• Enviar
  • Imprimir

Irak: las municiones sin estallar ponen en riesgo la vida de los civiles

18-01-2011 Resumen de actividades N° 01/11

En Irak, además de las muchas dificultades que deben afrontar los civiles como consecuencia de décadas de conflicto armado, las minas terrestres, las municiones sin estallar y otros restos letales siguen siendo una grave amenaza.

  Véase también el video: La contaminación por armas en Irak (en inglés)

       

©CICR/ Sigfusson K / iq-e-00971 
   
Personal del CICR recoge municiones sin estallar en la gobernación de Missan. Se eliminaron unos 120 dispositivos letales de las tierras de un agricultor. 
              
©CICR/ Sigfusson K / iq-e-00965 
   
Personal del CICR especializado en remoción de dispositivos explosivos trabajando en la gobernación de Missan.  

             

©CICR/ Leite Piccolo G. / iq-e-00970 
   
El CICR y la Media Luna Roja del Irak sensibilizan a la población sobre los peligros que representan las municiones sin estallar. 
               
©CICR/O. Moeckli 
   
Una víctima de las minas antipersonal vuelve a aprender a caminar en el centro de ortopedia del CICR en la ciudad de Erbil. 
           

Recientemente, mediante una iniciativa cuya finalidad es reducir las repercusiones de la contaminación por armas, el CICR intensificó sus esfuerzos para que la población civil pueda reanudar una vida normal.

Irak está contaminado con restos explosivos de guerra. Según el Estudio sobre las repercusiones de las minas terrestres (un estudio internacional efectuado entre 2004 y 2006) se estima que hay una grave contaminación en 1.730 kilómetros cuadrados del territorio iraquí, en todas las 13 gobernaciones, equivalentes a una vez y media el área de Bagdad. Como resultado de ello, corren riesgo la seguridad y los medios de vida de 1,6 millones de iraquíes. La mayor parte de la contaminación, que es un legado de disturbios internos y de conflictos internacionales, se sitúa a lo largo de las fronteras iraquíes con Irán y Turquía.

Las zonas contaminadas incluyen no sólo fértiles tierras agrícolas sino también zonas rurales montañosas o desérticas, donde viven familias pobres y desplazadas, a falta de una mejor opción. 

" Estas armas pueden causar mucho sufrimiento " , dice Hajj Jassim, quien vive con su esposa, tres hijos y ocho nietos en la gobernación de Missan. " Lo único que interesa a las familias es saber que sus hijos y el ganado han regresado ilesos de los campos " .

Según el Ministerio del Medio Ambiente y la Dirección de actividades relativas a las minas, en Irak hay unos 25 millones de minas terrestres y restos explosivos de guerra. Aunque no se dispone de estadísticas sobre el número y tipo de víctimas, se estima que cada año, cientos de civiles resultan mutilados por los restos de la guerra.

" Las minas terrestres son sólo un aspecto del problema. Los obuses de artillería, obuses de mortero y otros restos sin estallar de guerras pasadas constituyen también un peligro considerable " , dijo un experto en contaminación por armas, Srdjan Jovanovic. " Trabajamos estrechamente con las autoridades locales y nacionales, a fin de velar por que se tengan en cuenta las necesidades y preocupaciones de las víctimas y de otras personas que viven en zonas contaminadas " .

" La limpieza de los campos será crucial para la población civil " , dijo el señor Jovanovic. " Para que Irak pueda limpiar sus tierras, se requerirá de un gran esfuerzo, a fin de obtener financiación, compromiso político y apoyo internacional. El Gobierno iraquí ha tomado algunas medidas, pero la labor es inmensa " .

En junio de 2010, el CICR comenzó la limpieza de tierras contaminadas en la gobernación de Missan, en el sur del país, una de las regiones más afectadas. Sigue siendo la única organización humanitaria internacional que participa en actividades comunitarias de desminado en esa gobernación. Durante los últimos seis meses, el CICR ha levantado más de 1.600 obuses y bombas sin estallar de áreas peligrosas en los distritos de Qalat Saleh y Al Mejar Al Kabi, donde viven más de 10.000 personas.

El CICR presta servicios de colocación de prótesis y de rehabilitación física para ayudar a los discapacitados a reintegrarse en la comunidad. En 2010, la Institución colocó prótesis a 1.505 nuevos pacientes y órtesis a 7.677 nuevos pacientes, en 10 centros apoyados por el CICR en Irak: Basora, Nayaf, Hilla, Tikrit, Faluya, Erbil y Bagdad.

La entrada en vigor de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de las minas antipersonal significó no sólo la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal, sino también la realización de actividades pa ra su destrucción sea en las existencias sea en zonas minadas. Aunque Irak se adhirió a la Convención el 15 de agosto de 2007, la agitación, los disturbios y la violencia esporádica en el país han impedido, hasta la fecha, trazar una estrategia global a nivel nacional para eliminar las minas.

