• Enviar
  • Imprimir

Filipinas: la Cruz Roja ayuda a la región más castigada por el tifón Bopha

10-12-2012 Resumen de actividades

En pocas horas, algunas comunidades del este de Mindanao fueron arrasadas por el tifón Bopha (o Pablo, como se le conoce localmente). El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en colaboración con la Cruz Roja de Filipinas, está prestando asistencia a los miles de supervivientes de esta región del sur de Filipinas, la primera en sufrir el azote del tifón el 4 de diciembre, y también la más castigada.

“En algunos lugares no queda absolutamente nada. Hemos estado buscando centros de evacuación pero muchos se habían derrumbado”, explicó Wilson Mondal, miembro del equipo de emergencia del CICR desplegado en la zona azotada por el tifón. “Algunas personas están viviendo en las cunetas y necesitan de todo”.

En cuatro de los municipios peor parados, entre el 80 y el 95 por ciento del territorio ha quedado arrasado, una zona en la que viven unos 141.000 habitantes. La intervención de urgencia del CICR se centra precisamente en estas cuatro comunidades: Baganga, Cateel Boston y Caraga. La gente aquí ha perdido sus hogares y las tierras que cultivaban y la vegetación de la que dependen para su subsistencia también han quedado completamente destruidas.

Distribución de alimentos y socorros

A petición de la Cruz Roja de Filipinas el CICR envió inmediatamente lotes de alimentos y artículos de socorro para repartir a 21.000 personas en las tres provincias más afectadas (Davao Oriental, Compostela Valley y Surigao del Sur). La destrucción de los puentes y de las carreteras han hecho intransitable la ruta de la costa, más directa, por lo que ha sido necesario buscar medios y rutas alternativas para distribuir a la población estos artículos esenciales. A estos socorros, que se distribuirán en los próximos días, se añadirán varios cientos de toneladas más de alimentos y otros miles de paquetes con artículos de urgencia que van de camino.

Entretanto, la ayuda del CICR ya ha llegado a Nuevo Bataan, en la provincia de Compostela Valley, donde también se han registrado desprendimientos e inundaciones repentinas. La Cruz Roja ya había distribuido alimentos a 3.700 personas para un período de tres semanas y proporcionado productos de aseo, utensilios de cocina y refugios de emergencia a otras 600 personas. Asimismo, 2.000 personas de Surigao del Sur han recibido lotes con productos esenciales y alimentos para unas tres semanas, alimentos que también recibieron 1.600 personas desplazadas en Baganga, en Davao Oriental.


Ayuda para atender a los heridos

Los hospitales locales han tenido que hacer frente a una repentina avalancha de heridos como consecuencia del tifón. Bopha, con vientos de hasta 185 kilómetros por hora, ha sido uno de los tifones más violentos de los últimos años, incluso para un país acostumbrado a tormentas tropicales extremas.

Ya antes de la llegada del tifón se había hecho acopio de suministros médicos para distribuirlos en caso de urgencia en numerosos hospitales de la zona de Mindanao. El CICR lleva varios años proporcionando este tipo de apoyo. Además la organización ofreció apoyo adicional a centros como el hospital regional de Davao, el principal centro de especialidades de la región, que registró una afluencia de cerca de 300 pacientes, de los cuales al menos 125 presentaban heridas graves, lo que puso en serias dificultades a un hospital de este tamaño. El centro, junto con otros dos de las provincias de Bukidnon y Compostela Valley, recibió donaciones adicionales de material especializado para la atención de los heridos, que de otro modo no habrían estado disponibles, como soluciones intravenosas, analgésicos, antibióticos y yeso para las fracturas.

Mejora del abastecimiento de agua

El acceso al agua constituye una necesidad apremiante, al haber quedado la red hidráulica de algunos municipios total o parcialmente arrasada tras el paso del tifón. Los equipos de respuesta conjuntos del CICR y la Cruz Roja de Filipinas están trabajando actualmente en el tratamiento y transporte del agua para su distribución en puntos estratégicos.

Montevista, un municipio de la provincia de Compostela Valley, quedó arrasado por el tifón. La donación de tuberías y otros materiales por parte del CICR permitió a un hospital provincial reparar los daños en su sistema de abastecimiento de agua. Asimismo, una donación de materiales de construcción permitió reparar la cárcel del distrito, que se quedó sin agua y electricidad tras resultar dañada por el tifón. Este apoyo es un reflejo más de la labor constante que el CICR lleva a cabo en los centros de detención, donde supervisa el trato que se dispensa a los detenidos, así como sus condiciones de detención.

