Israel y los territorios ocupados: el CICR mantiene sus actividades humanitarias
31-03-2011 Resumen de actividades
A lo largo de 2010, el CICR siguió evaluando la situación humanitaria y prestando asistencia a las personas más necesitadas. En los casos pertinentes, presentó recomendaciones a las autoridades competentes y recordó a las partes en el conflicto sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional humanitario.
En Gaza, pese a la flexibilización del bloqueo y al levantamiento parcial de las prohibiciones a la exportación impuestas tras el incidente de la flotilla, las constantes restricciones a los movimientos de la población y las trabas a la importación de materiales de construcción han obstaculizado la recuperación económica y frustrado las esperanzas de la población de llevar una vida normal y digna. Según datos del Banco Mundial para el año 2010, la tasa de desempleo se mantuvo elevada y ascendió al 39%.
En Cisjordania, las rigurosas restricciones a la construcción y a los movimientos siguieron trabando el desarrollo y afectando tanto los medios de subsistencia como la vida de los palestinos que viven en las cercanías de los asentamientos, los cuales son ilegales conforme al derecho internacional humanitario (DIH). Una vez más, las cuestiones relacionadas con la tierra fueron el motivo principal de las disputas entre los palestinos, los colonos y las autoridades. Demasiado a menudo, esas disputas degeneraron en violentos incidentes que causaron daños a personas y a bienes.
Los agricultores palestinos siguieron teniendo dificultades para acceder y cuidar los cultivos situados detrás de la barrera de Cisjordania –construcción que infringe las normas del DIH en los casos en que penetra en tierras ocupadas- o próximos a los asentamientos. A lo largo del año y, en particular, durante la cosecha de las aceitunas, el CICR observó que aumentaron los casos de destrucción de bienes (por ejemplo, olivos quemados o arrancados). Esos actos ocasionan la pérdida de importantes fuentes de ingresos. Además, las discrepancias con respecto a lugares sagrados, las construcciones y las demoliciones causaron enfrentamientos y pérdidas de vidas humanas.
Mientras tanto, los israelíes residentes en el sur del país siguieron viviendo con temor a los ataques con cohetes lanzados desde la Franja de Gaza y el CICR realizó ocho evaluaciones de los daños causados por la caída de cohetes en zonas civiles.
Visitas a detenidos y mantenimiento del contacto entre familiares
Mediante sus visitas periódicas, los delegados del CICR supervisaron la situación general de unos 8.000 palestinos detenidos en lugares de detención israelíes y de unos 3.600 detenidos en lugares de detención palestinos. Los delegados prestaron particular atención a las necesidades de las mujeres y de los menores, como asimismo de los habitantes de Gaza, actualmente afectados por la suspensión de las visitas familiares entre Israel y Gaza. Tras visitar los lugares de detención, el CICR comparte sus conclusiones y recomendaciones en forma confidencial con las autoridades.
En 2010, la ayuda del CICR permitió que unas 124.000 personas procedentes de Cisjordania ocupada (incluida Jerusalén oriental) y del Golán ocupado visitaran a sus familiares detenidos en Israel.
El CICR ha solicitado a Hamás, en reiteradas ocasiones, que le permita visitar al soldado israelí capturado Gilad Shalit para evaluar el trato que recibe y sus condiciones de detención. Hasta ahora, estas solicitudes han sido denegadas. No obstante, el CICR sigue presionando a Hamás para que, como mínimo, permita a Shalit mantener contactos periódicos con su familia, tal como lo exige el derecho internacional humanitario.
En su papel de intermediario neutral, el CICR organizó el cruce a Siria propiamente dicha de más de 270 estudiantes y unos 700 peregrinos drusos.
Apoyo a los servicios de salud
Durante 2010, una de las principales preocupaciones fue garantizar que los generadores de los hospitales de Gaza contaran con un suministro de combustible adecuado. El suministro eléctrico se cortaba hasta 10 horas diarias. En los hospitales, donde la electricidad es absolutamente esencial, los cortes afectaban el tratamiento de los pacientes, apagando las máquinas e impidiendo que recibieran la atención adecuada.
El CICR se ocupó de suministrar y mantener reservas de los medicamentos y materiales desechables esenciales, con el fin de garantizar que los hospitales proporcionaran a los pacientes un nivel de atención aceptable. Sin embargo, la falta de cooperación entre los ministerios de salud de Ramalá y de Gaza, sumada a la escasez de combustibles, llevó la atención médica al borde de la crisis en varias ocasiones, particularmente cuando comenzó a escasear el fluido necesario para el servicio de hemodiálisis.
En 2010, el CICR:
realizó unas 400 visitas de supervisión a hospitales en Cisjordania y en la Franja de Gaza;
prestó apoyo al precario sistema de salud de Gaza, suministrando 231 toneladas de medicamentos e insumos, así como piezas de repuesto para equipos médicos;
ayudó al Centro de Ortopedia y Polio de Gaza a atender a 2.500 pacientes, donando materiales, impartiendo formación y prestando asistencia técnica.