Durante noviembre y diciembre de 2010, habida cuenta del cariz inestable y, a menudo, difícil del entorno de seguridad, el CICR adaptó sus actividades, a fin de poder seguir prestando asistencia a las personas más necesitadas.

  Ayuda para las personas que afrontan una difícil situación  

El CICR sigue prestando apoyo a las personas que, con grandes dificultades, intentan denodadamente ganarse la vida y mantener a sus familias, como las mujeres que son jefas de familia, las personas con discapacidades y las personas desplazadas. Durante los meses de noviembre y de diciembre, el CICR:

  • proporcionó ayuda de emergencia para más de 6.000 desplazados, en las gobernaciones de Suleimaniya, Erbil, Ninawa, Dohuk y Tamim;

  • otorgó 121 subvenciones en favor de personas discapacitadas, en las gobernaciones de Erbil, Suleimaniya, Tamim y Ninawa, a fin de permitirles lanzar microempresas para recuperar la autonomía económica. Desde 2008, unas 5.000 personas discapacitadas han recibido dicha ayuda;

  • terminó la realización de un proyecto de rescate de tierras en la gobernación de Dohuk, de las cuales se beneficiarán más de 2.000 personas;

  • distribuyó 1.200 toneladas de fertilizante entre 3.100 agricultores, en las gobernaciones de Babil, Bagdad, Anbar, Salahaddin y Diyala, para ayudarlos a reanudar las actividades agrícolas.

  Asistencia para los hospitales y centros de rehabilitación física  

Dado que, en algunas zonas rurales y conflictivas, los servicios de atención de salud aún no pueden satisfacer las necesidades de la población civil, el CICR sigue ayudando en la renovación de los locales de los centros sanitarios y en la formación del personal. Además, para ayudar a los discapacitados a reintegrarse en la comunidad, continúa prestando servicios de colocación de prótesis y de rehabilitación física. En noviembre y en diciembre:

  • veinte médicos y 50 enfermeros participaron en un cursillo impartido en Nayaf y Suleimaniya para el personal médico de Bagdad, Nasiriya, Umara, Diwaniya, Kirkuk, Diyala, Anbar, Salahaddin y Nayaf, con la finalidad de fortalecer los servicios de emergencia;

  • once médicos procedentes de todo Irak participaron en un cursillo sobre servicios de emergencia y gestión de traumas, que tuvo lugar en Suleimaniya; 

  • treinta y dos médicos, procedentes de diferentes partes de Irak, participaron en un seminario dictado por expertos del CICR, que se celebró en Suleimaniya, para cirujanos que se especializan en el tratamiento de heridos de guerra;

  • se colocaron prótesis a 197 nuevos pacientes y órtesis a 1.148, en diez centros apoyados por el CICR en todo Irak.

Desde mediados de 2010, el CICR ha prestado apoyo sobre el terreno para 10 centros de atención primaria de salud en Diyala, Ninawa, Kirkuk, Babil y Diwaniya. Con el asenso de las autoridades locales, visita los centros, con regularidad, a fin de mantener y, si es necesario, mejorar las redes de abastecimiento de agua, prestar asesoramiento y seguir de cerca los servicios de estabilización de emergencia y de referencia, vacunas y consultas de o bstetricia para embarazadas, y para garantizar existencias regulares y adecuadas de medicamentos y vacunas.

  Abastecimiento de agua potable y saneamiento  

El acceso al agua potable sigue siendo difícil en gran parte de Irak. A fin de mejorar la calidad de los servicios en las comunidades y centros de salud, ingenieros del CICR continúan reparando y mejorando los centros de abastecimiento de agua, de suministro de electricidad y de saneamiento, especialmente en lugares donde la violencia es una preocupación mayor y en zonas rurales. En noviembre y diciembre, estas actividades incluyeron la asistencia de emergencia, el apoyo para los centros de salud, el abastecimiento de agua en los hospitales y el abastecimiento de agua potable.

Asistencia de emergencia

El CICR entregó agua con camiones cisterna:

en ciudad Al Sadr (Sector 52, 53, zonas de Al Husseina y Ma'amil), en la gobernación de Bagdad, para más de 4.800 desplazados internos. 

Apoyo para los centros de salud

El CICR realizó las siguientes actividades:

  • en la gobernación de Bagdad, mejoró la calidad del agua potable en el hospital general Al Tarmiya, con capacidad para 25 camas;

  • en la gobernación de Basora, construyó una nueva unidad de emergencia en el hospital Um Qasr, cuya capacidad es de 100 camas;

  • en la gobernación de Diyala, renovó y amplió el centro de atención primaria de salud de Qazania, donde se presta tratamiento a 140 pacientes por día;

  • en la gobernación de Diyala, renovó y amplió el centro de atención primaria de salud de Mandaly, donde se presta tratamiento a 180 pacientes por d ía;

  • en la gobernación de Ninawa, construyó un nuevo quirófano, en el hospital Talafar, cuya capacidad es de 150 camas.

