• Enviar
  • Imprimir

Irak: las personas que viven en zonas rurales siguen siendo las más afectadas

14-12-2011 Resumen de actividades

Las personas que residen en las zonas rurales se cuentan entre las más afectadas por la incesante violencia y por la falta de perspectivas económicas y de infraestructura apropiada. Quienes regresan a sus lugares de origen siguen luchando por reanudar sus actividades agrícolas. El CICR ayuda a los agricultores necesitados a aumentar su producción de manera sostenible.

En la aldea de Al Harooja, en la gobernación de Diyala, a 110 kilómetros al nordeste de Bagdad, viven unos 120 agricultores. Como casi todos los pobladores de esa zona, dependen principalmente de la agricultura y la ganadería. A consecuencia de la violencia sectaria que se desató en 2006 y 2007, muchos abandonaron temporalmente sus aldeas y sus tierras. Desde entonces, también debido a la constante violencia, su situación económica ha empeorado cada vez más.

"Para reducir sus gastos de producción, los agricultores recurren a mecanismos de adaptación negativos, como vender parte de su ganado, reducir la superficie cultivada y usar abono de mala calidad", dijo Mudhar Ma'an, colaborador del CICR sobre el terreno en la gobernación de Diyala. "Además, los sistemas de riego tradicionales ya no proporcionan suficiente agua para los cultivos, sobre todo durante el verano".

En septiembre, el CICR empezó a suministrar e instalar sistemas de riego por goteo en Al Harooja, con el objeto de mejorar la productividad de los cultivos de hortalizas. Un grupo de 25 agricultores especialmente necesitados y jefes de hogares, que representan un total de 175 personas, recibieron formación del CICR en cooperación con el departamento local de agricultura en la instalación, uso y mantenimiento de los sistemas de riego por goteo.

"Los nuevos sistemas permitirán a los agricultores aumentar sus ingresos mensuales en un 50 por ciento, ya que incrementarán su producción de hortalizas y, a la vez, reducirán en 25 por ciento el uso de abonos", dijo el Sr. Ma'an. "Como los sistemas requieren un 67 por ciento menos de agua, se reduce considerablemente el riesgo de perder la cosecha entera durante una sequía severa".

En Irak, el CICR ayuda a los residentes necesitados, así como a las personas que regresan a su lugar de origen en zonas rurales afectadas por la constante violencia, a mejorar sus medios de vida. En particular, distribuye fertilizantes, semillas y materiales de vivero a agricultores necesitados y les ayuda a mejorar su producción renovando los canales de riego y eliminando las piedras de las tierras de cultivo. Con la ayuda de veterinarios iraquíes, el CICR también vacuna a decenas de miles de animales para protegerlos contra las enfermedades.

Desde septiembre, el CICR ha proporcionado a unos 900 agricultores en las gobernaciones de Diyala, Bagdad, Wassit, Babil y Anbar sistemas de riego por goteo, en beneficio de más de 6.300 personas. El programa continuará durante los próximos meses y, en 2012, se extenderá a las gobernaciones de Kirkuk y Nínive. Desde principios de año, se han beneficiado de los proyectos de apoyo a los medios de subsistencia del CICR casi 42.000 personas, principalmente en zonas rurales del centro de Irak.

Ayudar a las personas con dificultades económicas

En Irak, muchas personas siguen luchando por ganarse la vida y sustentar a sus familias. Entre septiembre y noviembre, el CICR:

  • organizó un programa de "dinero por trabajo" mediante el cual se renovaron 120 kilómetros de canales de riego y se mejoraron 71 hectáreas de tierras de cultivo, en beneficio de más de 8.700 personas desplazadas y residentes de las gobernaciones de Bagdad, Diyala y Dohuk;
  • vacunó a más de 107.000 animales pertenecientes a más de 2.200 granjeros en los distritos de Tilkaif y Majmour, Nínive, y el distrito de Janaqin, Diyala;
  • distribuyó 114 toneladas de fertilizantes a 325 agricultores necesitados en los distritos de Jalis y Muqdadiya, Diyala;
  • otorgó 244 donativos a personas discapacitadas y a mujeres jefas de familia en Bagdad, Diyala, Kirkuk, Nínive, Suleymaniyah, Basora y Missan, permitiéndoles iniciar pequeñas empresas y recuperar su independencia económica;
  • distribuyó paquetes de alimentos y artículos de higiene a casi 1.300 personas desplazadas por los bombardeos en zonas de la frontera norte;
  • distribuyó paquetes de alimentos y artículos de higiene a casi 3.900 huérfanos, mujeres jefas de familia y personas desplazadas en Kirkuk y Mosul;
  • distribuyó socorros a 453 mujeres jefas de familia en Faluya, distrito de Anbar, y en Bagdad, y les ayudó a registrarse en el sistema de bienestar del Estado.