A petición de la Cruz Roja de Filipinas, el CICR también le ha provisto de 150 bolsas para el transporte de cadáveres para que puedan recoger los cuerpos de las personas que fallecieron en la catástrofe.

Intervención a medio y largo plazo

El CICR no es ajeno a esta zona del país. Desde hace varias décadas lleva a cabo programas humanitarios en las provincias de Mindanao afectadas por la violencia. En las zonas asoladas por el tifón, coordina su intervención de urgencia con la Media Luna Roja de Filipinas. Entretanto, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, junto con otros socios del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, trabajan a destajo en otras provincias afectadas y están preparados para brindar más asistencia llegado el caso.

“La destrucción es tan patente que apenas quedan en pie algunos cocoteros”, informa el delegado del CICR, Wilson Mondal, sobre uno de los municipios. “El tifón se ha llevado por delante los medios de subsistencia de muchas personas, que necesitarán ayuda durante mucho tiempo”.

El CICR está intensificando sus operaciones, y enviando más alimentos y artículos esenciales como productos de aseo y utensilios de cocina desde sus almacenes. También ha enviado tres grandes aviones de mercancías con 280 toneladas adicionales de socorros procedentes de sus reservas de emergencia en Kuala Lumpur.

Para más información:
Cynthia Lee, CICR, Manila, tel.: +63 918 907 21 25
Philippe Stoll, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 31 40 ó +41 79 536 92 49


Fotos

Caraga, Davao Oriental, Filipinas. Debido a la destrucción de este puente, causada por el tifón Bopha, los vehículos ya no pueden utilizar la carretera principal y más directa, que corre junto a la costa. El CICR busca otros medios y rutas para proporcionar ayuda a la población en las zonas más afectadas de Davao Oriental. 

Caraga, Davao Oriental, Filipinas.
Debido a la destrucción de este puente, causada por el tifón Bopha, los vehículos ya no pueden utilizar la carretera principal y más directa, que corre junto a la costa. El CICR busca otros medios y rutas para proporcionar ayuda a la población en las zonas más afectadas de Davao Oriental.
© CICR / v-p-ph-e-00567

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas. El 4 de diciembre, esta zona sufrió deslizamientos de tierras e inundaciones causados por el paso del tifón Bopha. Un equipo integrado por colaboradores del CICR y de la Cruz Roja Filipina se prepara para distribuir socorros a los sobrevivientes. 

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas.
El 4 de diciembre, esta zona sufrió deslizamientos de tierras e inundaciones causados por el paso del tifón Bopha. Un equipo integrado por colaboradores del CICR y de la Cruz Roja Filipina se prepara para distribuir socorros a los sobrevivientes.
© CICR / v-p-ph-e-00566

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas. Los pobladores reciben paquetes de alimentos de emergencia y artículos domésticos esenciales. La zona de Nuevo Bataán resultó gravemente afectada por los deslizamientos de tierras y las inundaciones que acompañaron el paso del tifón Bopha. El CICR y la Cruz Roja Filipina colaboran para distribuir artículos esenciales a miles de personas desplazadas en Mindanao Oriental. 

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas.
Los pobladores reciben paquetes de alimentos de emergencia y artículos domésticos esenciales. La zona de Nuevo Bataán resultó gravemente afectada por los deslizamientos de tierras y las inundaciones que acompañaron el paso del tifón Bopha. El CICR y la Cruz Roja Filipina colaboran para distribuir artículos esenciales a miles de personas desplazadas en Mindanao Oriental.
© CICR / v-p-ph-e-00565

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas. El tifón Bopha (localmente conocido como Pablo) ha dañado y destruido los cultivos en Mindanao Oriental, la zona más afectada de Filipinas. La pérdida de estos bananos privará a los agricultores de su medio de subsistencia. 

Nuevo Bataán, Provincia del Valle de Compostela, Mindanao Oriental, Filipinas.
El tifón Bopha (localmente conocido como Pablo) ha dañado y destruido los cultivos en Mindanao Oriental, la zona más afectada de Filipinas. La pérdida de estos bananos privará a los agricultores de su medio de subsistencia.
© CICR / v-p-ph-e-00564