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Filipinas: el CICR pide que se respete más a la población civil, mientras prosiguen las negociaciones de paz

18-02-2011 Resumen de actividades

Mientras continúan los esfuerzos por lograr la paz, el CICR ha instado a que se respete en mayor medida a la población civil. A continuación, un resumen de las actividades del CICR en Filipinas.

     
©CICR 
   
En el transcurso de febrero de 2011, el CICR y la Cruz Roja de Filipinas distribuyeron víveres suficientes para dos semanas en beneficio de 48.000 personas en el norte de Samar. 
           

  Situación humanitaria  

Los daños causados a la población civil por el conflicto con el ala armada del Partido Comunista de Filipinas siguen preocupando al CICR. A lo largo de los años y en todo el país, los episodios de violencia vinculados con la insurgencia han provocado víctimas, desplazamientos de población y un estado de miedo generalizado.

" La reanudación de las negociaciones de paz entre el Gobierno de Filipinas y el Frente Nacional Democrático de Filipinas ofrece una oportunidad para aumentar el respeto de la población civil en un país que ha sufrido las consecuencias de la violencia armada por más de 40 años " ; dijo Jean-Daniel Tauxe, jefe de la delegación del CICR en Manila. " Los instrumentos jurídicos para proteger a los civiles están en vigor (1). Sin embargo, los partes en el conflicto armado interno deben respetar las disposiciones de esos instrumentos y responsabilizar a quienes no lo hacen. "

En Mindanao central, mientras continúan los esfuerzos por la paz con el Frente Moro de Liberación Islámica, se han logrado algunos avances en la aplicación del acuerdo de paz con el Frente Moro de Liberación Nacional. Mientras tanto, muchas comunidades siguen viviendo en un clima de miedo, mientras las disputas entre clanes (conocidas como " ridos " ) continúan causando desplazamientos de población y muertes. Persisten graves problemas de seguridad que incluyen la destrucción de bienes y los secuestros con pedidos de rescates.

" Esperamos que las diversas iniciativas en las que participan el Gobierno y los grupos armados permitan log rar la estabilidad y ofrecer una oportunidad de llevar una vida normal a miles de personas " , dijo el señor Tauxe.

La capacidad del CICR de ingresar en las zonas de conflicto le permite mantener el diálogo con las partes en el conflicto y con la población en general, lo cual constituye un elemento clave de sus esfuerzos por mejorar la situación de la población civil. La Institución también actúa como intermediario neutral en las entregas de militares y policías capturados a sus familiares.

  Respuesta del CICR       

En la región de Visayas, donde tienen lugar los enfrentamientos armados entre las fuerzas gubernamentales y el Nuevo Ejército del Pueblo, el CICR ha mejorado el acceso al agua en beneficio de unas 6.000 personas en Negros y Samar.

En coordinación con la Cruz Roja de Filipinas, el CICR ha distribuido raciones de comida suficiente para quince días a unas 54.000 personas en las áreas afectadas por las inundaciones en el norte de Samar, sobre todo en comunidades que ya estaban sufriendo los efectos de la violencia armada.

El CICR continúa siguiendo de cerca el conflicto entre el Nuevo Ejército del Pueblo y las fuerzas armadas de Filipinas en el este de Mindanao y prevé llevar ayuda a las comunidades que han sido particularmente afectadas en el plano económico.

En varias ocasiones el CICR ha prestado asistencia a las familias desplazadas a causa de los " ridos " ; recientemente lo hizo en Kabacan, Cotabato norte, donde distribuyó alimentos y otros artículos para más de 3.000 personas.

En Mindanao central, gracias a una distribución de arroz, semillas de hortalizas y herramientas agrícolas que se realizó el año pasado, más de 3.800 familias pudieron retomar las actividades agrícolas y disminuir su dependencia de los préstamos. La menor presión económica les da una mejor oportunidad de rehacer su vida.