Abastecimiento de agua en los hospitales

El CICR terminó la instalación de unidades de purificación de agua potable en cuatro hospitales en la gobernación Diyala (hospital general de Baquba, hospital General Al Muqdadiya, hospital maternidad Al Zahraa y hospital general Baladrooz), los cuales tienen, en total, una capacidad para 600 camas.

Abastecimiento de agua potable

El CICR terminó la realización de siete proyectos principales en favor de más de 240.000 personas en todo el país:

  • en la gobernación de Diyala, renovó la planta de tratamiento de agua de Baquba antigua, la cual abastece a unas 128.000 personas;

  • en la gobernación de Diyala, instaló unidades de tratamiento químico en cinco unidades compactas, con las cuales se abastece a unas 20.000 personas. Con esas unidades se garantiza la potabilidad del agua para la población y los centros de salud en la zona, a fin de disminuir el riesgo de enfermedades;

  • en la gobernación de Missan, reparó la unidad compacta de Abu Rummana, la cual abastece a unas 13.000 personas;

  • en la gobernación de Wassit, renovó las plantas de tratamiento de agua de Badra y Jassan, con las cuales se abastece a unas 22.000 personas;

  • en la gobernación de Ninawa, reparó el sistema de abastecimiento de Sinjar, que abastece a 50.000 personas;

  • en la gobernación de Ninawa, instaló una nueva planta de tratamiento de agua en Ekbeba, que presta servicios a 12.000 personas;

  • en la gobernación de Ninawa, mejoró el sistema de abastecimiento de agua en Rabeea, que presta servicios a unas 3.000 personas.

  Visitas a los detenidos  

En noviembre y diciembre, en nueve gobernaciones, delegados del CICR visitaron a detenidos en poder del Servicio Correccional Iraquí, en 19 centros de detención bajo la autoridad de los Ministerios de Justicia, del Interior, de Defensa, de Trabajo y Asuntos Sociales, de varias secciones del Gobierno Regional Kurdo y del Gobierno de Estados Unidos. Los delegados siguieron de cerca las condiciones de detención y el trato que recibían los detenidos.

El CICR compartió sus observaciones y recomendaciones con las autoridades detenedoras, a fin de que se realizaran mejoras donde era necesario.

En algunos lugares de detención, el CICR proporcionó a los detenidos colchones, mantas y artículos de esparcimiento, como libros y juegos.

El CICR pone especial empeño para restablecer y mantener el contacto entre las personas detenidas en los lugares de detención y sus familiares. En noviembre y diciembre, se intercambiaron más de 260 mensajes de Cruz Roja entre los detenidos y sus familiares en Irak y en el extranjero. El CICR también gestionó unas 715 solicitudes procedentes de familiares que buscan información sobre sus parientes detenidos. Además, expidió 281 certificados de detención para personas que habían estado detenidas. Bajo los auspicios del CICR, se realizó una repatriación voluntaria de un detenido. La Institución también expidió documentos de viaje para tres refugiados, a fin de que pudieran reasentarse en el extranjero.

  Esclarecimiento de la suerte corrida por las personas desaparecidas  

En un nuevo esfuerzo para saber qué ocurrió a las personas desaparecidas en relación con la guerra del Golfo de 1990-1991, la Comisión Tripartita, integrada por representantes de Irak, Kuwait y la Coalición de 1990-1991 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Arabia Saudí ), celebró reuniones en Kuwait, los días 5 y 7 de diciembre, bajo los auspicios del CICR. Ese mismo mes, en la región de Nasiriya, en el sur de Irak, se realizó una misión de búsqueda y recuperación, con la finalidad de localizar los restos mortales de ciudadanos kuwaitíes, presuntamente inhumados allí. 

El CICR sigue prestando el apoyo técnico necesario al Ministerio iraquí de Derechos Humanos y al Instituto Forense de Bagdad, a fin de intercambiar información y mejorar su capacidad en el ámbito forense.

  Promoción de la aplicación del derecho internacional humanitario  

Un aspecto fundamental de la labor del CICR es recordar a las partes en conflicto su obligación de proteger a los civiles. La Institución también despliega esfuerzos para difundir el conocimiento del derecho internacional humanitario, mediante presentaciones para varios públicos destinatarios, incluidos el personal militar, carcelario, estudiantes y profesores.

En noviembre y diciembre, se organizaron sesiones de información sobre el derecho internacional humanitario para miembros del ejército de Irak, las fuerzas Peshmerga y las fuerzas de seguridad Assayesh. En noviembre, un oficial iraquí participó en un taller organizado por el CICR sobre las normas internacionales por las que se rigen las operaciones militares, celebrado en Lucerna, Suiza.

  Para más información:  

  Dorothea Krimitsas, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 25 90 ó +41 79 251 93 18  

  Layal Horanieh, CICR, Irak, tel.: +962 777 39 96 14