Visitas a detenidos

Entre septiembre y noviembre, los delegados del CICR visitaron  a personas detenidas por las autoridades iraquíes y por diversas ramas del Gobierno Regional de Kurdistán en 51 lugares de detención, en 13 gobernaciones. Evaluaron las condiciones de detención y el trato que reciben los detenidos, y presentaron en forma confidencial sus observaciones y recomendaciones a las autoridades detenedoras. Durante este período, el CICR proporcionó artículos como libros, productos de higiene, ropa, calzado y toallas a más de 2.600 detenidos.

El CICR ayuda a restablecer y mantener el contacto entre las personas que se hallan en centros de detención y sus familiares.  Entre septiembre y noviembre, los detenidos y sus familiares intercambiaron 541 mensajes de Cruz Roja, en Irak y otros países. El CICR respondió a 2.871 solicitudes de familiares que deseaban averiguar el paradero de familiares detenidos o desaparecidos. Un detenido liberado fue repatriado por voluntad propia bajo los auspicios del CICR.

Ayuda a los centros de atención de salud

En algunas zonas rurales y otros lugares afectados por conflictos, los servicios de atención de salud tienen dificultades para responder a las necesidades de la población civil. El CICR proporciona apoyo in situ a determinados centros de atención primaria de la salud, ayudando a renovar las instalaciones y a formar al personal.

Entre septiembre y noviembre, el CICR:

  • proporcionó prótesis a 457 pacientes y órtesis a 1.562 pacientes, en 11 centros de ortopedia apoyados por el CICR en todo Irak;
  • finalizó los cursos sobre el fortalecimiento de los servicios de urgencia en Irak: en total, recibieron formación 900 agentes de salud de 91 hospitales en 18 gobernaciones,  y los materiales de capacitación se entregaron a los ministerios de salud iraquí y kurdo;
  • proporcionó apoyo in situ a ocho centros de atención primaria de la salud en las gobernaciones de Nínive, Kirkuk, Diyala, Babel y Shanifiya, que atienden a aproximadamente 260.000 personas;
  • durante los últimos 12 años, el CICR también ha proporcionado apoyo a los pacientes del hospital psiquiátrico Al-Rashad, en Bagdad, mediante terapias ocupacionales y ayuda material.
  • construyó un nuevo centro ortopédico en Nassiriyah, gobernación de Thi Qar, diseñado para atender a unos 500 pacientes;
  • renovó y amplió el centro de atención primaria de la salud de Rabea, que atiende a más de 120 pacientes al día;
  • amplió el depósito del centro de ortopedia de Faluya, gobernación de Anbar, que atiende a unos 700 pacientes al año;
  • construyó un dispensario de medicamentos en el hospital Mosul al-Jimhury, gobernación de Nínive, que cuenta con 520 camas;
  • finalizó la formación de 92 miembros del personal de mantenimiento de hospitales y de 28 miembros del personal de explotación y mantenimiento de una planta de tratamiento de agua en Bagdad;

Agua potable y saneamiento

En gran parte de Irak, el acceso al agua potable sigue siendo un problema. Los ingenieros del CICR reparan y renuevan los sistemas de abastecimiento de agua, energía eléctrica y saneamiento, sobre todo en lugares que siguen afectados por la violencia y en zonas rurales, con el fin de mejorar los servicios provistos en las comunidades y en los centros de salud.

Entre septiembre y noviembre, el CICR  distribuyó con regularidad agua potable en camiones cisterna en Ciudad al-Sadr,  gobernación de Bagdad, para casi 8.400 personas desplazadas. Asimismo, en cooperación con las autoridades competentes y con su apoyo, el CICR:

