El CICR renovó dos centros de acogida en Georgia occidental, cerca de la frontera administrativa, permitiendo que 270 personas desplazadas viviesen en condiciones más seguras e higiénicas. La Institución siguió sensibilizando a todas las autoridades acerca de las dificultades que afrontan a las personas desplazadas en los centros de acogida, con miras a encontrar soluciones duraderas.

AYUDA PARA LAS PERSONAS AFECTADAS POR MINAS Y RESTOS EXPLOSIVOS DE GUERRA (REG)

En colaboración con la Cruz Roja de Georgia, el CICR siguió prestando ayuda al Centro de Coordinación para la eliminación de Restos Explosivos de Guerra de Georgia, recopilando datos sobre la presencia de minas y de REG y evaluando las necesidades de las víctimas. En 2011, los voluntarios de la Cruz Roja de Georgia visitaron a más de 700 víctimas de minas y REG, 80 de las cuales se encontraban en la zona de Shida Kartli.

Con el apoyo económico del CICR, la Fundación de Rehabilitación y Ortopedia de Georgia inició la evaluación clínica de 20 víctimas de minas o REG, que recibirán servicios de rehabilitación física.  El Centro Ortopédico de Vladikavkaz, en Osetia del Norte, atendió a 15 víctimas de minas o REG.

Además, 25 víctimas de minas o REG se beneficiaron de las iniciativas microeconómicas apoyadas por el CICR para fortalecer su autosuficiencia, y la Institución siguió sensibilizando a las comunidades que residen en zonas contaminadas por armas acerca de los peligros de las minas y REG.

Restablecimiento del contacto entre familiares - Personas desaparecidas

Los miembros de las familias separadas a raíz del conflicto siguieron comunicándose con sus seres queridos mediante mensajes de Cruz Roja. En 2011, se intercambiaron 290 mensajes de ese tipo, principalmente a fin de mantener el contacto entre familiares que viven en zonas distantes en las que no hay otros medios de comunicación. En su calidad de intermediario neutral, el CICR también facilitó 14 reunificaciones familiares y cuatro traslados de restos humanos de un lado al otro de la frontera administrativa.

El CICR siguió recordando a todas las autoridades su obligación de proporcionar respuestas a los familiares de las personas desaparecidas.  En 2011, se celebró en Dvani, Georgia, la cuarta reunión del mecanismo de coordinación establecido bajo los auspicios del CICR para averiguar el paradero de las personas desaparecidas en relación con el conflicto de agosto de 2008, en el cual participan representantes de Georgia, Osetia del Sur y Rusia. En esa reunión, se intercambiaron y actualizaron listas de personas desaparecidas y se planificaron los próximos pasos. Se realizó la primera exhumación relacionada con el conflicto y los restos exhumados se trasladaron de Tsjinvali/Tsjinval a Tiflis, cruzando la frontera administrativa. Los restos fueron identificados por expertos en técnicas de ADN georgianos, quienes habían recibido formación especializada de parte del CICR, y se entregaron a los familiares en presencia de un psicólogo del CICR.

El CICR siguió prestando apoyo a la recolección de datos ante mortem de los familiares de personas desaparecidas y a la gestión de datos ante mortem/post mortem. La Institución también ofreció apoyo técnico en relación con la gestión de restos humanos.

Aproximadamente 290 familias de personas dadas por desaparecidas en relación con el conflicto de 2008 y los conflictos anteriores recibieron apoyo psicológico y asistencia jurídica mediante reuniones en grupos y visitas domiciliarias organizadas por ONG locales y por asociaciones que han recibido formación del CICR. Además, más de 60 de estas familias se beneficiaron de los proyectos microeconómicos apoyados por el CICR.

Visitas a detenidos

En cumplimiento de su cometido y conforme a su modalidad habitual de trabajo, el CICR siguió realizando visitas a detenidos en Tsjinvali/Tsjinval y Tiflis, en particular las personas detenidas en relación con el conflicto de agosto de 2008, y evaluando sus condiciones de vida.

El CICR ayudó a los detenidos a mantener el contacto con sus seres queridos mediante mensajes de Cruz Roja y visitas familiares. En 2011, facilitó cuatro visitas a tres lugares de detención en Tsjinvali/Tsjinval y Tiflis, permitiendo de este modo que 12 personas, entre ellas siete mujeres y dos niños, visitaran a sus familiares detenidos.


Fotos

Centro de acogida de Selkhoztekhinikum, Tsjinvali, Osetia del Sur. 

Centro de acogida de Selkhoztekhinikum, Tsjinvali, Osetia del Sur.
© CICR / M. Kokic

Koda, Shida Kartli, Georgia. Murtaz y sus vecinos pueden alimentar a sus familias gracias al taller de elaboración de madera que instalaron en el marco del programa de iniciativas microeconómicas del CICR. 

Koda, Shida Kartli, Georgia. Murtaz y sus vecinos pueden alimentar a sus familias gracias al taller de elaboración de madera que instalaron en el marco del programa de iniciativas microeconómicas del CICR.
© CICR / K. Sorin

Osetia del Sur. Un delegado del CICR con una familia recientemente reunificada. 

Osetia del Sur. Un delegado del CICR con una familia recientemente reunificada..
© CICR / A. Isyuk

Bajo Okona, Osetia del Sur. Distribución de patatas para siembra. 

Bajo Okona, Osetia del Sur. Distribución de patatas para siembra.
© CICR / M. Tedeti