El archipiélago de Sulu sigue estando fuera del alcance del CICR, debido a la falta de seguridad, pero la Institución aún puede responder a las necesidades de las personas que viven allí a través de sus socios locales. Por ejemplo, un proyecto de abastecimiento de agua en Idanan, conducido por organizaciones locales con el apoyo del CICR, actualmente abastece a varios miles de personas de agua potable. A mediados de febrero, la filial local de la Cruz Roja de Filipinas comenzó a distribuir alimentos y otros artículos de primera necesidad con el apoyo del CICR para unos 12.000 residentes de las áreas inundadas en Sulu.

  Agua potable y otras necesidades básicas  

A comienzos de febrero, el CICR puso a disposición decenas de " kuligligs " (tractores de dos ruedas) para ayudar a agricultores que habían tenido que desplazarse a cultivar la tierra. Las máquinas, que fueron entregadas a cooperativas de agricultores, se distribuyeron en cooperación con el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo, Región Autónoma del Mindanao Musulmán, y con el Departamento de Agricultura. Están previstas iniciativas similares para el resto del año. Además, se lanzaron alevines en varios pantanos a fin de compensar la sobrepesca de los dos últimos años, causada por los desplazamientos de población.

Se inició un proyecto de ampliación de la red de agua en Pikit, Cotabato norte, con la finalidad de abastecer de agua potable a 11.000 personas. Se trata del proyecto de abastecimiento de agua más ambicioso que condujera el CICR en Filipinas.

A fin de apoyar la prestación de atención médica, el CICR con tinúa entregando medicamentos y artículos de cirugía a 14 hospitales de Mindanao, además de pagar el tratamiento de las personas que no pueden costearlo. También presta apoyo a los servicios de rehabilitación física y prótesis a través del Jubilee Center de Davao, donde se acaba de construir una sala de reeducación física.

  Adaptar la respuesta humanitaria a los nuevos desafíos  

El CICR ha comenzado a centrarse en el tema de la migración, un fenómeno mundial creciente que conlleva numerosos desafíos para los trabajadores humanitarios. En la primera actividad realizada en beneficio de los migrantes, el CICR ayudó a renovar el centro de migración de Zamboanga, donde ha mejorado el acceso al agua y al saneamiento, reconstruido la cocina y entregado artículos de higiene.

  Ayudar a preservar la dignidad de las personas en los lugares de detención    

En 2010, el CICR visitó a más de 72.000 reclusos, incluidos los detenidos en relación con la violencia armada, a fin de verificar las condiciones en que estaban detenidos y el trato que se les brindaba. Además, siguió en forma individual los casos de 691 internos. Junto con la Cruz Roja de Filipinas, hizo las gestiones necesarias para que recibieran la visita de familiares 295 reclusos que están detenidos lejos de sus hogares.

El proyecto iniciado en 2007 para abordar las causas del hacinamiento en las cárceles y aliviar el impacto que tiene en los reclusos está dando frutos. Un grupo de trabajo sobre el proceso de justicia penal se centró en el mejoramiento de las condiciones de la cárcel central de Manila, mien tras que se ha formado un nuevo grupo para abordar las causas de la sobrepoblación en la cárcel de Tacloban.

Después de que la Oficina de Administración Penitenciaria y Penología publicara un manual donde establece estándares nacionales de las condiciones de vida en las cárceles, unos 25.000 reclusos se beneficiaron de las mejoras prescriptas. A su vez, el uso de paneles solares para suministrar electricidad a las cocinas y otras instalaciones de las cárceles ha ayudado a reducir los gastos de mantenimiento y los efectos adversos en el medio ambiente. Por último, un Programa Nacional contra la Tuberculosis beneficia a más de 30.000 internos en siete cárceles y prisiones, gracias a la promoción realizada en el marco del acuerdo de cese de las hostilidades en colaboración con el Departamento de Salud y otros organismos nacionales.

(1) CARHRIHL y R.A. 9851.

  Para más información:  

     

  Philippe Stoll, CICR, Ginebra, tel. : +41 22 730 31 40 ó +41 79 536 92 49  

  Anastasia Isyuk, CICR. Manila, tel. : +63 918 907 21 25