  • mejoró 12 sistemas de abastecimiento de agua en la gobernación de Bagdad, que abastecen a casi 850.000 personas;
  • renovó la planta de tratamiento de agua de Ana, en la gobernación de Anbar, que abastece a unas 350.000 personas;
  • mejoró la calidad del agua potable que se produce en la planta de tratamiento de Al Qadisiyah, gobernación de Bagdad, en beneficio de unas 230.000 personas;
  • renovó la estación de bombeo de Al Zahra, distrito de Jalis, gobernación de Diyala, que abastece a unas 135.000 personas;
  • mejoró el equipo compacto de purificación de agua de Al Faris, Ciudad Al-Sadr, en beneficio de aproximadamente 61.500 personas;
  • renovó la planta de tratamiento de agua de Hatra, en la gobernación de Nínive, que abastece a unas 42.000 personas;
  • instaló un equipo compacto en la zona de Jbela, distrito de Mahwil, gobernación de Babel, en beneficio de unas 15.100 personas;
  • instaló un nuevo equipo compacto de purificación de agua en el campamento de personas desplazadas de Al Hawraa, en Al Kut, gobernación de Wassit, beneficiando a unas 4.000 personas;
  • mejoró un equipo de desalinización de agua en la sección de la Media Luna Roja en Basora, en beneficio de unas 3.000 personas;
  • renovó dos equipos compactos en la gobernación de Missan, que abastecen a unas 2.500 personas;
  • mejoró la sala de visitas e instaló equipos de purificación de agua en la cárcel Al Adala, en Bagdad.

Remoción de municiones sin estallar

Irak está sembrado de más de 25 millones de minas, artefactos explosivos sin estallar y otros restos explosivos de guerra, particularmente a lo largo de las fronteras con Irán y Turquía. Como resultado de esta situación, corren peligro la seguridad y los medios de subsistencia de más de 1,6 millones de iraquíes. Durante los últimos 18 meses, el CICR ha retirado más de 2.500 artefactos explosivos sin estallar en 42 zonas peligrosas, en 21 comunidades habitadas por más de 23.000 personas.

Entre septiembre y noviembre, los especialistas en limpieza de minas del CICR destruyeron 427 artefactos explosivos sin estallar en 14 zonas donde más de 12.000 civiles se hallaban directamente expuestos al peligro.

Averiguar el paradero de las personas desaparecidas

En octubre, las autoridades iraquíes, con el apoyo del CICR y en coordinación con representantes de Kuwait y Gran Bretaña, prosiguieron sus esfuerzos por localizar los restos de ciudadanos kuwaitíes desaparecidos en la gobernación de Thi Qar, sin resultados. En noviembre, bajo los auspicios del CICR, representantes de Irak e Irán realizaron una misión conjunta en la península de Al Fao, en la zona meridional de Irak, durante la cual se recuperaron los restos de 103 soldados muertos durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988). A principios de este mes, se entregaron a las autoridades iraníes los restos exhumados de tres soldados iraníes.

En septiembre, el CICR organizó un curso de una semana para 19 expertos que se ocupan de recuperar restos humanos.

Promover el respeto del derecho internacional humanitario

Recordar a las partes en conflicto su obligación de proteger a los civiles es un aspecto fundamental de la labor del CICR. La Institución también se esfuerza por promover y fortalecer el conocimiento del derecho internacional humanitario mediante la organización de presentaciones y cursos de formación para las fuerzas armadas, las fuerzas policiales, el personal penitenciario, los estudiantes y los docentes.

Entre septiembre y noviembre, el CICR organizó cinco sesiones informativas para 390 miembros del ejército de Irak y las fuerzas de seguridad Assayesh y Peshmerga. Además, organizó sesiones de formación para el personal del ejército iraquí que participa en la formulación de la doctrina militar, los asesores jurídicos del Ministerio de Defensa y otras personas.


Fotos

Zafraniya, Bagdad. Niños desplazados juegan en un parque de juegos provisional. 

Zafraniya, Bagdad. Niños desplazados juegan en un parque de juegos provisional.
© CICR/Getty images / E. Ou / v-p-iq-e-01011

Mwelha, Babel, Irak. Los agricultores aprenden a instalar y mantener los sistemas de riego por goteo proporcionados por el CICR. 

Mwelha, Babel, Irak. Los agricultores aprenden a instalar y mantener los sistemas de riego por goteo proporcionados por el CICR.
© CICR/Getty images / B. Maver

Centro Al-Zubair, Basora. Un colaborador registra los archivos relacionados con personas desaparecidas. 

Centro Al-Zubair, Basora. Un colaborador registra los archivos relacionados con personas desaparecidas.
© CICR/Getty images / E. Ou

Majmour, Iraq. Un niño es atendido en un centro de atención de salud apoyado por el CICR. 

Majmour, Iraq. Un niño es atendido en un centro de atención de salud apoyado por el CICR.
© CICR/Getty images / E. Ou