Ayudar a las personas necesitadas
En la Franja de Gaza, el CICR ayudó a más de 13.000 personas empobrecidas mediante proyectos " dinero por trabajo " . A fin de apoyar la producción agrícola local, el CICR llevó a cabo una campaña de d esinfestación de insectos y proporcionó insumos agrícolas, como semillas y plantones.
En Cisjordania, el CICR se esforzó por ayudar a miles de personas, cuyas vidas se han visto trastocadas por los asentamientos y la barrera de Cisjordania, a mantener y mejorar el acceso a sus tierras. El CICR renovó dos sistemas de riego e instaló uno nuevo. En la zona meridional del distrito de Hebrón, en cooperación con el ministerio de agricultura, el CICR prestó apoyo a una campaña de vacunación para las comunidades pastoriles, igualmente afectadas por las restricciones al acceso a la tierra.
Los palestinos sujetos a restricciones a sus movimientos debido a la presencia de asentamientos israelíes y afectados por actos de violencia cometidos por los colonos sufrieron no solamente las consecuencias económicas de esos actos sino también lesiones e incluso la muerte. En 2010, el CICR siguió abordando estos temas, expresando sus preocupaciones en diálogos confidenciales con las autoridades y presentándoles sus conclusiones.
En 2010, el CICR
distribuyó artículos domésticos esenciales a más de 1.000 personas en Cisjordania y Gaza cuyas casas habían sido destruidas;
colaborando con los voluntarios de la Media Luna Roja de Palestina, distribuyó paquetes de alimentos mensuales a más de 6.900 personas que viven en las partes de Hebrón sujetas a las restricciones más rigurosas.
Abastecimiento de agua y mejoras en los sistemas de saneamiento
En 2010, el CICR inició, continuó o finalizó trabajos destinados a mejorar el acceso al agua potable y al saneamiento para 660.000 personas que residen en Cisjordania y en la Franja de Gaza.
En la Franja de Gaza, los proyectos hídricos del CICR ayudaron a prevenir brotes de enfermedades y a mejorar e l entorno de la salud pública. Los residentes de la ciudad de Rafah y sus alrededores se beneficiaron de la renovación y mejora de una planta de tratamiento de aguas residuales.
En Cisjordania, la construcción de nuevas instalaciones de transporte y almacenamiento de agua permitió mejorar el acceso al agua potable de personas residentes en zonas rurales y urbanas. En Aqraba, al sur de Nablus, las nuevas líneas de transporte de agua acercaron el agua a 35.000 personas que viven en 11 aldeas. El CICR empezó a construir un sistema de abastecimiento de agua para 22.000 personas en 19 aldeas situadas al sur de Hebrón, que actualmente dependen del transporte de agua por camiones cisterna.
Colaboración con la Media Luna Roja de Palestina y con el Magen David Adom en Israel
El CICR prestó apoyo a los servicios médicos de urgencia de la Media Luna Roja de Palestina y el Magen David Adom.
Los servicios médicos de urgencia de la Media Luna Roja de Palestina siguieron prestando servicios de urgencia esenciales prehospitalarios en toda Cisjordania y la Franja de Gaza. La Media Luna Roja de Palestina respondió a casi 64.000 llamadas de urgencia.
En colaboración con el CICR, la Media Luna Roja de Palestina proporcionó formación en gestión de desastres a más de 550 voluntarios y miembros del personal, con miras a fortalecer la capacidad de respuesta de la Sociedad Nacional en casos de emergencia.
El Magen David Adom, la Sociedad Nacional de Israel, celebró el primer curso destinado a capacitar al personal y a los voluntarios para operaciones internacionales de socorro. Más adelante, cuatro participantes intervinieron en la operación de ayuda organizada tras el terremoto en Haití, que constituyó la primera operación de emergencia organizada por el Magen David Adom junto con el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Promover el respeto del derecho internacional humanitario
Recordar a las partes en conflicto su obligación de proteger a los civiles es un aspecto fundamental de los esfuerzos del CICR por promover el respeto del derecho internacional humanitario en el mundo.
El CICR hizo especial hincapié en un diálogo bilateral exhaustivo acerca de las normas que rigen la conducción de las hostilidades. Este diálogo se inició tras las operaciones militares desplegadas en Gaza en diciembre de 2008 y enero de 2009. Además, el CICR organizó 40 sesiones informativas acerca del derecho internacional humanitario, en las que participaron más de 1.200 miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel y de los servicios penitenciarios israelíes.
El CICR también mantuvo y reforzó su interacción con las fuerzas de seguridad y los grupos armados palestinos. Se mantuvieron diálogos destinados a facilitar las actividades humanitarias, mejorar la comprensión del derecho internacional humanitario y promover el respeto del derecho internacional de los derechos humanos.
El CICR patrocinó la participación de funcionarios públicos y abogados de la sociedad civil israelí en cursos relativos al derecho internacional humanitario celebrados en otros países, y en el cuarto concurso anual sobre derecho internacional humanitario participaron equipos de estudiantes de ocho universidades israelíes.

